x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
CRÓNICAS DE ASFALTO FRANCISCO JAVIER ZUDAIRE

El riesgo de aprender

El saber no ocupa lugar, se dice. No sé, no tengo problema de capacidad, aún me cabe un mundo que ignoro. Pero sí ocupa tiempo y espacio mental dar con la fuente buena del saber, la que te puede enseñar.

Actualizada Domingo, 14 de marzo de 2010 - 02:36 h.
  • FRANCISCO JAVIER ZUDAIRE | OPINION@DIARIODENAVARRA.ES

E N cierta ocasión asistí de oyente improvisado a la conversación profesional de dos compañeros de la sección de Arte y Ciencia, cuyo fundamento era el debate sobre si los periódicos deben informar o, también, formar. Discutían acerca de la teoría Panspermia, que explica, como tantas, el origen y evolución de la vida. Para mí era algo nuevo, me había quedado entre el mono de Darwiny esa historia de la manzana y la tentación.

A Darwin lo entendía, bastaba un vistazo a un mundo sembrado de espejos o levantar la vista al patear la calle. Y, sobre todo, verle la cara a aquel guardia municipal que nos tomó en su día como fuente inagotable de recursos para tirar de su talonario de multas, y al que llamábamos el Mono por su aspecto simiesco. Quizá no sea el lugar adecuado para hablar de la inquina de aquel hombre contra unos mozalbetes subidos en una Derbi o Terrot, cuyas pastillas de freno eran incapaces de rendir pleitesía a un stop, pero todo le valía para sancionarnos. No se me olvida aquella tarde, montado con Ramón en una 50cc -con esa cilindrada, sólo podía viajar uno-, cómo el Mono se aupó raudo en su Peugeotpara darnos caza en cuanto nos vio. Doblamos por la calle Olite y en el primer portal, frente a la iglesia, nos metimos ambos, moto incluida. Desde allí lo vimos pasar a toda pastilla, luego bajó, al poco volvió a subir, vuelta a bajar... Dos horas largas estuvimos escondidos, esperando a que el Mono se enfriase. Después subimos a la Derbiy nos marchamos. Por eso digo que entiendo lo que quiso decir Darwin,porque ese guardia nos enseñó que era perfectamente posible nuestra ascendencia primate. En cuanto a la secuencia del Edén, me imaginaba su desarrollo como una alegoría, casi la misma con que me engañaban en las ferias cuando compraba una manzana de caramelo. ¿De caramelo? Ni hablar, a lo sumo una capita dulce y, debajo, la puñetera fruta. Así pues, aunque yo viera en el Paraíso Terrenaltentaciones más sólidas, en fondo y forma, que la pulpa de un árbol, la manzana me servía para entender que nos echaran de allí.

Mis colegas del periódico, decía, se enfrentaban porque uno defendía que nadie conocía la teoría Panspermia y el otro replicaba que así era mejor, porque sumarían conocimiento.

- Pero si nadie va a entrar a leer esa noticia; es como poner, con la excusa de explicar ciencia, una mina antilectores.

- Mira -zanjó el otro- el que se mete en las páginas de Ciencia, ya sabe a qué se arriesga.

Y, oye, me grabé el aserto, así que, desde ese día leía con prevención los artículos de artes diversas y ciencias variadas.Y observaba con detalle la mirada de tantos pintores, escritores, actores, poetas, científicos, inventores y cuanta masa sesuda desfilaba por ellos. Hasta caía obnubilado y postrado de hinojos si alguno me iluminaba con frases como: El espacio es la dimensión comprometida, o viceversa, que también serviría. En cualquier caso, se me quedó una china en el calcetín, y de aquella conversación surgió en mi interior el afán por aprender en qué consistía la teoría Panspermia, así que al día siguiente rebusqué en aquel diario el reportaje-estudio donde brotaba la sabiduría. Al fin y al cabo, un periodista no puede ir venteando sus ignorancias con silencios nada aparentes. Pues bien, la teoría se explica con su propio nombre, que viene a significar mezcla de todas las semillas y arranca del pensador griego Anaxágoras (siglo V antes de Cristo). Su formulación defiende que la vida en el planeta es de origen extraterrestre y llegó a la Tierra en alguno de los cuerpos que chocaron con ella. La teoría del griego también fue evolucionando y el padre moderno de la misma es el sueco Arrhenius (siglo XIX). Poco a poco, me fui empapando de lo allí escrito para orillar en parte la manzana y el mono y, de paso, adquirir otros argumentos sobre el origen de la vida, disponer de tesis que sobrepasaran a las más conocidas. Y así llegué a un punto sin retorno ni salida, porque el reportaje en donde bebía el conocimiento me fue metiendo por el embudo del saber hasta llegar a un tapón infranqueable. De golpe, el autor se desahogó diciendo que, desde 1950, los partidarios de la Panspermia disponen de la conocida ecuación de Frank Drake para establecer el cálculo de N o número de civilizaciones de una galaxia. Esa ecuación era: N = R x fp x nt x fv x fi x fc x D. Dado que se trataba de una fórmula popular y archisabida, no se aclaraba nada más en el texto y se ponía punto final. No pude por menos que acordarme de la frase de mi colega y admitir que navegar por ciertas páginas lleva aparejados sus buenos peligros. Días más tarde, oí a aquella pareja comentar que preparaba otro reportaje sobre experimentos espargíricos. Ignoro qué es la espargiria, no leí el nuevo trabajo divulgativo de semejantes linces. Demasiado riesgo.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual