La explosión ha hecho que se "tambalearan los cimientos", las paredes, según ha relatado Jesús Tanco, del área de Relaciones Instituciones
El coche bomba que esta mañana ha explotado en la Universidad de Navarra ha ocasionado un "estruendo terrible", según ha relatado Jesús Tanco, del área de Relaciones Instituciones de este centro, quien ha calificado como "un milagro" el hecho de que no haya habido víctimas mortales.
Tanco se encontraba trabajando en su despacho, a unos cincuenta metros del lugar de la explosión, cuando minutos antes de las once de la mañana ha explotado un coche bomba en el aparcamiento situado entre el Edificio central y la biblioteca de Humanidades que ha causado daños materiales importantes y heridas leves a varias personas.
Pese a la "terrible explosión", que ha hecho que se "tambalearan los cimientos", las paredes del edificio, que son de granito, al parecer no han sufrido daños, según Tanco.
En su opinión, "la hora y el sitio estaban muy estudiados", ya que ese aparcamiento es muy transitado y la explosión ha tenido lugar "minutos antes de la clase de las once" por lo que, a su juicio, "iban a por muertos". El hecho de que a esas horas llovía en Pamplona puede haber contribuido a que hubiera menos personas en esa zona, ha añadido.
Tras la detonación su primera reacción ha sido la de ponerse a rezar, según Tanco, quien ha apuntado que "la gente se ha marchado con mucha calma y tranquilidad" en un ambiente de "serenidad y sobrecogimiento ante este atentado que no es el primero", ha recordado.
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