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El 42% de los jefes son suspendidos por sus equipos, según un estudio

La investigación será presentada en una jornada convocada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) Zona Norte

Actualizada Martes, 10 de noviembre de 2009 - 13:23 h.
  • AGENCIAS. Pamplona

El 42% de los jefes no está a la altura de su puesto, según un estudio de la consultora Otto Walter, en el que 4.312 colaboradores directos han evaluado a 712 jefes de grandes y medianas empresas. Éstos son algunos de los datos de la investigación que esta tarde será presentada en una jornada convocada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) Zona Norte.

El estudio, según la información facilitada por los organizadores de la jornada, recoge que sólo el 59,7% de los empleados contrataría a su actual superior si tuviera una empresa propia y que casi uno de cada cuatro (22%) preferiría arriesgarse a que llegara un nuevo jefe antes de quedarse con el suyo.

La capacidad de los directivos también se pone en entredicho ya que sólo 3 de cada 4 considera a su jefe competente para sus funciones, y sólo 2 de cada 3 afirma sin dudar que la presencia de su superior supone una ayuda útil para su equipo.

El estudio también analiza las impresiones de los jefes a los que se les preguntó previamente qué nota pensaban que les iban a poner sus colaboradores y cómo se veían ellos respecto a los mismos temas que se les preguntaría a sus equipos y el resultado constata que se sobrevaloran en su autoevaluación en un 59% de los casos.

Ante estos datos, el director del estudio y presidente de la consultora, Paco Muro, afirma que "si bien afortunadamente es superior el conjunto de la cifra de jefes buenos y válidos, el colectivo de mandos sale claramente con nivel insuficiente, ya que bastan unos pocos jefes incorrectos en una empresa para que el nivel de dirección medio percibido sea deficiente".

Y es que "unos pocos jefes equivocados bastan para generar malestar, perjudicar el clima y desmotivar a la mayoría", según Muro, quien asegura que "el puesto de jefe no admite mucho margen de error, un 80% de profesionales válidos y un 20% de mediocres no es viable en ninguna organización, y mucho menos en estos casos", por lo que se ha preguntado si alguien daría por válido "un arquitecto al que 'sólo' se le cayeran un 10% de los edificios que construye".

El aspecto peor valorado de los mandos es el reconocimiento de los empleados, ya que sólo un 43% logra que su jefe, al menos una vez al año, le diga de manera formal que está satisfecho de su trabajo y sólo un 60% siente claramente que se valora su labor.

Gestionar correctamente las emociones propias y del equipo es otra asignatura pendiente de los jefes y así los trabajadores afirman que el 40% de los jefes genera presión negativa, estrés y agobio, el 44% no es capaz de reconocer sus errores o limitaciones y casi un tercio (30,4%) asegura que su superior no controla sus prontos y se descontrola dando más voces de lo debido.

A eso añade que sólo 1 de cada 3 jefes es reconocido como capaz de cambiar fácilmente de opinión cuando se le ofrecen alternativas, y sólo la mitad suele sumar ideas en vez de imponer la suya.

A la hora de mantener una reunión, la puntualidad en inicios y finales es "deplorable", ya que sólo un 44,4% de los jefes cumple los horarios establecidos según los empleados, que además en muchas ocasiones son convocados sin saber ni para qué y ni siquiera la mitad de los jefes (48%) tiene planificadas reuniones periódicas.

El estudio refleja que la mitad de los jefes cuando "delegan algo importante" se limitan a dar el objetivo y aplicar el "búscate la vida en vez de dedicar tiempo para que queden claras las acciones y posibles incidencias", aunque el 78% reconoce que sus jefes dejan muy claros los objetivos, aunque 1 de cada 3 percibe "ventas de moto" en vez de decisiones razonables y consecuentes.

El 29% afirma que sus jefes no fomenta el trabajo en equipo y sólo el 70% dice que su superior suele hablar bien del resto de áreas de la empresa y de la dirección de la compañía y 1 de cada 3 trabajadores no ha podido afirmar que su jefe sea un buen comunicador o que les traslada valores y normas de la compañía.

Los dos únicos ámbitos en los que los jefes han alcanzado o superado el correcto 45 sobre 50 son en comportamiento respetuoso y en lealtad a la empresa.

Así la mayoría (82%) reconoce que sus jefes se comportan con la educación debida, y un 15% lo deja en "casi siempre" y el 92% afirma que sus jefes son leales a la empresa.

Los aspectos en los que los jefes más se han sobrevalorado frente a la opinión de sus subordinados son su capacidad de cambiar de opinión o dedicar tiempo a la formación de equipos, el reconocimiento del trabajo bien hecho, la admisión de sus propios errores, la aportación de su trabajo, y el nivel de respeto y apoyo de su equipo.

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