x
    Navarra
ARTE

Figuras con nombres y apellidos

Muchos artistas han recuperado la tradición de plasmar en sus obras a quienes las encargan

Actualizada Domingo, 4 de octubre de 2009 - 04:00 h.
  • ANA ZÚÑIGA LACRUZ . PAMPLONA.

SE pueden encontrar en casas, palacios e iglesias, cubriendo y adornando ventanales con imágenes que dejan traspasar coloridos rayos de luz. Son las vidrieras, bastidores elaborados con vidrio que, en ocasiones, son reflejo de la imaginación del artista. En otras, de la realidad que lo rodea.

Sarriguren es un ejemplo vivo. Modelos de carne y hueso proyectados en la vidriera que se encuentra en el atrio de la nueva parroquia de Santa Engracia, situada en la calle Garazonay, que se inauguró el domingo 27 de septiembre.

Esta vidriera perfila la silueta de la localidad de Sarriguren, protegida por el manto de Santa Engracia, que toma prestado para la posteridad el rostro de Silvia Gutiérrez, vecina de la localidad y amiga del artista.

Bajo la protección del manto santo se presenta, como explica Joaquín Martinena Lorente, ayudante del autor de la vidriera y actual párroco de las localidades de Cáseda y Gallipienzo, "la escenificación, al estilo medieval, del encargo del obispo para construir el templo". Así, aparece el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez González, con las llaves del templo, que entrega al actual párroco de Santa Engracia, Javier Ecay Armendáriz.

Junto a él, tres sacerdotes contemplan, de pie, la escena: el coautor y sacerdote de la parroquia, Celestino Villanueva García, Luis Alberto Esteban Ugalde, "Koldo", párroco de San Raimundo de Fitero de Pamplona y colaborador en Santa Engracia, y Joaquín Martinena Lorente.

En la parte izquierda se encuentra retratada la joven familia Irisarri, vecina de Sarriguren y amiga de Joaquín Martinena. "Simplemente, les preguntamos si podíamos hacerles unaf oto para tomarlos como modelos de la vidriera y la verdad es que aceptaron sin problemas", asegura el sacerdote.

Clérigos y seglares

La parroquia de Sarriguren continúa con la tradición de reflejar personas de la vida real, como ocurre en otras tantas iglesias. El propio Joaquín Martinena ha sido retratado en otra vidriera, la que se encuentra en la iglesia del Pópulo, en San Martín de Unx. "Entrando a la iglesia, a la derecha, hay dos vidrieras", aclara el párroco de esta localidad, José Luis García Pellejero. "Una de ellas representa a la Virgen, coronada por un ángel", continúa. Un ángel que tiene el rostro de Joaquín Martinena, antiguo párroco de San Martín de Unx. "Aparezco vestido de angelote, con barba y gafas. Es una vidriera muy divertida", afirma entre risas.

Otro sacerdote que también ha sido inmortalizado en vidrio es José Manuel Nazábal, antiguo párroco de Valcarlos, según explica el actual, Francisco Javier Izco Barbería. "En la vidriera del coro, encima del órgano, se recoge una peregrinación a Roncesvalles. Hay varios vecinos de Valcarlos, encabezados por el anterior sacerdote, José Manuel Nazábal", explica Izco Barbería.

En la iglesia de Vidángoz, por su parte, hay una vidriera en el presbiterio que recoge el momento en que San Pedro, preso, es liberado por un ángel. Este mensajero divino toma el rostro del futbolista amateur David Asiáin.

Vidrieras laicas

Las vidrieras se pueden encontrar en los templos, pero también se encargan para adornar los ventanales de edificios civiles, como son las casas consistoriales.

En la vidriera que preside el salón de plenos del Ayuntamiento de Pamplona, en la que se plasma el momento de la firma del Privilegio de la Unión de los tres burgos (San Nicolás, San Cernin y Navarrería), aparecen dos funcionarios municipales de los años noventa: el secretario, Jesús Lorda, en el papel de escribiente, y Valentín Redín, jefe de protocolo y relaciones públicas, en el de abanderado del monarca.

También en Villava, aunque matizados con barba tras el cambio de corporación, se quedaron de vidrio, para la posteridad, el alcalde regionalista Hilario Eransus y el concejal Alfonso Úcar.

Modelos para estatuas

Pero no sólo los maestros vidrieros moldean la realidad. También los escultores han tomado como modelos a personas de carne y hueso para sus obras.

Es el caso del Monumento al encierro, de Rafael Huerta, que se "autoesculpió" y quiso utilizar para representar a los corredores el rostro del concejal de Cultura de Pamplona en 2006, Ignacio Pérez Cabañas, y el del "divino" Julen Madina.

A poco menos que a divinidad fue elevado el rostro de Juan Luis Castiella Iribas en la escultura de hormigón del patrón de Villatuerta, San Veremundo. Una obra de Juan Chivite, que se yergue frente a la iglesia de la localidad como muestra de su devoción e historia. Una historia retratada con figuras con nombres y apellidos.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra
  • Qué diferencia hay entre estar en una vidriera y en el monumento al encierro?qué vergüenza