Año Nuevo y filis, filis, filis…

“¿Están ahí mis vidas, están ahí?, ¿me oyen?, ¿me escuchan?¿Me escuchaaaaaan, me oyeeeeeen, me escuchan, me oyeeen, me sienteeeen? Yo estoy filis, filis, filis, filis de que los tengo, de que los tengo, tengo, tengo”, que decía la tal Thalía en las redes, meses atrás y lo que se ha convertido en un hit musical. Y es que la cantante acompañaba su alocución con un baile en el que hacía cimbrear los flecos de su vestido, rosa palo para la ocasión. La estampa bien podría ser la imagen de la misma felicidad, pero con mayúsculas…

Los goleadores Rubén García (Míster Calidad) y Roberto Torres (Míster Guante de Arre) celebran el segundo gol con Kike Barja (Míster Asistencias). DAVID GARCÍA

Los goleadores Rubén García (Míster Calidad) y Roberto Torres (Míster Guante de Arre) celebran el segundo gol con Kike Barja (Míster Asistencias). DAVID GARCÍA

Filis, filis y muy filises que andamos en la parroquia rojilla, no de rosa sino de rojo, rojo rojillo ya que los nuestros han estrenado 2019 como despidieron 2018, con una victoria. Un triunfo que clava otra tachuela en el proyecto Arrasate, en la ilusión, en la alegría de los navarros que amamos a este equipo y que no concebimos el fútbol sin el nombre de Osasuna en las clasificaciones, sea en Primera, en Segunda o en Tercera…

El Osasuna-Cádiz se presuponía como uno de los partidazos de la jornada 20 en LaLiga 123, al escondite inglés. Y no era EL partidazo porque Granada y Albacete, a la postre primero y segundo, se veían las caras en tierras nazaríes. Que si no, copamos el primer puesto. Ojo, no por una suerte de marketing mal entendido, sino ganado a pulso. Y más tras ver lo ocurrido sobre el tapete. Partidazo.

Estamos teniendo suerte este año en Pamplona, ya que los rivales que vienen dejan jugar y juegan al fútbol. Almería, Sporting, Numancia, Lugo o Cádiz. Todos ellos ofrecían una versión de fútbol de calidad, con espacios, contras, presionando, peleando y no exento de toque y quilates. Y los andaluces no fueron la excepción. Se presentaban con una racha monstruosa de siete victorias en los últimos ocho encuentros, y enfrente estábamos nosotros que, si bien no llevábamos tantos triunfos, en Pamplona ya no nos tose ni un tísico…

De ahí que tras los típicos compases iniciales de tanteo, amarillos y rojos comenzaran a volcarse a la búsqueda de Cifuentes y Rubén. Juan Villar comenzaba su concierto, por la de canciones que pudo entonar y que ninguna cobró premio final mientras que los amarillos se aproximaban a olerle las barbas a Rubén en el marco contrario. Y todo ello con el menda lerenda en el campo, de camuflaje, junto a Tasio, César, CAM y la familia de Puy Portillo merced a unas entradas que nos había traído la reina maga Laura J.

Encima, para hacer de la tarde algo completito, en delante teníamos una columna de esas que parece moverse, tipo columna de párking que se acerca a los traseros de los coches para dejar su impronta, que hacía las veces de cono móvil cada vez que se acercaba a marcar Osasuna en el primer tiempo. Cuello para un lado, cuello para el otro para comprobar que Juan Villar no las tenía todas consigo.

Lo que sí vimos bien fue el único error de Oier en la salida, tras perder el cuero y propiciar una contra que Álex Fernández finalizó colando el cuero en la escuadra izquierda de la meta rojilla. 0-1, mecachis en la mar salada, que se nos avinagra el roscón ese tan bueno que había sacado la Pili para Joseluis, ella y el que suscribe tras la comida de la Epifanía. Verás cómo el gafe soy yo, que para una vez que vengo a El Sadar…

Filis, filis, filis… Thalía lo estaba y nosotros, pese al gol en contra, tampoco nos lo tomábamos a la tremenda. Sería injusto condenar a la chavalada de rojo con el año que llevan por encajar un gol en contra. Además, que ya han remontado este año en Pamplona, tranquilamente se puede hacer. Y para reforzar este argumento, ahí tienes al Rubén García, que tiene más calidad en sus botas que tinta de tatuaje en el cuerpo, y a Juan Villar, que anda de dulce con el gol. A ver, que le llega un balón a Juanito…

Ese balón lo pincha, ese balón lo cede a la internada veloz de Rubén García quien se acomoda, mira a la escuadra derecha de la meta del Cádiz y besa la pelota con el interior de esa zurda. Esa parábola, ese recorrido, ese golazo que acaba con el chalé veraniego de toda una familia de arañas y, de paso, coloca el 1-1 en el marcador. “¿Me escuchaaan?¿Me oyeeen?¿Me sienteeen?”…

Vaya que si escuchamos, oímos y sentimos. Osasunismo en estado puro, cuando un lateral de apellido Pérez y de nombre Íñigo cabalga sobre el alambre de la cal en una salida veloz, cuando filtra el pase para la carrera de Kike Barja, cuando el canterano dibuja un pase de la muerte como mandan los cánones, rasito, atrás y fuerte para que llegue alguno, coloque la bota y haga botar al estadio. ¿Quién si no? Robertito, de apellido Torres, que las tumba como si fuese un ariete. El de Arre acarició el cuero enviado por Barja para colocarlo pegado al palo derecho. 2-1, se remontaba en el primer tiempo. Orgiástico…

Quedaba la segunda parte. Contra el Cádiz, ojo, que no son moco de pavo, que juegan, que pelean, que tienen mucha calidad. Pero también nos faltaba el gol de Juan Villar, que apenas falta con su cita con el chicharro en Pamplona. Y a ver cómo se aguantaba, a ver si se mantenía el resultado, a ver si no se especulaba, a ver…

Con Diego, y mirad que son malas las comparaciones, el equipo se hubiese colgado del larguero los segundos 45 minutos. Con Diego. Y donde dije Diego, digo Jagoba. Porque con el actual técnico, Osasuna no especula, sale a sentenciar. Y pudo hacerlo. Con Juan Villar, que tuvo tres claras y otras tantas menos claras, o Nacho Vidal, al que le sacó Cifuentes un mano a mano donde pastan las vacas, y todo ello sin sufrir. Porque la zaga rojilla se mostró imperial…

David y Unai, el chavalito Íñigo Pérez y Lillo en las bandas. Los cuatro perfectamente parapetados, ganando los adelantos, saltando más que talabartes como Lekic, con un Oier adelantado que sabe en qué momento justo hacer la presión, con la calidad en las bandas de Rubén García, de Kike Barja, de un Torres en estado de gracia. Y con Mérida, y con Vidal, y con Brandon, con Xisco. Y hasta Bittor Alkiza o Flaño o Sergio Herrera y Olavide. Todos a una, aúpa Osasuna.

Se llegó al final, se llegó a los 35 puntos a falta de un partido para cerrar la primera vuelta, en las afortunadas islas Canarias. Se va asentando el proyecto. Se celebra la comunión perfecta entre equipo y afición, sobre todo en Pamplona, échale huevillos cuando hace un año no parábamos de contar ovejas muertas del aburrimiento. pero así es la vida, así es el fútbol, así es Osasuna. Que sigan igual, que nosotros prevemos un 2019 filis, filis, filiiiiiis…

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Acerca de Fran Pérez

Fran Pérez analiza la actualidad de Osasuna y todo lo que afecta a los aficionados y al club navarro. El estado de los jugadores, los partidos en las diferentes competiciones, la marcha deportiva e institucional así como las curiosidades y noticias que afectan a los miembros del Club Atlético Osasuna.
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Una respuesta a Año Nuevo y filis, filis, filis…

  1. Miguelito dijo:

    El día de los tres reyes magos, el Elfo y sus chicos nos regalaron tres puntos más que nos dejan en el play-off y a tan sólo 4 del líder. Además se juega y dá gusto bajar al Sadar, esto pinta muy bien. Filis año nuevo.

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