Y A puede Carlitos Aranda chivarle a Camacho la marca de sofás que se gasta, para poblar Tajonar de muebles saloneros de cuatro patas. Anda que como todos los jugadores rojillos sesteen en el mencionado elemento, con la misma hacemos que se eche a temblar el Barça. Porque teniendo al Rifle y a Ricardo en los extremos del equipo, poco problema vamos a tener este año. Y si no, al tiempo...
Tras un partido como el de ayer, a uno se le queda la duda de si vimos un gran Osasuna o un endeble Atlético de Madrid. Puede que fuera la conjunción de ambos aspectos, pero más de uno salíamos del viejo Sadar con la idea de que si el partido se cierra con 5-2, ni nos extrañamos. Y es que en esto del fútbol ya nada nos asombra. Ni una pelotita playera que marca un gol en la Premier al Liverpool, ni un seleccionador que manda a los periodistas a hacer cosas impropias de su profesión, ni un mal partido de los de Guardiola. Vamos, que no nos asombramos ni de un profesional que se duerme en un sofá horas antes de un partido, que es duda hasta el último momento y, además de jugar, marca. Así va enseñando el camino a los demás. Para El Sardinero, todos a sestear un ratico antes y así seguimos con la racha...
Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.
Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.
(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual