x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra

Alcanzar el cielo

Actualizada Lunes, 2 de febrero de 2009 - 03:59 h.
  • OPINION@DIARIODENAVARRA.ES

S OBRE la duración de la crisis escuchamos cada día opiniones distintas y con frecuencia incompatibles. El Gobierno asegura que su final coincidirá con el del año en curso, aunque hasta no hace mucho afirmaba que empezaríamos a ver la luz hacia la primavera. He ahí una opinión (o dos). Pero si escuchamos lo que afirman algunos organismos internacionales, parece que también 2010 será un año de vacas flacas. Más aún: esta mañana, en una tertulia radiofónica, alguien ha aseverado que esto es cosa, como mínimo, de diez años. Se da además la circunstancia de que los temperamentos pesimistas acusan a Zapatero de no decir la verdad (que la crisis será larga), aunque si la dijera le criticarían por resignarse a ello. Hay gente que necesita la existencia de la crisis, bien para quejarse de que no se termina, bien para escandalizarse de que alguien pretenda liquidarla.

El ser humano es endiabladamente complicado. Una persona sencilla habría sido incapaz de inventar el mercado hipotecario, que parece que es una de las cosas que nos ha llevado a la ruina. Personalmente, nunca creí que me alegrara del beneficio de los banqueros, pero cuando vi en el telediario que el BBVA y el Santander, pese a la situación, habían obtenido pingües beneficios, di un respiro, y eso sin conocer el significado de "pingüe". Cuando fui al diccionario de la RAE y leí la primera acepción, me quedé un poco decepcionado. Pingüe, por lo visto, significa "craso, gordo, mantecoso". Quiere decirse que los bancos han tenido beneficios crasos, gordos y mantecosos. No lo imaginaría uno en gente tan bien vestida. Pero vivir es desilusionarse. Yo creía conocer el significado del término "palabra" hasta que lo busqué también en el diccionario de la RAE, donde dice: "Segmento del discurso unificado habitualmente por el acento, el significado, y pausas potenciales inicial y final". ¿Quién nos iba a decir que las palabras eran una cosa tan rara? Casi no se atreve uno a utilizarlas. Tal vez en esta crisis de la que nadie sabe nada y en cuyo interior no logramos entendernos tenga algo que ver con un síndrome que podríamos denominar Torre de Babel. Después de todo, la globalización era un intento de alcanzar el cielo.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual