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SUCESOS

Vuelo JK5022 de Spanair

La investigación mantiene que no se registró ninguna alarma de configuración errónea durante el despegue

Actualizada Lunes, 17 de agosto de 2009 - 04:00 h.
  • EFE . MADRID.

EL accidente, del que se cumple un año, puso de luto a España y suscitó una controversia desde el primer momento sobre las causas y la seguridad aérea general y una supuesta tardanza de los equipos de rescate.

El tránsito aéreo de Barajas es incesante. Es 20 de agosto de 2008 y miles de viajeros comienzan las vacaciones o regresan, pero uno de los vuelos del día, el JK5022 de Spanair, nunca llegará a su destino, en Las Palmas. El avión se sale de la pista 36 de despegue a las 14.25 horas, se incendia y deja 154 muertos.

Los últimos informes provisionales de la investigación oficial apuntan a que el MD-82 siniestrado apenas se elevó 12 metros, descendió bruscamente e impactó sobre el terreno con el cono de cola y, casi simultáneamente, con la punta del ala derecha y los capós del motor del mismo lado.

El aparato se desplazó a lo largo de 448 metros, saltó un terraplén y continuó por un suelo irregular que desciende sobre el arroyo de la Vega, donde originó un incendio que quemó también cerca de doce hectáreas de terreno y causó una humareda que dificultó los primeros trabajos de extinción y rescate.

Debido a los botes, la aeronave perdió completamente la integridad estructural y sus restos quedaron muy dañados por el fuego y fragmentados.

La investigación mantiene que no se registró ninguna alarma de configuración errónea en las operaciones de despegue previas al accidente, a pesar de que el aparato llevaba los flaps de las alas replegados, cuando deberían estar abiertos en cierto grado.

Despegue fallido

El despegue, previsto inicialmente a las 13.00 horas, fue suspendido en un primer momento al detectar los pilotos un calentamiento excesivo de la sonda de temperatura del aparato, problema que fue "aislado" por los técnicos.

En el accidente aéreo más grave de España de las dos últimas décadas murieron 148 (19 de ellos niños) de los 164 pasajeros, la mitad residentes en Canarias, y 6 de los 9 tripulantes, mientras que 19 personas resultaron heridas.

La entonces ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, aseguró el 29 de agosto en el Congreso que el plan de emergencias se activó a la misma hora de la catástrofe y que las primeras dotaciones de bomberos del aeropuerto tardaron tres minutos en llegar al lugar del siniestro.

La torre de control avisó al servicio de extinción de incendios al ver el humo del accidente, a las 14.25 horas.

Barajas se cerró para los despegues y el número de operaciones se redujo a la mitad en las primeras horas, lo que originó la cancelación de algunos vuelos y el retraso de otros; centenares de clientes renunciaron a volar ese día con Spanair. Al final de la jornada el balance arrojó 153 muertos y 20 supervivientes..

Al día siguiente, varias familias asistieron a la primera entrevista con los responsables de la compañía, pero decidieron abandonar la reunión apenas 15 minutos después de comenzada.

"No nos decían nada", dijo Yurena Hernández, quien se mostró "indignada" por el trato que recibió su familia por parte de la compañía. Yurena perdió a dos hermanas y un sobrino.

Retirada de los restos del avión del MD-82 de Spanair accidentado en Barajas el 20 de agosto de 2008 y que se saldó con 154 muertos. EFE


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