x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
MIGUEL URABAYEN

La batalla de Normandía

Actualizada Martes, 6 de octubre de 2009 - 04:00 h.

E L historiador Anthony Beevor fue oficial del ejército británico durante cuatro años (1967-1970), cuando estaba en sus veintitantos. Dejó su carrera militar por su firme y doble deseo de estudiar Historia y ser escritor. Publicó cuatro novelas entre 1975 y 1989 pero su fama y fortuna comenzaron con el gran éxito de Stalingrado.

Publicada en Londres en 1998, explicó aquella decisiva batalla con testimonios personales y datos obtenidos en archivos soviéticos, abiertos a los investigadores pocos años antes. El libro ganó tres premios de Historia y se tradujo a varios idiomas.

Después apareció Berlín 1945, la caída y volvió a repetirse el éxito. Como en sus otras obras, Beevor se apoyaba en archivos, entrevistas con supervivientes y documentos conservados por familiares. La descripción de cómo se produjo la conquista soviética de la capital del III Reich levantó protestas del gobierno ruso por varios pasajes del libro sobre los sufrimientos causados a la población civil de Berlín por las tropas invasoras.

No menciono otros libros de Beevor (una historia sobre la Guerra Civil española y tres más sobre la Segunda Mundial) porque los dos citados son la base de su éxito. Su recuerdo explica la expectación causada por la anunciada publicación en Madrid, el pasado 10 de septiembre, del El Dia D. La batalla de Normandía, aparecida en Londres en mayo último. Como otros lectores de anteriores obras suyas, yo tenía interés en ver lo que podía aportar a un tema muy tratado. Debe recordarse que el Día D y la batalla subsiguiente fue la operación más esperada de la contienda mundial y ha sido descrita por numerosos autores.

Títulos previos

Como ejemplo indicaré algunas obras que un lector interesado en el tema -mi propio caso- ha tenido a su disposición antes de la de Beevor. A comienzos de los años cincuenta leí el primer libro que recuerdo sobre el desembarco y batalla de Normandía, titulado precisamente Le débarquement, del francés Georges Blond (la traducción española es de 1969). Blond fue un periodista y prolífico escritor especializado en temas histórico-militares.

Sin duda, la más conocida obra del siglo pasado sobre el 6 de junio de 1944 es El día más largo de Cornelius Ryan, publicado en 1960. Corresponsal norteamericano de la guerra en Europa, participó en el desembarco y eso le dio más tarde la idea de escribir un detallado relato de lo ocurrido en Normandía durante aquellas decisivas 24 horas. Su técnica de incluir numerosas entrevistas ha sido seguida por Beevor.

El día más largo tuvo tan gran acogida en diversos países que en 1962, dos años después de su aparición, fue llevado al cine en una enorme superproducción de Darryl F. Zanuk. Tenía tres directores con un reparto numeroso y brillante de intérpretes norteamericanos, británicos y franceses. Las pantallas de medio mundo multiplicaron así la popularidad del libro (Ryan escribió además dos documentadas obras sobre la caída de Berlin y la batalla de Arnhem, esta última también llevada al cine).

En años sucesivos aparecieron numerosos artículos de diarios y revistas sobre el Día D, especialmente en los aniversarios del 6 de junio que comenzaron a celebrarse en los sesenta. Hubo que esperar hasta comienzos de los ochenta para la aparición de tres importantes libros sobre la feroz lucha en el Noroeste de Francia. El primero fue Seis ejércitos en Normandía del historiador militar británico John Keegan (profesor de Beevor en la academia militar de Sandhurst). Yo compré la edición inglesa de 1982 empujado por mi impaciencia y la tardanza de la traducción española.

Más tarde adquirí Decision in Normandy del ex-teniente coronel norteamericano Carlo D"Este (1983) y Overlord (1984) del periodista inglés Max Hastings, gran estudioso de la Segunda Guerra Mundial. Que yo sepa todavía no se han traducido y es una lástima. Ambos son excelentes por lo detallado de su estudio y las opiniones que sostiene cada uno sobre diversos jefes militares y la responsabilidad de algunas decisiones importantes.

Como se ve, no he mencionado los capítulos que los jefes militares, aliados y alemanes supervivientes, dedicaron en sus Memorias al Dia D y Normandía. Son demasiado numerosos. Tampoco los que tratan de aspectos concretos del desembarco, como el dedicado a la playa de Omaha por Adrian Kewis y otros del mismo tipo.

La obra

Lo dicho hasta ahora basta para recordar que Anthony Beevor está recorriendo un sendero muy trillado cuando describe lo que el título de su último libro indica. El Día D. La batalla de Normandía es un recio volumen de 762 páginas, de las que 655 son de texto y 68 de notas. El número total de estas últimas es de 1.426 y esa abundancia se explica porque el autor, concienzudo historiador, indica la fuente y fecha de las muchísimas citas y frases de las personas entrevistadas (si no son inglesas, en su propio idioma, alemán o francés).

También ha incluido 19 mapas que en general son útiles para seguir las batallas pero podían haber sido mejores. Algunos no son suficientemente claros y todos habrían ganado empleando colores para distinguir o subrayar algunos detalles. En cambio, las 29 fotografías que incluye están bien elegidas. No son las habituales.

La larga descripción de los combates que hace Beevor puede impacientar a lectores no muy interesados en detalles de la batalla de Normandia o a quienes ya la conocen por libros anteriores. Pero se entiende que haya querido exponer testimonios directos de quienes participaron o de los que fueron sus víctimas.

En este último punto el libro sí es importante porque, como en Berlín, atiende al coste en vidas humanas de la tenaz lucha en las onduladas y verdes tierras de Normandía. Como dice al final, la batalla fue muy cruenta. Los alemanes tuvieron 240.000 bajas y perdieron además 200.000 soldados, prisioneros de los aliados. Los británicos, canadienses y polacos del XXI Grupo de Ejércitos, 83.000 bajas. Y los norteamericanos, 125.000.

Entre los habitantes de Normandía hubo 20.000 civiles muertos y un gran número de heridos, además de ver sus viviendas destruidas en las arrasadas ciudades y pueblos. La alegría de quedar libres de la ocupación alemana se mostró en las otras zonas de Francia y en un Paris que apenas sufrió daños, pero no en la zona donde se desarrollaron los combates.

Otro aspecto que Beevor trata con imparcialidad es el de la ejecución de prisioneros a manos de sus captores. Las hubo, según afirma, en los dos bandos, debido a la ferocidad de la lucha, comparable a la del frente del Este.

También es interesante su muy severo juicio del general inglés Montgomery. Los historiadores británicos reconocen ahora los errores y, sobre todo, el orgullo desmedido del famoso militar que estropeaba sus cualidades militares. Beevor llega más lejos y en su último capitulo de Conclusiones (seis páginas) considera que "su comportamiento constituyó un desastre diplomático" e incluye la opinión de Eisenhower sobre su egocentrismo. Por cierto, según la última nota esa opinión la ha encontrado en unas declaraciones del entonces ex presidente de Estados Unidos a Cornelius Ryan.

Se trata, en definitiva, de un libro amplio, detallado, que no aporta tanta información nueva como cabía esperar de su autor. Será útil para lectores que deseen conocer los diferentes aspectos de la batalla de Normandía en un solo volumen, escrito con la perspectiva y documentación de más de 60 años transcurridos desde el verano de 1944.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso

Tropas británicas esperan la orden para seguir adelante y salir de la playa en las primeras horas de la batalla de Normandía. ARCHIVO


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual