Los tunos aprovechan los comienzos de semestre para "reclutar nuevos aspirantes"
SON los últimos eslabones de una tradición que parece se pierde con el paso del tiempo. Se trata de los diez tunos que aún persisten en la facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, quienes se caracterizan por llevar una banda amarilla, propia del color de su Carrera. Estos reconocidos "donjuanes" universitarios, que todavía caminan por las calles de Pamplona, tienen las puertas abiertas a futuros aspirantes.
"Otras tunas que existían en la capital foral (Ingeniería de la UPNA y Derecho de la UN) dejaron de ejercer por falta de novatos que engordaran sus filas", asegura Juan Antonio Santamaría, el jefe del grupo. "Aunque algunos pueden considerarlo machista, creo que la decadencia se debe más a la falta de compromiso".
Por este motivo y bajo el lema "no se gana mucho, pero se pasa muy bien", los tunos tratan de fomentar este peculiar pasatiempo entre los universitarios. Para ello, aprovechan los comienzos de semestre para "reclutar futuros aspirantes". Van a las aulas y les explican quién son y qué hacen, además de ofrecerles la oportunidad de unirse al grupo.
Y como en la mayoría de los ámbitos, novatos y veteranos conforman un engranaje en el que todos reman en una misma dirección. "Somos un grupo y luchamos por que la tradición no se pierda", mantienen. Viven de las propinas, y aseguran que lo que sacan de cantar por las calles, rondar a las chicas en los pisos y animar licenciaturas y bodas lo reinvierten en ellos mismos. "Aprovechamos para viajar todos juntos a finales de verano. Vamos a un destino alejado y tratamos de buscarnos la vida como tunos". Entre sus actuaciones, los chicos fragmentan su labor en un 50% las rondas, un 30% los contratos y un 20% los actos relacionados con su centro de formación. "Cuando rondamos a las chicas subimos a sus casas. Nos invitan a comer y beber para después salir juntos por ahí ", dice el tuno José Antonio Guarnido.
Sin necesidad de cumplir ningún requisito, el grupo (compuesto por siete veteranos y tres novatos) se mantiene al día gracias a los ensayos que realiza dos veces por semana. "Practicamos en la biblioteca de ciencias de la facultad de 19 a 20.30 horas", dice Santamaría. Los aspirantes a tunos deben ir con bata de médico a las actuaciones. El segundo escalón lo alcanzan cuando sus mentores les imponen las medias amarillas (por el color de la carrera de Medicina). El siguiente paso consiste en aprenderse las canciones "con rigurosidad" para lograr las medias negras, propias del grupo. "El último requisito para ser tuno es becarse", asegura Guarnido.
Para rememorar su primera actuación, los tunos tratan de promover una cena en el día de San Lucas. "Invitamos a otros tunos que no están en activo para que rememoren su pasado", coinciden.
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Los últimos tunos de PamplonaDe izda a dcha y de arriba abajo: Miguel Arroyo, Miguel Alonso, Enrique Alvarez, Juan Antonio Santamaría, José Ángel Zubiaur, Antonio Marqués, Borja Lacunza, José de las Cuevas Tovar y José Antonio Guarnido.
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