x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra

Monseñor Romero, elevado al altar por miles de salvadoreños

Se cumplen 30 años del asesinato del arzobispo

Actualizada Viernes, 19 de marzo de 2010 - 17:30 h.
  • AGENCIAS. San Salvador

El arzobispo Óscar Arnulfo Romero se erige hoy en el "santo" de miles de salvadoreños que, al cumplirse 30 años de su asesinato, siguen evocando su mensaje y lo recuerdan como quien denunció desde su doctrina lo que pocos se atrevían a decir. "Monseñor nos representa a nosotros", declaró el catedrático salvadoreño Dagoberto Gutiérrez, para quien "los santos del pueblo son los santos" y ésta "es una elevación inevitable".

Los devotos del llamado "Santo de América" lo visitan en su tumba y le piden milagros, aunque en El Salvador actual los favores están referidos a la situación económica, un trabajo o protección ante la delincuencia, y no a los de un país que en 1980 estaba a las puertas de una guerra civil que duró 12 años y se cobró unas 75.000 vidas.

"Siempre defendió a su pueblo", recordó Alonso Huezo, de 74 años, mientras hablaba a un grupo de personas sobre la vida de Romero en la cripta de la catedral, adonde llega cada semana para orar ante la tumba del prelado asesinado.

Romero fue investido arzobispo en 1977 y durante su apostolado fue conocido como la "voz de los sin voz", por su mensaje teológico y sus constantes llamadas a la cordura en aquellos convulsos años previos a la confrontación salvadoreña (1980-1992).

El magnicidio ocurrió en los albores de este conflicto, un momento en que la organización popular se intensificaba y las fuerzas estatales, de corte militar, la contrarrestaban con balas.

"Lloraba a la par de las personas y reaccionaba tomando actitudes de defensa para esa gente", indicó Huezo, y confesó que en varias ocasiones presenció cómo había feligreses que llegaban hasta Romero buscando consuelo por el asesinato o desaparición de un familiar.

Pese a que describió al religioso como "un hombre tranquilo y de un hablar pausado", recordó la potencia de sus homilías.

"Monseñor Romero ya no era monseñor Romero, estaba elevado", relató sobre los últimos meses del jerarca.

En esta percepción coincidió monseñor Ricardo Urioste, presidente de la Fundación Romero, que destacó su "valentía".

"Monseñor Romero se puede decir que hasta era un hombre tímido. Cuando estaba en un grupo informal, él casi no hablaba, no decía nada, pero cuando llegaba al púlpito, él se transformaba, como que el Espíritu Santo tomaba posesión de él y lo hacía hablar como hablaba; era un hombre transformado en ese momento", relató.

Un día antes de ser atacado por un pistolero mientras oficiaba misa en la capilla de un hospital para enfermos de cáncer reclamó el fin de las muertes.

"Quisiera hacer un llamamiento de manera especial a los hombres del Ejercito y, en concreto, a las bases de la guardia nacional, de la Policía, de los cuarteles. Hermanos, son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y ante una orden de matar que dé un hombre, debe de prevalecer la Ley de Dios que dice: No matar", afirmó el entonces arzobispo el 23 de marzo de 1980.

En esa intervención también advirtió sobre una "especie de sociedad anónima en que nadie se quiere echar la culpa y todos son responsables", y, sin tapujos, indicó: "Todos somos pecadores y todos hemos puesto nuestro grano de arena en esta mole de crímenes y de violencia en nuestra patria".

Huezo, un contable retirado, destacó que "el pastor de América, el Santo de América, dormía en una cama de aproximadamente 80 centímetros de ancho", y que "nunca tuvo nada para él".

"Monseñor Romero es el más grande de todos los salvadoreños, no hay nadie que se le pueda comparar", dijo por su parte a Efe Rafael Nieto, quien atiende un bar en San Salvador y tenía 13 años cuando se enteró del asesinato de Romero, el 24 de marzo de 1980.

Una vez a la semana, Nieto desvía su trayecto en autobús desde Mejicanos, municipio en el norte de la capital, para visitar la tumba de Romero.

Se quejó de que "al viejo" -como lo nombra con afecto- lo visitan "más extranjeros" que salvadoreños, por lo que consideró importante que en especial los jóvenes conozcan su mensaje para que la historia de la guerra "no se repita" en El Salvador.

"El culto que el pueblo cristiano le está dando a monseñor Romero es parte de esa resurrección en la que creemos los cristianos, él es parte de esas personas que generan vida entre nosotros, generan resistencia entre el mal y deseo profundo de la búsqueda del bien", destacó el jesuita José María Tojeira, rector de la Universidad Centroamericana (UCA).

Tojeira recordó las palabras de Ignacio Ellacuría, el rector de la UCA asesinado por militares en 1989 y quien cargó el ataúd del arzobispo en su funeral, y dijo que con "Romero, Dios se hizo presente en El Salvador, Dios pasó por El Salvador".

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra
  • Que este hombre ejemplar no sea santo y el Balaguer sí... Cuánto tiene que reflexionar la iglesia....me siento cristiano, pero...
  • Que bonito que "la voz de los sin voz" sea recordado, aclamado y siguiendo su doctrina despues de 30 años de ser asesinado. Que ejemplo del pueblo salvadoreño para el resto de la humanidad. De los olvidados es el reino de Diosamapola

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual