Osasuna se Mata con las mates

Osasuna o cómo tirar al garete un 70,3 por ciento de posibilidades de lograr el objetivo. Ahí es nada, oigan. Si es que al final se veía venir, que si no la pifiábamos contra el Lorca en Pamplona, la pifiábamos en Pucela. Estaba en los escritos. Y como se ve que las matemáticas no son lo nuestro, la lógica se ha impuesto. Vicandis a un lado. Y es que esta Segunda en la que nos quedamos, porque queremos, claro, se va aponer muy bonita la próxima campaña. Con el Dépor, Las Palmas, el Málaga, el regreso del Mallorca y los que no suban. Porque de Numancia, Zaragoza, Sporting y Valladolid sólo va a subir uno. Ahí es nada…

Masip se sonríe ante Quique y Xisco. La guasa en los jugadores del Valladolid fue de atrás a la delantera. J.C. CORDOVILLA

Masip se sonríe ante Quique y Xisco. La guasa en los jugadores del Valladolid fue de atrás a la delantera. J.C. CORDOVILLA

Fracaso total del proyecto. Sin paños calientes. Ni los fichajes de Braulio, casualidad de la vida que deja el Valladolid y los pucelanos se meten en promoción, privándonos a nosotros de lo propio, ni la labor de Diego Martínez y su plana mayor. Se fichó con talonario, se hizo un equipo NBA en la Segunda para acabar muertos, ahogados en la misma orilla. Es hora de sacar los sables y depurar responsabilidades. Plantilla, cuerpo técnico, dirección deportiva… No se ha logrado un objetivo mínimo que era el casi obligatorio.

No puede ser que esté en tu mano meterte en playoff y tires a portería una sola vez en 90 minutos. No puede ser que se concedan faltas peligrosas con tal insistencia que al final Hervías, maldita maldición de exrojillos, te la clave superando con facilidad una barrera de mantequilla. No puede ser que ellos calienten la semana por la designación de Vicandi, un árbitro vasco, y los pucelanos se crean que Navarra es la cuarta provincia vasca. Agitando el nogal para coger los frutos durante el partido. ¿Y Osasuna? No puede ser…

El Valladolid puso el grito en el cielo porque el trencilla para el vital encuentro era vasco. Podría haber hecho lo mismo Osasuna, ya que el impresentable de Portugalete tenía de media cuatro tarjetas por partido. Media que sobrepasó de largo. Todo por la semana calentando el encuentro, que deja clara muestra de que el Valladolid sabía qué se jugaba, mientras que Osasuna iba de sobrado con ese 70,3 por ciento de probabilidad en la mochila.

Primera parte para meterla en una cápsula y comercializarla junto a la Dormidina o cualquier tratamiento para dormir como angelitos. Y eso que Osasuna se acercó para el primer minuto a los dominios de Masip, pero poco más. Borja Lasso prolongó su estado pésimo de juego y no apareció en toda la hora que estuvo sobre el verde. Desubicado, sin acierto, sin presencia, apenas rozó el cuero. Y esto hizo que Mérida y Torró sufrieran más de la cuenta por el centro. Y de una de esas veces que nos superaron, falta de Mérida y chicharrico de Hervías. 1-0 y a la caseta.

Osasuna estaba fuera del descenso. A tomar viento la bicicleta. Ni 70,3 por ciento ni cien por cien  algodón. Hacía falta marcar. Pero el Valladolid se encargó muy bien de sacar ese oficio del que tanto han carecido los rojillos este año. Somos conejos y en Pucela no iba a ser diferente. De ahí que la primera falta que hizo Lillo fuera protestada por toda la plantilla albivioleta, incluidos los jugadores del filial. Vicandi, con sonrisa socarrona, lo dejaba en una falta y parecía decir “no os paséis, que tampoco ha sido para tanto”. Pero debió serlo.

Porque en una jugada en el área con Mata cayendo ciento tres veces en el forcejeo con Lillo, al tal Vicandi le sobró aire para chiflar, señalar penalti y largar al lateral rojillo. Agita, agita, que queda alguna nuez. Y ésta cayó acompañada de helado, de gol de penalti y de postre, chulería del máximo artillero de la categoría ante Manu Herrera. Chulería sin amonestación, claro. Haber hablado vosotros, inocentones, a lo largo de la semana…

Y aún y todo David tuvo el 2-1. Y aún y todo Unai remató un par de córners. Y aún y todo, a última hora, un gol de la Cultural en Soria y otro del Huesca en Oviedo nos metía. Pero no hubo gol rojillo. No hubo gol en Soria, para desgracia de la Cultural Leonesa que se derramó a la Segunda B ni hubo gol en Oviedo, que los aragoneses andaban de resaca por el ascenso.

¿Y ahora? Pues a seguir trabajando. Diego tiene otro año más de contrato. Como Braulio. Lasso y Rober, dos de los destacados en el tramo final, vuelven a sus lugares de origen a seguir creciendo. Y habrá bajas. E incluso altas. No sabemos si se dará una palmada sobre la mesa y se cambiará todo o habrá continuidad. Yo prefiero lo segundo, con ajustes necesarios. No hay portero de recambio, falta un killer, alguien en el centro de campo. Cositas normales.

Lo que no va a cambiar es nuestra pasión por Osasuna. Pese al fracaso de temporada. Porque una y otra vez hemos estado ahí, vamos a seguir estando ahí y seguiremos estando ahí. Los Braulios y Diegos pasan, los Sabalzas y Canales vuelan, los Xisco, Mérida, Flaños y demás se retiran. Pero Osasuna va a ser eterno para nosotros y el prxóimo año volveremos a enfundarnos la camiseta, volveremos a colocarnos la bufanda y volveremos a chillar “Somos un equipoooo…”.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Publicado en Osasuna, Sin categoría | 2 comentarios

El que avisa no es traidor…

Hace exactamente 41 partidos que el que suscribe, a saber, el menda este que ahora mismo aporrea las teclas para trasladarle a usted, estimado y querido lector, que puso sobre aviso a todo el mundo. Que esta Liga 123, al escondite inglés, es más perra que Niebla, pregúntenle a Pedro y Heidi, y que hasta el último segundo del último minuto del último tiempo del último encuentro de la última jornada nos íbamos a quedar sin saber el desenlace de muchas cosas. Amén de los ascensos directos, claro. Esos tienen dueño, Huesca y Rayo. ¿Y el resto? El resto se las promete apasionantes, tensas, más calientes que el avance del volcán Kilauea por tierras de Hawai.

Xisco se preocupa por Dorronsoro tras el gol anulado por falta sobre el meta. DAVID GARCÍA

Hawai, Bombay, son dos paraísos. Como la Primera. Todos quieren estar en ese limbo del balompié en el que manda el Barça, porque el Madrid, como decía el abuelito del anuncio. “otra vez campeón de Europa”. Y es la liga de la pasta, no italiana, sino los leuros, los millones, los derechos de televisión y la solución para muchas familias que viven de ello y no tienen la calidad (ni las ofertas) que les plantan a Xavi o Iniesta sobre la mesa para ir a los Emiratos o a Japón. Pon, pon, pon.

Osasuna es esto, no hay más. Es lucha, es garra, es entrega y es incertidumbre. Osasuna es pasión y así se traslada a la afición, a una grada que antes de que Unai cabeceara a gol retumbaba hasta las Bardenas Reales. Desde el Roncal, por Tierra Estella, Sangüesa y las foces. Es lo que más nos une a los navarros y, de paso, por qué no reconocerlo, lo que más nos pone. Por lo menos al que suscribe, Chuchu a un lado. Pero en lo de la pasión al deporte incluso ella me lo sufre. Somos así.

Como Diego. Es así, cabezón y listo. Porque si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Y con el mismo once que en los últimos partidos se saltó al verde de El Sadar, con ganas de ver ganar a los nuestros, que si en Soria se llega a cerrar la meta estamos casi en el playoff. Pero no. Somos así. Y con ese once que parece haberle cogido justo el gallego empezó el partido. En Pamplona y en los otros campos donde se jugaba todo, donde se apostaba un percal que hasta la Jornada 42 no se va a descubrir.

No vimos mucho fútbol, la verdad. Y eso que el Lorca, para ser un equipo descendido hace varios partidos, dio la cara como lo ha venido haciendo en las últimas jornadas. Ya ha dado más de un susto, y aquí no iba a ser menos. Y eso que Xisco marcó, pero el pitolari le quitó la miel al señalar faltita de las chiquititas sobre Dorronsoro que, para el que les escribe, fue más una estilo el meta del Liverpool Kariu, que falta en sí. Pero bueno, se señaló y a callar, que para algo el trencilla es autoridad.

Pocos balones le llegaron a Manu Herrera, sustituto del primo Sergio al que desde aquí se le mandan sacos de ánimos y esperamos verlo pronto con  guantes en las manoplas. Y los que llegaron los solventó con veteranía, cogiendo una confianza que nos va a hacer falta para el último partido y, quién sabe, igual dos (o cuatro) más. El caso es que en el segundo tiempo, y siguiendo el guión de partidos anteriores, Osasuna se lanzó a por un gol que enmaraña la cosa por arriba, mientras los transistores vomitaban los goles del Zaragoza al Valladolid, de la Cultural al Oviedo, del Sevilla al Numancia…

Todo estaba más apretado que el chándal de Paquirrín antes de ponerse a dieta. La cosa no tenía pintas de explotar por ninguna parte, la incertidumbre se vestía de varios colores y ni el playoff ni el descenso se decantaba hacia un lado u otro. Y de un lado, del izquierdo del ataque osasunista, partía un saque de esquina al que iba a saltar Quique González. “Deja, tonto, a ver si me sale algo”, parecía susurrarle Unai, que estaba a su espalda. Y el engominado le dejó. Y Unai colocó la cabecita, como él es, tímido, recién renovado, dirigiendo el cuero al fondo y haciendo inútil la estirada de Dorronsoro.

Se abría la lata y la cosa de encogía más, mucho más. Tanto que incluso Xisco, para no hacer spoiler, que somos Osasuna, fallaba un penalti y David se unía en el rechace y lo mandaba casi a fuera de banda. 1-0, nuestro sino es sufrir. Estamos en playoff, ahora no, ahora sí, ahora no, ahora… Gol del Tenerife en Cádiz. Triple empate en la quinta, sexta y séptima plaza. Amarillos quintos, albivioletas sextos, rojillos séptimos. ¿Y ahora?

Hace exactamente 41 partidos que el que suscribe, a saber, el menda este que ahora mismo aporrea las teclas para trasladarle a usted, estimado y querido lector, que puso sobre aviso a todo el mundo. Que esta Liga 123, al escondite inglés, es más perra que Niebla, pregúntenle a Pedro y Heid… Sí, les suena. Es el comienzo. Y es que la cosa está casi como el la Jornada 1. Todo por hacer, todo por decidir. Todo por pelear. Rojillos, Pucela espera. El año se juega en un encuentro. ¿Quién da más?

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Publicado en Osasuna | 4 comentarios

Mecachis en la mar…

“Papi, papi, ¿te puedo pegar una patada en el pie? No, Manolito. Soy de Osasuna. Pégamela en la espinilla, que duele más, rey…”. Así somos. Y punto pelota. Nos va la marcha, no hay otra explicación. Ahora espero que me deis la razón, aunque sea una miaja, puesto que me he cansado de repetir por activa y por pasiva, que decía el Butanito el siglo pasado, aquello de que hasta el último segundo del último minuto del último período del último encuentro de la Liga 123, al escondite inglés, no va a haber pescao vendido. Que esto lo decía el otro, el británico estómago agradecido que para criticar se acuerda de Osasuna, pero para aplaudir…

Escassi trata de frenar a Unai García, agarrándole por la camiseta. Igual le quería pedir el teléfono para quedar... LFP

Escassi trata de frenar a Unai García, agarrándole por la camiseta. Igual le quería pedir el teléfono para quedar… LFP

El caso, que no me quiero ir del tiesto ni sacar los pies del mismo, que vengo otra miaja escocido porque es para estar así. Que se aguanta estoicamente una primera parte de achuche del Numancia, uno de los equipos que mejor balance de puntos tiene en su feudo ya que tras el Sporting y el Huesca es el que más había sumado, cediendo sólo un empate y cuatro derrotas. Se hace el trabajo a la perfección, “mu profesional”, que decía Manuel Manquiña en el papel de Pazos en ‘Airbag’. Se arranca el segundo tiempo con los amarillos enchufados y logrando abrir la lata, esa portería de Aitor que es más difícil traspasar que una discoteca con mocasines y calcetines blancos. Para al final…

Nos va la marcha. Marcha como la que se oía en la grada del campo soriano, ese “Alé, elé, alé” reconvertido del gabacho y sus bleus, con Rober Ibáñez cubriendo el cuero en el tramo final junto al córner, haciendo válida la máxima del Pep Guardiola, la mejor defensa se hace con el balón, pero sin tener a Messi. O a Iniesta, que se nos ha ido, no al cielo sino a cobrar bien. Pero se ha ido. El caso es que sin esas estrellas, no nos hacen falta. Las nuestras son Miguel Flañó, Sergio Herrera, Borja Lasso, Fran Mérida, Quique González…

Una pena. Porque Diego tiene a todos más enchufados que excargos ministeriales en empresas energéticas. O del petróleo, que por cómo andan los precios me da lo mismo que lo mismo me da. Aguantando ese primer tiempo clave, incluso enseñando en el último cuarto de hora los dientes, que si Oier mete la que tiene en el último segundo de la primera parte, igual ahora estamos como estábamos en el minuto 90. Pero ojo, que los árboles no nos impidan ver el bosque. Un punto a estas alturas puede ser oro molido. Lo veremos en dos semanas…

Lo de remar para morir en la orilla, engordar para morir como hacemos con el masto o abrir el panal para que la miel se nos quede bajo la nariz, solo olerla y sin poder catarla, son expresiones que se quedan cortas para lo que nos pasó en Los Pajaritos, aunque hasta de esto se aprende. Quedan dos finales, dos finalísimas de órdago a grande y a chica, a pares si tienen los demás y a juego o punto. Pero para llegar a las 31, sean o no reales, hay que jugar las manos anteriores. Manda el Lorca. Nada más importa.

No importa el encuentro que realizaron los chavales en Soria. No importa la solvencia de Sergio Herrera por arriba, que faltó en el tanto de Higinio. No importa la seguridad que ha devuelto al centro de la zaga un perro viejo como Miguel Flaño, ni tampoco las cabalgadas cada vez más frecuentes y productivas de Rober Ibáñez. No cuenta el desborde de Quique ni sus remates, la labor que hace el triángulo de las Bermudas, Lasso-Mérida-Torró, en el cual es lógico que se pierda cualquier rival. No importan los fallos ni los aciertos. No importan.

Importa el Lorca, importa El Sadar en el cierre (¿o no?) de temporada contra los ya descendidos murcianos. Importa recuperar a Sergio Herrera, lograr tres puntos, seguir en la pelea y preparar la penúltima de las finales que quedan. Importa lo que nos pone, ese llegar a la última jornada jugándonos algo. Aunque sea la Copa Orbaiceta, el Zamora, el ser los más elegantes, da igual. Importa estar todos enchufados, todos a una como canta la grada. Importan nuestros jugadores, nuestro entrenador, nuestra historia, nuestra afición. Porque lo que al final nos importa es Osasuna. De ahí que cuando marcase Higinio en Los Pajaritos dijésemos “mecachis en la mar…”, por no soltar otro improperio más grosero.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Publicado en Osasuna | 1 comentario

Esta sí que es nuestra canción

Mientras el que suscribe anda dándole a la tecla ahí que andan 26 países dejándose la voz en Lisboa, en el Altice Arena, para tratar de ganar el Festival de Eurovisión. España, con la navarrica Amaia y su chico, Alfred, actuaron los segundos, mientras rojillos y carbayones estaban en el vestuario tras una primera parte que nos había dejado los oídos tocados ya que los nuestros habían desafinado. 0-1 perdían. Ni el gallo de Manel Navarro, oigan…

Sergio Herrera se hace grande ante Linares, autor del tanto del Oviedo. Buena tarde para Osasuna. BEGOÑA GOITIANDÍA

Sergio Herrera se hace grande ante Linares, autor del tanto del Oviedo. Buena tarde para Osasuna. BEGOÑA GOITIANDÍA

El caso es que el compositor Diego tocó las teclas en el vestuario, arengó a sus músicos, movió a los instrumentistas, mandó calentar con gárgaras y gorgoritos a Mérida y David Rodríguez y componía otra canción para ver si, de una vez por todas y diez partidos después, lograba el triunfo y los twelve points que se tradujeran en tres en la tabla, hasta los 60 y a uno de la promoción.

La verdad es que el encuentro arrancó con el mismo once musical que había triunfado en Tarragona, un concierto cerca de las playas de Salou donde tantas veces nos hemos bañado los navarros. Y ese once desafinó en más de una ocasión, pero sobre todo cuando tenían que dar el do de pecho les salió la del canto de la rana. Cu-cú, cantaba la rana. Y cu-cú cantaba la zaga rojilla.

Porque un robo en el centro, un mal repliegue y unos huecos tremendos entre los centrales dejaron a Linares entrar hasta la cocina y batir a placer a Sergio Herrera. “Du yu for yu loooooooveeeee…”, con medio gallinero en la garganta de los futbolistas de rojo y dolor en las orejas del respetable. 0-1, sabiendo que los grupos roqueros de Numancia y Sporting habían fracasado en sus respectivos conciertos y que si se ganaba a los de Anquela se les pasaba en la tabla.

Leche con miel, arenga y gorgoritos. A afinar los instrumentos, a ser conscientes de que lo mejor es triunfar, a lo Pablo López en Baluarte, petándolo y agradando al respetable. En busca canción, mi canción, tú canción, nuestra canción. Y no es el anuncio del Titanlux, con el color. Es el deseo de una grada con ganas de cantar triunfos, que diez jornada sin ver ganar a los tuyos duele…

Saltó el tenor Fran Mérida al verde y la cosa empezó a acompasarse. Los sones de Osasuna empezaron ser melódicos, el fútbol fluía, la sonata cobraba forma. El juego empezó a discurrir por la clave de sol mientras el Oviedo trataba de dar el do de pecho. Pero fue Osasuna el que apretó los sí bemoles, y con el tono del Séptimo de Caballería se fue en busca de la meta rival.

Lasso, siempre Biorja Lasso, sacó el estribillo de sus melodía balompédica y filtró uno de sus pases que suenan a gloria para la carrera del incordioso Rober Ibáñez. Y el extremo tocó el cuero, lo desplazó y recibió la salida arrolladora del meta del Oviedo. Penalti, música de silbato del pitolari para certificar una pena máxima más clara y meridiana que el lalalala de Massiel. Y Mérida sacó el violín, para dibujar con su arco el empate.

El director de la orquesta, don Diego, se desgañitaba en busca del hit, tratando de dar la vuelta al marcador y colocar a su equipo en primera posición de los superventas. O, por lo menos, hacer una melodía que opte a subir a las listas de éxito la próxima temporada. Por ello puso a David Rodríguez en el campo. Por ello y porque Xisco estaba derrengado, afónico, sin oído y más dolorido que nosotros tras escuchar más de una de las canciones de Eurovisión…

El primer remate del talaverano se fue fuera por un pelo. El segundo, a la jaula. Pero anulado por un fuera de juego de esos que sólo le señalan a Osasuna. Y es que estamos más que acostumbrados a esa cantinela. Y cuando parecía que nos íbamos a quedar con un punto, que por lo menos sumábamos, llegó el alarido, el último son de la melodía perfecta, el acorde que ponía el broche final a nuestra canción. Lillo envió la corchea y David metió el tobillo. Sutil, suave, como canta nuestra Amaia. “Siento que marco por primeeeera veez…” Y gol.

Bien cerrados. Bien defendidos, Tirando de estrategia Amarrategui, que diría ese presidente de nombre Mariano. Aguantando el estéril chaparrón del Oviedo, desgañitado en hacer una canción de protesta, de respuesta que dejara a las claras su mal cuerpo tras ser remontados. Para tratrar de arreglar esa situación con la que Amparines estaba a disgusto. Pero no pudo ser, amiga Amparo. Allí ganasteis, aquí era el momento de nuestra canción. La canción de la victoria. La canción de Osasuna.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Publicado en Osasuna | 1 comentario

Madre mía…

Cómo se está poniendo la cosita, oigan. Antes que nada, feliz Día de la Madre a todas las mamis del mundo mundial, sean del equipo que sean, en especial para la Pili y para la Loli, una por parirme y la otra por parir a mi Amor. Y cumplidos los compromisos y las felicitaciones… ¡Madre mía! Se está quedando el panorama más caliente que el horno de una pizzería y eso que quedan cuatro partidos. Choques directos, indirectos, con más nervios que un filete de medio euro y sin nada decidido hasta el final. Hoy, por lo menos, venimos contentos…

Borja Lasso conduce ante la presión de Gaztañaga. LFP

Borja Lasso conduce ante la presión de Gaztañaga. LFP

Como buenos hijos, repeinados y bien guapos que se portaron nuestros chicos en el Nou Estadi de Tarragona. Sacando la victoria con un encuentro serio, ordenado, limpio, perfectamente planificado y en un escenario que tan buenos recuerdos recientes nos trae a la parroquia rojilla. Que seguro que más de uno tuvimos dejà vu a saco Paco, recordando aquél playoff que nos llevó a Primera hace dos campañas. Pero ahora cuenta esta campaña, cuenta este playoff…

Con variaciones en un once que al menda lerenda le gustó mucho. Porque la ausencia de Unai en la zaga, suplida con creces por el káiser de Noáin Miguel Flaño, apenas se notó. Ni la de Oier, echado a un lado y dejando su plaza al Pelocho Aridane. Sus errores se ven, pero sus aciertos se notan más. Y en Tarragona vimos más de los segundos y apenas de los primeros. Pero no eran las únicas ausencias, ya que Fran Mérida se quedaba en Pamplona cumpliendo la enésima sanción por amarillas.

Me moló mucho el apaño. Ese centro del campo con Torres, Lasso y Torró. El de Arre se reivindicó y, por fin, hizo un partido de los que solía hacer hace tiempo. Borja Lasso es un jugón, exquisito en el último pase y fino en la conducción. Y luego está Torró, imperial en el partido realizado capaz de fajarse con los rivales, de salir incólume de todas las peleas y de dar una lección de corte, giro, conducción y distribución que brilló más en la segunda parte.

Osasuna nos dio un buen Día de la Madre, cuando la afición estaba precisamente acordándose de la madre de más de uno. Porque estos chicos parecía que ni para adelante ni para atrás. Cuatro empates consecutivos, que vale, no se perdía, pero tampoco se sumaba de tres en tres. Y eso penalizaba. Por ello se regalaron un buen encuentro, con victoria y haciendo las cosas bien. Desde el minuto 10 hasta el 93. Porque, para no desentonar con las citas anteriores, los primeros 10 minutos fueron para los chicos del Nàstic.

Sergio Herrera se estiró todo lo largo que es y evitó el tanto en una falta peligrosa. Y de ahí en adelante,Osasuna pilló el joystick y se hizo con el mando del partido. En una primera parte marcada por las cabalgadas de Rober por la izquierda, que encontraron premio en el centro desde el lado opuesto de Quique, el regaliz de la zaga local y el chut raso y cruzado de Ibáñez. Media hora y ganábamos 0-1. A que nos empatan…

Para nada. Los nenes de mamá se hicieron mayores, se hicieron responsables. Mantuvieron el conato de reacción de los locales sin mucho sufrimiento para, en una jugada digna de ver una y mil veces por lo variopinta y rara que fue, lograr ampliar la brecha en el marcador con el segundo del killer, del goleador, de ese que vive de la esencia de gol y lleva este año un buen número de botes de colonia. Xisco es sinónimo de gol, aunque parezca que la jugada no valga, aunque sea de tacón. Porque ante la duda, ya se sabe…

Con este panorama se llegó al descanso. Los incondicionales del Pelocho y acompañantes, viajados desde Pamplona hasta Tarragona para ver a los rojillos, se las prometían felices. Como el resto que veíamos el encuentro. Los ecos de frases del pelo “Verás cómo nos remontan” o “A ver cómo la cagamos” parecían escucharse en un día soleado en Pamplona. Pero nada más lejos de la realidad. Nada más equivocado. Los nenes han dejado el pañal, los nenes son hombres. Y como tal defendieron la renta.

Pese a no haber goles, la segunda parte fue infinitamente superior a la primera. Porque aguantar el resultado y la presumible salida en tromba del rival es complicado. Y hacer una contra y finalizarla, más complicado aún. Pero se hizo. Aridane y Flaño acabaron con chichones de tanto despejar los mil y un envíos laterales, Sergio Herrera finalizó el encuentro con las ancas doloridas de tanto saltar, pese a algún que otro sustillo con los pies. Arzura salió parta dar consistencia a la tela de araña de Diego, junto a Borja Lasso que abría para las salidas de Quique y Rober en las contras.

Torres era, como siempre, el primer sacrificado. Para que saltara un Arzura que ocupó buena parte de la parcela ancha, oxigenando a Torró y Borja Lasso. Luego llegó Coris, que se contagió de la trampa y aprovechó las salidas, aunque con escasa definición. La entrada de David fue al final, de esas testimoniales y para robar segundos. Pero entre todos, hasta contando con los que se quedaron en el banquillo, Osasuna realizó un encuentro perfecto como pocos esta temporada.

En el momento oportuno, sin esperar a que mami se enfade, se quite la alpargata y nos ponga las posaderas rojas. Cuando hay que obedecer, que ser buenos, cuando más se necesitaba llegó el equipo maduro que todos esperábamos. Sólo deseamos que el Día de la Madre se prolongue, que los nenes que van camino de hacerse hombres lo demuestren los cuatro partidos que quedan. Cuatro finales, cuatro choques de infarto,. cuatro encuentros que van a marcar todo un año. Todo o nada. Triunfar o fracasar. Pero eso sí, con el amor de la afición, que al final siempre os perdonamos, os apoyamos y os queremos como si fuésemos vuestras madres.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Publicado en Osasuna, Sin categoría | 1 comentario

Hasta Lugo, Osasuna

Si es que lo ponéis a huevo, chavalería. Es que ni a botes, ni como la que metieron los gallegos, ese pim-pam-pum sin bocata de atún que la defensa dejó que hicieran los de amarillo. Que hasta uno de los delanteros rivales se puso en medio, a lo barrera de valientes, para que no marcaran los suyos. Pero cuando todo son facilidades, se aprovechan y punto. Como el punto que sacasteis, que lo estoy viendo, va a resultar que al final es bueno. Si es que ya os vale…

Rober Ibáñez, de lo poco salvable contra el Lugo. D.G.

Rober Ibáñez, de lo poco salvable contra el Lugo. D.G.

Hasta Lugo, Osasuna. Hasta luego playoff, aunque manda redieles que todavía hay posibilidades matemáticas de entrar en los seis primeros puestos. Aunque mejor lo dejamos en que hay opciones de cazar al sexto, que en estos momentos es el Numancia a cuatro puntos pero puede ser el Zaragoza, a cinco. Y eso que quedan cinco encuentros, 15 puntos, en disputa. Así que ya sabemos qué mensaje nos van a transmitir hasta el último minuto, aquello de que hasta el rabo todo es toro y no vamos a bajar los brazos y tal y cuál…

Hasta Lugo, Primera. Hasta luego, Iniesta, gran jugador que nos ha dado un Mundial y mil lecciones de todo, de fútbol, de honradez, de humildad y honestidad en un futbolista excelso y sublime. Se despide de la Liga, como Osasuna. Los rojillos siguen empeñados en decir adiós un fin de semana sí y al siguiente, también. En El Sadar o lejos del mismo. Por méritos propios de no haber sabido encontrarle el pulso a una categoría que se le queda pequeña a muchos futbolistas y que, con esa actitud, los empequeñecidos son ellos.

Hasta Lugo, Diego. Pese a que acabas de batir tu récord de puntuación en Segunda, superando los 53 puntos del año pasado por los pelos. Qué lástima, podrías haber dejado la marca esta jornada en los 56, pero un nuevo error, una pifia de la defensa, te dejó el premio en un punto. Aunque si quieres te doy el argumento para la rueda de prensa: llevamos cuatro encuentros sin perder. Ahí queda eso, oigan. Cuatro empates seguidos pero, y la imagen…

Hasta Lugo, equipo. Igual va siendo hora de preparar el próximo año, de seguir engordando el proyecto que nos lleve a celebrar el Centenario en Primera División, hacer una base interesante e importante. No puede ser que contra el Lugo el mejor sea un jugador cedido, Rober Ibáñez, Unai García aparte. Porque si el que sabe que se va es el más implicado, apaga y vámonos. Bueno, no iremos a Primera, pero por lo menos no descendemos a Segunda B. Y seguro que más de uno recuerda cómo fue el último descenso, a punto de morirnos que estuvimos y este año, sin embargo, no hemos sufrido para mantenernos.

Hasta Lugo, incondicionales. Porque los anemómetros giraron más de la cuenta al finalizar el partido contra los gallegos, música de viento y silbidos de desagrado por todo. Por los resultados, por el juego, por lo ofrecido, por la poca tensión, las ocasiones clamorosas falladas, las conejadas defensivas, la impotencia. Pitos y bronca a un bloqueo mental y físico que debe ser el que padecen los jugadores, oigan, que es que miren lo difícil que es trabajar “jugando” y 90 minutos a la semana. A estos les doy pico y pala para que sepan qué es estar o quedarse bloqueado…

Hasta Lugo, cocodrilo. No pasamos de caimán. Lo que ocurre es que quedan puntos, hay opciones, las perras matemáticas nos hacen mirar la clasificación y pensar que, si jugando como el orto estamos ahí, ¿qué pasará si jugamos bien? No sabemos. O sí lo sabemos. Y como somos tontos, más que una alpargata en medio de un diluvio, más inocentes que la Cifuentes en unos grandes almacenes, más canelos que más de un juez en este país, seguiremos contando como la vieja, con los dedos, hasta que nos falten dígitos y no podamos llegar a la sexta plaza. ¿Y ahora?

Hasta Tarragona. Duelo contra un rival que se está jugando la vida, las lentejas, la permanencia. Uno de esos rivales que, a priori, son más complicados que los de la zona alta. Pero esta Segunda es lo que tiene, que el nivel es alto, que da marcha, que mola, que cualquiera viene y te hace un traje, con reloj, pajarita y zapatos de charol. Por eso podremos silbar, rilarnos en la cuenta de la lechera, en el mal juego de los rojillos, en los planteamientos de Diego, en las ocasiones falladas… Porque mientras haya vida, habrá esperanza. Y eso, los que animamos a Osasuna, lo llevamos mamando casi 100 años…

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Publicado en Osasuna | 1 comentario

Otra de agonía, por favor

Largo. Muy largo. Más que largo me da que se nos van a hacer estas últimas jornadas, siete en concreto, que como no cambien las cosas me da que se van a convertir en un calvario o en un errar por el desierto de la Segunda División, esta LaLiga 123 al escondite inglés en la que tenemos enredados a los rojillos. Y más tras el tropiezo, enésimo, en El Sadar y esta vez contra el Córdoba que, si bien no es el Manchester City, lo pareció contra los de Diego Martínez.

Xisco trata de driblar a Jesús Valentín durante el encuentro. El balear perdió los papeles al final y fue expulsado. ¿Alguien los ha visto? AMPARO FERNÁNDEZ

Xisco trata de driblar a Jesús Valentín durante el encuentro. El balear perdió los papeles al final y fue expulsado. ¿Alguien los ha visto? AMPARO FERNÁNDEZ

No sé ya ni qué pensar. Por un lado creo que el míster rojillo se centra en demasía en estudiar al rival, echa unas cuantas horas en saber cómo juega el contrario, qué sistema utiliza, cómo tira de estrategia, quiénes son sus piezas claves y hombres fuertes para anularlos, hacia qué lado se tira peor el portero (ojo, que uno empezó a jugar siendo portero y hay uno que es más flojo que el otro, no es coña). Y claro, de tanto preocuparse por los otros dejas de la mano a tu propio equipo.

Serán cosas de este fútbol moderno en el que se empollan datos, se cuentan hasta los números de saques de esquina por período que va a ser por lo de las casas de apuestas, que ya hay más en este nuestro país desangrado por las necesidades que oficinas del INEM. El caso, comento, que al final nos pasa que los árboles no nos dejan ver el bosque. Y con Osasuna no es diferente. Tanto pensar en los de fuera y tenemos a los nuestros moralmente en la UVI.

No me valen las excusas. Que si un día me falta Torró, otro Clerc, el próximo Xisco. La verdad es que este encuentro contra el Córdoba de Sandoval venía marcado en rojo en el calendario. Una victoria nos catapultaba, y eso que seguíamos fuera de la promoción. Pero se espantaban muchos fantasmas y se colocaba al equipo en la rampa de salida para hacer algo bonito en el esprint de la temporada, cuando se ve al final el cartelón de la Meta. Encima en casa, donde tan mal van las cosas.

Empate y gracias. Hasta salimos contentos, oigan. Porque tal y como pintaba la horrorosa primera parte, con los mismos errores, las mismas conejadas en defensa que nos cuestan goles que se traducen en puntos para los rivales, por lo menos la cosa se arregló tras el descanso. Vuelta a ese Osasuna bipolar que da la de cal y la de arena, incapaces de tirar de continuidad o ser constantes. Aunque es cierto que el chicharrazo de Borja Lasso es de los que te obligan a salir del estadio con una sonrisa, pese a no haber ganado…

¿Papi, por qué somos de Osasuna? Porque ser del Madrid es muy cómodo, chiquitín. O del Barça. Ser de Osasuna conlleva un gen que, amén del haber nacido en esta maravillosa tierra que es nuestra Navarra, te obliga a ser un luchador en la vida. Te obliga a levantarte tras cada arreón en contra, te obliga a estar preparado, te hace estar alerta ante los que te quieran vencer. Aunque haya veces en las que las tropas estén más entonadas que otras.

Ahora tenemos a la chavalería moralmente tocada. No salen las cosas en Pamplona, donde más gusta ganar, con el apoyo de tu afición, con el calor de la grada que ya entraba caliente tras la batucada. Para nada. El Sadar se ha convertido en la UCI, en una especie de nueva sección del Complejo Hospitalario de Navarra donde todos los que vienen de fuera salen con puntos. Y sin heridas, que es lo peor. El Córdoba no fue menos.

Bien cerraditos, atrás, con un meta polaco que acabó con agujetas de tanto saltar ante los malos centros que llegaban desde las bandas rojillas, con un centro del campo rocoso y con un Guardiola que hizo todo el daño que quiso, por algo es el tercer máximo goelador de la categoría, y eso que anda en crisis y no marca desde hace cuatro partidos. En un equipo que está en descenso. Un equipo que hace mes y medio estaba comatoso y que, Sandoval mediante, está a tiro de victoria de salvarse. Que se salvará. Pero…

No hay excusa. Si Osasuna es incapaz de ganar al Córdoba en su casa, no merece subir a Primera. Este encuentro era clave. Por moral, por sumar, porque Diego Martínez se iría a los 54 puntos, superando su récord anotador en esta categoría que dejó la temporada pasada en 53, a uno de los que lleva con Osasuna. Malo sea que no supere la cifra en ese engordar de su curriculum de un técnico que llegará a ser grande. Pero de momento ahí está, echando horas.

Horas es lo que van a tener que entrenar los rojillos. Lo peor de la situación es que ni frío ni calor, ni mucho ni poco, ni todo ni nada. Porque la próxima jornada Osasuna visita Alcorcón y una victoria volvería a espolearnos a todos. Pero yo creo que, como reconoció Oier, si los buenos deseos no se refrendan con victorias, lo mejor va a ser bajar a la tierra, olvidarnos de palabras como ascenso, playoff, promoción y zarandajas varias y disfrutar del tramo final. No en vano hay que recordar que la última temporada que descendimos la acabamos de aquella manera, en Sabadell y agradeciendo a San Martín de Campanas por evitar la desaparición del club. Y ahora, la permanencia, por lo menos está asegurada… ¿no?

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

 

Publicado en Osasuna | 1 comentario

Mal inicio del Vía Crucis final

Diez eran los pasos que le quedaban al Vía Crucis de Osasuna para saber si sus jugadores son acreedores del cielo, a saber, de esa Liga de las Estrellitas en las que Messi, CR7 y compañía campan a sus anchas, hacen diabluras y, lo que es más importante para la profesión se lo llevan más calentito que el puchero de un grupo de feriantes. Diez, como los mandamientos, como la nota máxima en un examen, como el dorsal de D10s, que dicen que platica argentino aunque eso siempre, ya se sabe, es opinable. Diez pasitos, o pasazos, o estaciones o paradas. Y la primera, contra el Tenerife, nos la dan en toda la frente.

Acosta, autor del chicharrazo que le dio la victoria al Tenerife, controla el cuero ante los contemplativos rojillos. AZCONA

Acosta, autor del chicharrazo que le dio la victoria al Tenerife, controla el cuero ante los contemplativos rojillos. AZCONA

Porque lo bonito de este peregrinaje de recta final de temporada era que, precisamente, se empezaba, se salía y se partía desde casa. Con dos partidos precedentes de buen fútbol, uno con derrota y el otro, lejos de Pamplona, con victoria. Pero todos nos las prometíamos felices, en domingo de Semana Santa y tras una copiosa comida acompañados de la familia, la propia y la política. Esperando el colofón del triunfo rojillo contra el Tenerife. Claro que sí, Guapi.

Guapi nos dejaron la cara los de Etxeberría. El técnico vasco, que según comentaristas de GOL TV debe estar figurín y pincel de los de quitar el hipo al sexo femenino y a buena parte del masculino, llegaba a Pamplona dirigiendo a unos nazarenos con una racha temible. Quitando el borrón de la derrota de su última salida de las islas, a la Soria numantina donde cayeron por 2-0, los últimos encuentros los contaba con seis victorias y un empate a domicilio. Ahí es nada. Y es que esto del fútbol va por rachas y está visto que todos, menos Osasuna, pillan la ola buena…

La cosa se aprieta más que las calles de Sevilla en Semana Santa y en plena hora de procesiones. Ganan Zaragoza y Numancia, pierde el Oviedo en casa. El Granada no suma en Lorca y Osasuna podía haber dado un golpe en la mesa con su candidatura a playoff. Ojo, playoff que se queda a un punto, pero las sensaciones esta vez son negativas. Encima van y empatan Rayo y Cádiz. Pero no se funcionó como equipo, se cometieron errores garrafales, se perdió contra un rival al que lo dejas a un punto tuyo y, para más INRI, que por algo estamos en esas fechas, perdemos a Lillo y a Torró para la visita a Granada.

Los rojillos están de penitencia. El primero de los pasos del Vía Crucis de la Semana Santa por el ascenso ha salido rana. Y eso que el capitán Oier, al terminar el encuentro, decía que había sido una primera parte aceptable. Vamos a la RAE, oigan. A ver qué dice en su definición. “Capaz o digno de ser aceptado”. ¿Jugando así se creen estos que van a ser aceptados? Ni aceptados ni mucho menos los elegidos. Porque más de un aficionado abandonaba El Sadar pensando en la crucifixión, y no en la nuestro Señor JC precisamente…

Osasuna no dio nunca sensación de poder sumar contra el Tenerife. Los isleños salieron mucho más enchufados, mucho más tensos, mucho más concentrados… La presión ejercida desde el primer minuto fue la que debía haber mostrado Osasuna. Pero seguimos sin aceptar que jugando en casa hay que saltar como si fuese una final, como si nos fuese la vida en ello, como si no hubiera mañana. Vamos, como saltan todos los rivales que visitan El Sadar, pero no los jugadores de Osasuna, claro.

El Tenerife plantó un centro del campo en el que Alberto y Mula desdibujaron en la primera parte a Torró, Mérida y Lasso. Ninguno de los tres encontró su sitio, se desunieron más que nunca y al tratar de hacer la guerra por su cuenta fue donde dieron comodidades a los de Etxeberría. A Torró se le acumulaba el trabajo. A Mérida los errores, que cometió demasiados y al pobre Borja no le llegaban balones y, cuando bajaba metros a por el esférico, veía mucha distancia hasta la zona en la que es peligroso.

La buena primera parte del Tenerife dio paso a una mala segunda parte de Osasuna. Y cuando se suman uno más uno ya se sabe que dan dos. Y la falta de comunicación precisamente entre dos, entre Torró y Mérida, en el enésimo balón suelto en tres cuartos, terminó con un pase a Bryan Acosta que soltó un zapatazo que para que salga de las botas de un rojillo tienen que chutar cuatro futbolistas a la vez. El cuero dibujó la estela de un obús que se coló pegado al palo derecho. Herrera se estiró, pero más por estética que por efectividad.

Y de ahí al final un querer sin poder. Un no aprovechar las pocas, con un Quique excesivamente chupón que chutaba todo lo que caía por ahí y con un plan B llamado Xisco desasistido y sin oportunidades de empatar. Osasuna lo intentó con más fe que acierto, quizás por aquello de estar en Semana Santa y que oiga, otros milagros más raros se han recogido en los escritos. Pero no. No hubo milagro. Hubo derrota y motivos para volver a reflexionar.

Primer paso perdido. Nueva oportunidad perdida, otra vez. No es la primera en la presente campaña, y lo decimos sabiendo que tampoco va a ser la última. Quedan nueve finales. Nueve partidos. Nueve pasos de la procesión cuyo final no sabemos si va a ser el cielo, el infierno, el purgatorio, el Calvario o el Gólgota. Nueve paradas que se nos pueden hacer muy largas o ir llenándonos de ilusión. Próxima estación, que ladran los metros de las grandes ciudades, Granada y el Nuevos Los Cármenes. Fuera de Semana Santa pero dentro de nuestro Vía Crucis rojillo…

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Publicado en Sin categoría | 1 comentario

Continuismo que mola

Y anda que no era escéptico ni nada tras el partido contra el Zaragoza, que si se seguía jugando así los triunfos iban a llegar, que si ya teníamos la clave, por fin y a falta de 11 jornadas, para encaminar la senda a Primera, que si no se toca nada y apostamos por la fórmula que funciona vamos a sumar de tres en tres muchas mas veces… Y claro, con el precedente del partido contra el Nàstic, aquél dichoso de la nieve en el que se crearon más ocasiones que pelos tiene Aridane en la cabeza, y viendo cómo fueron los siguientes encuentros, lo lógico era ser escéptico. Pero no.

Kike Barja trata de marcharse de Palencia con Xisco y Clerc atentos a la jugada. LFP

Kike Barja trata de marcharse de Palencia con Xisco y Clerc atentos a la jugada. LFP

Hasta con los cambios de Diego me mostraba mosca, leñe, que me quitas al jugón Borja Lasso para sacar a Arzura, que me quitas a Rober Ibáñez para jugar, otra vez, con dos delanteros. Con 0-1, con Aleñá campando a sus anchas por el verde. Con el cerete apretado porque nos iban a empatar y no queríamos, que un triunfo nos metía otra vez arriba, nos colocaba en medio del bote de la pomada. Pues nada. Otra vez que también hay que darle la razón a Diego, que acertó de pleno.

Partido de señores mayores, veteranos, sabios, con cabeza y que confirma la continuidad del juego visto contra el Zaragoza. Buen Osasuna que se amoldó a lo que exigía el filial culé, que más que el B era el C por las ausencias pero que tiene ganas de jugar y, sobre todo, calidad. Bien los rojillos, otra vez de amarillo, aguantando la salida a sobar el cuero de los de Gerard Moreno y aprovechando una jugada de tiralíneas a los 10 minutos para marcar.

Zafador Osasuna, que sin acusar golpes del rival sobre la lona encontró autopista por la izquierda. Barja, Borja, Mérida, Clerc corriendo hasta línea de fondo, pase de gol, Quique que falla pero Rober llega detrás para empujar a placer. Ni 11 minutos y lo más importante, abrir la lata, estaba hecho. Sin apenas oler el cuero, sabiendo aguantar, siendo perros viejos. Bueno, eso y con Torró, Mérida y Borja Lasso. Porque vaya partidito que se pegaron.

El andaluz sobre todo. No salió esposado del Minestadi ni en furgón de la Guardia Civil, o en este caso de los Mossos d’Esquadra tras tanto robo de balón de puro churro. Y no solo robo, oigan. Que se puede robar, pero luego hay que saber qué hacer con el esférico. Y Borja lo sabe. Caracolea, se gira, mete el pasecito dejando espacio y terreno franco al compañero. Un lujazo, encima acompañado por la oscura labor de Torró, un fajador que pasa el brabán y el molón para dejar terreno expedito a Mérida y a Borja. Y del catalán poco nuevo vamos a decir…

La primera parte nos confirmó que Osasuna parece haber encontrado la tecla de la sintonía para subir a Primera. Conjugando la seguridad defensiva y haciendo circular el balón. Con dos poderosas alas, Barja y Rober. Continuismo del que mola, que viene a confirmar que realmente lo del partido contra el Zaragoza fue un espejismo, una calamidad, una de esas carambolas que pocas veces se dan en esto del fútbol si la actitud es la correcta.

Actitud que se relajó en el arranque del segundo tiempo, cuando Aleñá enseñó las razones por las que está llamado a ser titular en el primer equipo culé, desbordando una y otra vez y con Vitinho, Carles Pérez y compañía de espadas ofensivas. Y Osasuna desbordado. ¿Espejismo de primera parte? Problemas en el horizonte cercano y Diego sin saber qué hacer. O dando impresión de no saberlo, porque comenzó el carrusel de cambios…

Arzura por Borja Lasso, que estaba siendo superado en la parcela ancha y hacía falta frenar las cometidas por el centro. Y Xisco por Rober, con dos delanteros, algo por lo que estaba siendo criticado las jornadas anteriores y que parecía haber solucionado. ¿Volvemos a las mismas? Para nada. Continuismo de la buena imagen. Xisco gana un balón en el cogollo, ante las manos blandas de Otolá, Torró mete un centro que Quique cabecea con rabia a gol. Rabia por lo fallado, rabia por las críticas, rabia confirmando que él nunca va a dejar de intentarlo. El que la sigue…

Quintos. Estamos en el meollo de la promoción. Vale que el ascenso está lejos, pero esto va por rachas. Y parece que Osasuna se ha subido a la ola buena, a la continuidad molona del buen juego que se traduce en puntos. Ya no existe el filial culé. Ahora a pensar en el peligroso Tenerife. A seguir peleando en este partido a partido, jornada a jornada. Si el Barça B era lo más importante este domingo, ya es el conjunto tinerfeño lo que cuenta. El ‘Tete’, que quiere pescar en El Sadar. Pero este Osasuna, amigos, no es el otro Osasuna. Es el Osasuna bueno, el que a todos los rojillos del mundo nos mola.

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Publicado en Osasuna | 1 comentario

Calva, a botes, a huevo…

La pintan calva, la ocasión me refiero, ojito. De esas ocasiones claras, que te las deja un compañero a botes sobre la línea de gol, como se las da Messi a Suárez o Modric a CR7. A huevo, con yema, clara, cáscara y hasta el aceite al punto de calorcito para que solo quede echarlo a la sartén y merendarte una tortilla. Con o sin pan. Aunque ya se sabe, pan con pan comida de tontos aunque, también es cierto el otro de dame pan y dímelo… Tonto.

Los jugadores del Albacete rodean a Figueroa Vázquez para pedirle que razone. ¡A un árbitro! LFP

Los jugadores del Albacete rodean a Figueroa Vázquez para pedirle que razone. ¡A un árbitro! LFP

Tontos, o cara de eso, se nos quedó a la parroquia rojilla tras el pseudopartido del Carlos Belmonte. ¿Queda mucho para que regrese Xisco? Dicen que asoma ya en el horizonte. Y es que si al final se nos quedó cara de Azarías en los Santos Inocentes, “Milana, bonita…”, ni os cuento cómo tenían los semblantes los manchegos gracias al pitolari de turno, Que son malos, ridiela, estos colegiados que campan por nuestras ligas. Malos… y peores. Pero es lo que hay. Hoy por ti y mañana por mí.

El tal Figueroa Vázquez no se debió marchar de Albacete con Migueliros de La Roda. Y si lo hizo fue porque los compró. Si no lo reconocieron o, en su defecto, si lo hizo antes del encuentro. Porque fue dar el pitido de inicio y empezar a hacer amigos en ambos equipos, especialmente en los de blanco. Contentos andaban en la andanada, gritándole en la reanudación todo tipo de flores del estilo “guapo, tipazo, torero” y cosas así. O eso parecía desde la tele.

Osasuna y Albacete. Dos equipos unidos por la Bruja de Campanas y otros lazos como Erice o Acuña. Navarros en tierra de molinos, exrojillos de blanco. Los manchegos fuera de la UVI a merced del que obró el (los) milagros en Pamplona. Y con objetivos casi similares. Un triunfo lanzaba a los castellanos hacia la promoción. A los rojillos, hacia los puestos de ascenso directos. Por eso el partido se presentaba como una buena ocasión para ambos.

Es lo que suele pasar cuando dos gallos de similar peso se pelean. Que quedan sin cresta y en empate técnico. No hay K.O. Pese a que a los rojillos se les puso la cosa a huevo. Con superioridad numérica desde el final de la primera parte y, sin embargo, con la misma pegada que el once titular de Toys ‘R’ Us. Madre qué bisoñez, qué inocencia, que poco mordiente y qué ganas de que vuelva Xisco, ya que no tenemos delanteros.

Aunque salten dos que presuman de serlo. Porque David y Quique llevan unos partiditos que parece que les han echado mal de ojo. No es que no acierten a rematar, que no lo hacen. Es que ni los controles, ni los pases, ni las jugadas o los desmarques. Por no hablar de que se diluyen en más ocasiones de las necesarias en un diálogo de protestas contra los trencillas que les da lo mismo que su puntería. Rien de rien.

Las ocasiones las pintan calvas y los rojillos se fueron del Carlos Belmonte con más greñas que una comuna hippy. No se pueden desperdiciar oportunidades así, con uno más (o uno menos ellos) y encima dando la imagen que se dio. Tras una primera parte seria, aguantando la salida con el cuchillo entre los dientes de los de Martín, que ellos sí que salen en casa así, aguantando el despliegue de Erice y Susaeta en el centro, aguantando las brazadas de Bíttolo y compañía en los saques de banda.

El propio Bíttolo a punto estuvo de marcar en la más clara de los locales, a los pocos minutos de juego. Pero poco a poco entre Arzura, Torró y Lasso fueron equilibrando la balanza y la cosa se emparejó. Cincuenta para cada lado, y el pitolari aburrido. De ahí que comenzara a dar el concierto, a lo triunfito, sacando tarjetas y repartiendo amonestaciones como Cáritas comida en este nuestro país que ya, dicen, ha salido de la crisis. Repartió tanta sopa que a Saveljich le cayeron dos platos. Y a la ducha antes de tiempo, claro.

Con toda la segunda parte por delante. Con superioridad numérica. Con varios defensas rivales amonestados, a los que buscar las cosquillas. Con el aviso de que al pitolari chitón, que es más rápido en desenfundar las amarillas con los políticos en meter la mano a las cajas, sean A, B, C o J. Y nada. Ni con esas. ¿Qué más queríais? ¿Pintada calva, que os la pongamos a botes  y sin complicaciones, a huevo? Pese a todo fijo que la echáis al limbo…

45 minutos de nada. Bueno, de un semiremate de Torró con la rodilla que iba para gol, pero Tomeu Nadal lo impìdió. Y poco más. Con unos laterales empeñados en no centrar, sino en pegar a los rivales como si estuvieran en el mata-pollos. Con unos delanteros más estériles que el pitorro de una boina. Con un centro del campo hiperpoblado que se empeñaba en buscar unas bandas que no rompían. Ya podían seguir jugando dos días más que se vuelven a Pamplona sin marcar…

Ocasión perdida. Y encima una ocasión buena, de las de campanillas. Un triunfo que te llenaba de moral, te daba galones y te hubiese metido en la cuarta plaza, o con los mismo puntos, y dejando a tres al que te viene pisando los talones que no es otro que el próximo visitante de El Sadar. El Zaragoza. Con lo bien que nos están yendo las cosas en casa este año. ¡Madre mía, cómo se presenta el choque! Bueno, aunque no se pinte calva, aunque no nos la pongan a huevo ni a botes sobre la línea de gol, por lo menos vuelve Xisco. ¿No?

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Publicado en Osasuna | 3 comentarios