x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra

Las FARC dejan libre tras 12 años al sargento Pablo Moncayo

Se reencontró con su familia en la localidad fronteriza de Florencia

Actualizada Miércoles, 31 de marzo de 2010 - 01:57 h.
  • DPA. BOGOTÁ

El sargento Pablo Emilio Moncayo recuperó ayer su libertad. Lo hizo vestido con uniforme de camuflaje y botas militares, según las primeras imágenes difundidas por el canal de televisión Telesur. Estaba impaciente, constantemente miraba a su reloj mientras los helicópteros cedidos por Brasil para llevar a cabo el operativo tomaban tierra en el punto secreto de la selva previamente acordado. Dejó de ser el secuestrado que más tiempo llevaba en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) aunque la climatología casi obliga a aplazar el operativo de rescate, que finalmente se realizó con casi cuatro horas de retraso.

Pasadas las 14.30 -seis horas menos en España-, Moncayo se reunía con la delegación humanitaria integrada por la senadora Piedad Córdoba, la iglesia católica, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la organización de Colombianos y Colombianas por la Paz, que ha gestionado su regreso a la libertad.

El mal tiempo retrasó el viaje de retorno hacia Florencia, al sur de Bogotá. Los fuertes aguaceros también demoraron el viaje de ida, como ya antes el domingo entorpecieron el rescate del soldado profesional Josué Daniel Calvo, que ayer celebró el cumpleaños de su padre en el hospital militar de Bogotá donde evalúan las heridas con las que llegó de su cautiverio.

La familia de Moncayo, encabezada por su padre, su esposa Estela, sus hijas, yernos y nietos, esperaba impaciente anoche para abrazarse con el sargento liberado. Muy sonriente tras haber hablado con su hijo por un teléfono vía satélite, el 'profe' Gustavo no podía ocultar su gran alegría porque «el hijo de un humilde maestro regresa a la libertad» y esperaba que fuera el hasta ayer rehén quien le quitara la cadena que lleva encima desde hace varios años para recordar el cautiverio.

'Bienvenido a la vida' rezaba una de las pancartas preparadas para recibir a Moncayo en la pista de aterrizaje de Florencia por defensores del acuerdo humanitario, un tema que recobra fuerza en la campaña por la presidencia. Parientes de los 22 'canjeables' aún en poder de las FARC también se sumaban a la emoción de los allegados del militar secuestrado hasta ayer. Sin embargo, la guerrilla ha anunciado las de Moncayo y Calvo serán las últimas liberaciones unilaterales.

La suerte del resto la unen a un acuerdo con el Gobierno, ahora que el presidente, Álvaro Uribe, ha flexibilizado su postura al acceder siempre que los rebeldes puestos en libertad no vuelvan a delinquir. Al respecto, la senadora Córdoba, discutida por su cercanía con la guerrilla pero respaldada como mediadora por los familiares, se mostró optimista y valoró «la buena receptividad» del nuevo comisionado de paz, Frank Pearl. «Se abre una luz de esperanza y tratamos de manejar positivamente las declaraciones de Uribe y así poder sentarnos a dialogar cuando termine el alegre operativo de Moncayo», señaló ayer.

En cambio, en el corazón de Emperatriz de Guevara sólo hay lugar para la tristeza. Su esperanza se limita a poder enterrar a su hijo, el mayor Julián Guevara, fallecido hace cuatro años durante su cautiverio. Sus restos estaba previsto que fueran entregados a la Cruz Roja en la misma operación, pero finalmente la guerrilla se ha limitado a facilitar las coordenadas donde se encuentran alegando que el despliegue militar había impedido trasladarlos a la zona despejada para liberar a Moncayo.

El sargento liberado cede a Libio José Martínez, capturado junto a él, el testigo que le acreditaba como el cautivo que más tiempo lleva en poder del grupo rebelde que ha sembrado de violencia y sangre Colombia desde los años 60. Conocerá por fin a su hijo, nacido durante sus doce años de infierno.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual