Las opciones de permanencia pasan por lograr los tres puntos contra el equipo de Clemente
Los dos mazazos anímicos sufridos por Osasuna de forma consecutiva en tres días ante el Real Madrid y el Mallorca han dejado tocado al conjunto navarro, que está obligado a ganar el domingo al descendido Murcia para tener opciones de permanencia a falta de dos jornadas para el final de Liga. Las desgracias se acumulan para Osasuna, equipo peleado esta temporada con la diosa fortuna, abonado a la 'Ley de Murphy' y sin el menor resquicio para una pizca de suerte, o de saber leer los partidos, en los últimos minutos de encuentros trascendentales.
Los 'rojillos' dejaron escapar el pasado domingo ante el Real Madrid una buena ocasión para acariciar la permanencia, al adelantarse en el marcador en el minuto 83, pero se estrellaron ante la calidad del campeón y sin quedaron ni un punto tras la épica remontada de los blancos en cinco minutos.
Ayer, en el Ono Estadi, Osasuna estuvo a punto de conseguir un empate que sabía a triunfo por las derrotas del Recreativo y el Zaragoza (los tres equipos llamados a pelear por evitar la última plaza de descenso), pero encajó un nuevo golpe moral al perder en el minuto 93.
Además, la forma de perder dejó hundidos a los 'rojillos', ya que reclamaron un penalti en la jugada anterior al 2-1 del Mallorca (bien es cierto que al Mallorca tampoco se le pitó un claro penalti en la primera parte) y posteriormente cayeron en el tiempo de prolongación con Juanfran tendido en el césped por lesión.
Esta situación no es nueva para Osasuna esta temporada, ya que ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán padeció algo similar.
También entonces saboreaba un empate al cumplirse los 90 minutos. Osasuna se quedó con un jugador lesionado sobre el campo, tras agresión de Poulsen, tiró la pelota fuera, pero el Sevilla no la devolvió y en esa jugada llegó el penalti que le dio el triunfo al equipo andaluz, un penalti inexistente como después resolvió el Comité de Competición al quitarle la tarjeta amarilla a Javi García.
En cualquier caso, y pese a las quejas del equipo por los arbitrajes, Osasuna no ha llegado fino al desenlace de la Liga, al acumular cuatro derrotas consecutivas y otras cuatro seguidas en el Reyno de Navarra, donde el domingo recibe al Murcia con la obligatoriedad de sumar los tres puntos.
De hecho, en función de los resultados del próximo domingo, Osasuna podría estar descendido matemáticamente, algo que tratará de evitar en su auténtica final de la temporada. Todavía es pronto para hacer cábalas sobre la última jornada en Santander.
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