El nuevo muro rojo-azul fortaleza berria

No, no se trata del último capítulo de Georges R.R. Martin en su serie ‘Juego de Tronos’, ni es el título de las nuevas aventuras de Merlín el mago. Ni tan siquiera tiene que ver con John Nieve, el guardián del muro que persigue a albinos con ojazos azules tirando a carámbanos de hielo. Es, simple y llanamente, el Frankenstein que me ha salido tras juntar partes de los proyectos de las reformas de El Sadar, esa que se votaba antes del partido contra el Zaragoza. Y es que el estadio, lo vistan del color que lo vistan, le pongan el maquillaje que le pongan o lo cubran de la seda que la cubran, estadio El Sadar se queda. Y eso cuenta mucho…

Eguaras ante Rober Ibáñez durante el encuentro. El navarro acabó expulsado en su regreso a Pamplona. DAVID GARCÍA

Eguaras ante Rober Ibáñez durante el encuentro. El navarro acabó expulsado en su regreso a Pamplona. DAVID GARCÍA

Sinceramente me parece un asunto político la elección de la reforma, sea como el pan integral o de mínimos, en el cuál hay intereses que se adivinan más ocultos que la magia negra de Voldemort. Y es que cuando el hormigón se mete por medio, en temas constructivos de excavadoras y cascos albañileros, las cifras se disparan que es un horror y ante cantidades ya superiores a los 10 millones de euros es fácil que se dé el síndrome del tendón asustado, a saber, provocando estirar la mano.

Sea como fuere, y como no son pastos en los que nunca llegaré a pacer (más que nada porque fijo que si me cae algo es alguna culpa), obviaremos la tan cacareada reforma que, ríanse ustedes, va para largo. Y atacaré donde más me mola, donde más me gusta y donde más alegrías estamos teniendo este año. Ojo, que no me da por denostar lo económico, ese lucir bonito del estadio donde juega nuestro equipo, esos futuros y pingües beneficios que lloverán como maná sobre el desierto una vez reformado, cambiado o mutado. Pero no soy muy amigo de pensar como otros, que tienen como máxima que entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero…

No es nuevo, pero sí es muro, y claro que es rojo-azul, que este año va más que nunca como una fortaleza. Berria ya lo hemos dicho al principio. Y ojo, que dicho así, de corrido, queda hasta molón. El nuevo muro rojo-azul fortaleza berria. Y que me quiten lo bailao, pero no lo tributao, que dicen las madres con el IRPF. Porque este año en Pamplona andamos disfrutando como monas con tutú rosa nuevo, como asistentes al Navarra Arena a cualquiera de sus espectáculos, como asiduos a una tarde con Les Luthiers, como… Cómo nos estamos poniendo, oigan. Y batiendo récords, que ya con el triunfo sobre el Zaragoza anda temblando la marca del Vasco Aguirre. Y líderes, a la espera de lo que haga el Málaga…

Mira que el menda lerenda andaba temeroso, con miedo por la ausencia de Rubén García. Pensaba que el equipo iba a acusar de Rubendependencia, pero nada. Torres en Soria y Juan Villar contra los blanquillos nos dieron cuatro puntazos que siguen llenado un zurrón que alcanza los 51 puntos. Que si con 50 se salva un equipo, ya ese objetivo lo hemos cumplido. Ahora pensamos en ganar el siguiente, que la cosa no para.

Pero antes de hablar del regreso de don Martín a Pamplona, a los mandos de un más que tocado Nàstic, dejaremos las cuatro pinceladas consabidas del encuentro que nos toca. Contra un Real Zaragoza que juega a fútbol, del que no sólo Cristian Álvarez es su salvador, que paró casi todo, dicho sea de paso. Con un Eguaras que no supo medir en la segunda falta que hizo, y a la calle se fue en su Pamplona natal. Con un Pombo que aceleró al final para ponernos los maíces cerca de la nuez, en esa fiesta de frutos secos y saladillos que casi nos chafa la celebración. Y con atacantes de campanillas, Linares y Álvaro Vázquez. Lujazo de equipo, lujazo de partido.

Incluso con la variante casi inicial de tener que prescindir de un lesionado Barja, que rompe y rasga por su banda, teniendo que meter a Rober Ibáñez, Osasuna salió como nos gusta, a por el marco rival. Una y otra vez, y fueron varias, el pobre Juan Villar se estrellaba con el poste, con Cristian Álvarez, con la zaga, con la falta de puntería o con errores que empezaban a cargar la paciencia del atacante rojillo. Es cierto que no anda fino, pero tampoco andaba fino Luis Suárez en el Barça y miren, marcó.

Una primera parte en la que, a los puntos, merecieron los de rojo ir ganando. Pero los puntos no cuentan, como tampoco lo hacen genialidades como la de Torres, desde Arre, que vio adelantado al meta argentino del Zaragoza y no le marcó el gol de la temporada porque el cancerbero reculó y se estiro evitando el gol. El meta se convertía en el nuevo muro rojo-azul fortaleza berria, sobre todo azul por la vestimenta que portaba.

Y en la segunda parte la cosa parecía que iba a seguir igual. Con la peña tranquila, esperando el minuto 80 que es cuando animamos el cotarro, apenas nos dimos cuenta de que el pitolari expulsaba a Eguaras del campo. Contra uno menos, Osasuna se estiró y empezó el bombardeo. Que al final dio sus frutos, en la que era quizás la jugada menos peligrosa. Pero el envío de Torres lo convirtió en oro precisamente Dorado, no despejando, y permitiendo a Juan Villar empujar a placer. Eso no lo para Cristian, y eso también cuenta como gol. No todo van a ser escuadrazos al estilo Messi…

La fortaleza rojilla aguantó, se sufrió, pero el muro no se movió. Pese a que dispusieron de ocasiones, incluida la asistencia de Oier a Álvaro Vázquez que encaró a Rubén pero le faltó gasolina. No marcaron, para nuestra alegría y gozo, y se consiguió el objetivo, la victoria. Todo antes de recibir a Enrique, de l visita de un Nàstic que naufraga en lo más bajo de la tabla y que, pese a dar la cara y tener opciones todavía, pinta mal. Pero ojito, nada de confiarnos. Cualquiera en esta competición te hace un roto. Y cambie o no El Sadar, debemos recordar lo que de toda la vida del Señor hemos sabido: “Si nos confiamos…”.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Acerca de Fran Pérez

Fran Pérez analiza la actualidad de Osasuna y todo lo que afecta a los aficionados y al club navarro. El estado de los jugadores, los partidos en las diferentes competiciones, la marcha deportiva e institucional así como las curiosidades y noticias que afectan a los miembros del Club Atlético Osasuna.
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1 respuesta a El nuevo muro rojo-azul fortaleza berria

  1. Miguelito dijo:

    Están el muro de Berlín, el muro de Pink Floyd, el muro de las lamentaciones, el entrañable actor secundario Venancio Muro y ahora el muro rojo-azul fortaleza berria. Sería bonito recibir al gran Enrique Martín en lo más alto del muro, en el ático.

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