Sufre la rotura parcial del ligamento lateral interno, y la rotura del ligamento cruzado anterior y el menisco externo
Roversio tenía motivos para retorcerse de dolor cuando se lesionó el jueves en el partido de Copa del Rey ante el Getafe. La lesión del brasileño es gravísima, la más temida por los futbolistas: una triple rotura en la rodilla derecha, más conocida por triada.
El central se pierde, lógicamente, toda la temporada, ya que la baja será de siete u ocho meses como mínimo. Ayer mismo por la tarde fue intervenido quirúrgicamente en la clínica San Miguel por el doctor Jesús Alfaro y en los próximos días recibirá el alta hospitalaria. La operación se desarrolló sin complicaciones.
Los peores pronósticos iniciales, realizados después del encuentro de Copa en los que Osasuna se clasificó para octavos de final, se confirmaron ayer. Roversio sufre una rotura parcial del ligamento cruzado anterior, además de una rotura del ligamento lateral interno y del menisco externo. Una lesión que ya sufrió Xavier Margairaz la pasada temporada y de momento le tiene ocho meses y medio de baja.
La intervención se realizó ayer por la tarde con anestesia epidural y se prolongó durante dos horas.
El doctor Patxi Cipriáin manifestaba al término de la intervención su satisfacción, dentro de la pésima noticia. "No se han encontrado nuevos hallazgos patológicos, aparte de los diagnosticados con anterioridad a la intervención y todo se ha desarrollado con normalidad", indicaba el jefe de los servicios médicos de Osasuna.
El jugador pasó ayer mismo a planta y se espera que reciba el alta hospitalaria en dos o tres días. Según informó el club ayer por la noche, Roversio se encuentra "animado y con ganas de comenzar ya el periodo de rehabilitación".
Quería operarse en Pamplona
La de Roversio es la tercera lesión de este tipo en la plantilla en un corto espacio de tiempo, después de la que sufrió Javad Nekounam el 14 de agosto de 2007, que le mantuvo nueve meses de baja, y la que aún tiene a Margairaz fuera de combate desde el 28 de febrero de este año.
Pero si en el caso de Neko la operación fue en Alemania y la de Margairaz en Suiza, Roversio decidió que fuera en Pamplona y cuanto antes. De ahí que ayer mismo se tomara la decisión y pasara por quirófano.
"Otras veces se ha retrasado algunos días, porque se han operado fuera. Mi recomendación ha sido que se operase aquí porque los servicios médicos de San Miguel están capacitados, y ya hemos operado a algunos juveniles. Él ha dicho que confiaba en nosotros y la recuperación la haremos dentro del servicio del club. Pedro del Villar y Iosu Basabe están cualificados para ello", afirmaba ayer Patxi Cipriáin.
"Se ha hundido un poquito"
El jefe de los servicios médicos de Osasuna, ciertamente afectado, explicaba por la mañana cómo se encontraba Roversio antes de la operación. "Hablé ayer con él por la noche y teníamos malos presagios, pero quedaba la esperanza. Inicialmente, se ha hundido un poquito y luego se ha ido recuperando. Ahora está con su mujer en casa", anunciaba Cipriáin.
El doctor recordaba la desgraciada acción, en la que el brasileño cayó apoyado en su rodilla y se produjo una torsión. "Me ha dicho la gente que ha visto la jugada por la tele que es impactante. Es el mecanismo típico del cruzado anterior. Desde el banquillo, la acción fue fea, aunque no se vio muy clara. Los gestos de dolor de él fueron llamativos. Habrá que echarle valor y mirar hacia adelante", admitía el doctor.
Cruchaga, sin dolor
La grave lesión de Roversio, unida a la ausencia de Josetxo por enfermedad, coloca en primera de línea de combate a César Cruchaga, que precisamente acaba de reaparecer tras sus problemas de rodilla, que arrastra desde hace dos años y casi le impiden seguir jugando al fútbol. El doctor tranquilizó las aguas al decir que Cruchaga "es un jugador veterano con un problema crónico de rodilla, pero ahora está bien, sin ningún tipo de dolor".
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