x
    Navarra

La presunta muerte del líder talibán Meshud confirmaría el éxito de la ofensiva paquistaní en la frontera afgana

Pakistán está a la espera de hallar el cadáver de Mehsud para confirmar su muerte

Actualizada Viernes, 7 de agosto de 2009 - 20:44 h.
  • AGENCIAS. Islamabad

La presunta muerte del líder talibán Baitulá Meshud supondría el éxito extraordinario de la ofensiva iniciada por las fuerzas paquistaníes en el bastión talibán del valle de Swat, y que tenía por objetivo el fallecimiento o captura de la cúpula de las milicias de apoyo a los talibán afganos que combaten contra Estados Unidos en el país vecino. La posible muerte de Meshud por el impacto de un misil disparado desde un avión no tripulado estadounidense el pasado miércoles supondría para el Pentágono un respiro tanto en el campo de batalla como una pequeña victoria en su Guerra contra el Terror, donde Pakistán se ha convertido en un escenario esencial.

Meshud era uno de los tres blancos más importantes señalados por Islamabad en su reciente ofensiva sobre el valle de Swat y, por añadidura, en la región de Waziristán del Sur, justo en la frontera con Afganistán. La operación comenzó tras recibir una sustancial inyección de fondos de Estados Unidos, triplicando la ayuda anual al país asiático hasta para dejarla en 1.500 millones de dólares, siempre y cuando Islamabad se comprometiera a incrementar la presión contra los insurgentes.

La presunta muerte de Meshud, confirmada por las autoridades paquistaníes pero no por los talibán ni por Estados Unidos llega una semana después de la detención del clérigo paquistaní, Sufi Mohamad, suegro del líder talibán en el valle y tercer gran objetivo de las tropas, Maulana Fazlulá. Mohamad fue arrestado la semana pasada por la Policía paquistaní durante la ofensiva militar iniciada el pasado mes de abril.

El ministro de Asuntos Exteriores de Pakistán, Shah Mahmud Qureshi, afirmó hoy que los datos recabados por los servicios de Inteligencia indican que el líder de los talibán en Pakistán, Baitulá Mehsud, murió este pasado miércoles a causa de un ataque de un avión no tripulado de la CIA, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, en la región tribal de Waziristán del Sur.

"Ha sido neutralizado", dijo a los medios de comunicación, según informa la cadena Geo TV. No obstante, señaló que el Gobierno está verificando la información sobre el terreno para "confirmarlo al cien por cien". Por su parte, el ministro del Interior, Rehman Malik, aseguró a Geo TV que la esposa, el hermano y seis guardias de Mehsud fallecieron en el ataque, mientras que las primeras pruebas apuntan a que el líder talibán también.

Según los datos ya confirmados, el ataque se produjo en la zona de Zangar, en el lugar exacto donde estaba en aquel momento Mehsud, y su vehículo quedó destruido. El ministro del Interior pidió a los aliados del líder talibán que depongan sus armas y empiecen a pensar en cómo mejorar el país y la religión musulmana.

Las fuentes consultadas por Geo TV dijeron incluso que Mehsud ya ha sido enterrado en la localidad de Nigosa y que miles de miembros del grupo armado que encabeza, Tehrik e Taliban Pakistan, se encuentran reunidos en esa misma localidad para elegir a su sucesor. Wali Rehman, Azmatulá y Hakimulá Mehsud son algunos de los nombres que se barajan. De momento, el Gobierno de Estados Unidos ni confirma ni desmiente la muerte de Mehsud.

Al mando de más de 20.000 milicianos, Meshud se había convertido, a sus 35 años de edad, en uno de los terroristas más buscados del mundo, a la altura del líder de Al Qaeda, Usama bin Laden; el máximo responsable de Al Qaeda en Egipto, Ayman al Zawahiri; y el fallecido "director" jordano de la insurgencia en Irak, Abu Musab al Zarqawi.

Meshud compartía con todos los mencionados "el carisma necesario", según la revista Time, "para unificar a todas las facciones en conflicto en torno a una causa común", transformando a todas las bandas criminales de Waziristán del Sur en una milicia más o meno conjuntada en torno a una causa común: el apoyo a los talibán paquistaníes y Al Qaeda. Su figura comenzó a cobrar cada vez más fuerza en la sociedad paquistaní, hasta el punto que terminó siendo considerado el principal responsable del asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto en diciembre del pasado año. Meshud negó los cargos, pero aplaudió la labor de los asesinos. "Un trabajo fantástico. Chicos muy valientes, los que la mataron", declaró.

El presunto fallecido nació dentro de un modesto clan de etnia pashtún, en una familia que desarrollaba su modesta economía en torno a la conducción de camiones. Su adolescencia transcurrió inmersa en la invasión soviética de Afganistán a lo largo de los años 80. Sin embargo, su escalada hacia el poder llegó de la mano del líder miliciano Abdulá Meshud, con el que sólo compartía el apellido. Abdulá terminó encarcelado en la prisión de Guantánamo tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, momento en el que Baitulá ascendió al poder de la "escalera yihadista" en 2005, negociando en persona uno de los muchos acuerdos de paz, finalmente infructuosos, con el Gobierno paquistaní.

"Un buen talibán", como lo calificaron en su día los propios efectivos de seguridad paquistaníes, que empleó su buena mano negociadora para consolidar su poder sobre Waziristán, convirtiendo la región en un territorio abierto para los grupos milicianos, donde podrían entrenar libremente en campamentos de adiestramiento específicamente preparados.

Aún pueden pasar días o incluso semanas antes de que los talibán confirmen su muerte. Los ataques aéreos son tan devastadores que prácticamente imposibilitan el reconocimiento de los cadáveres. Mientras Pakistán intenta examinar los resultados sobre el terreno, Estados Unidos, no obstante, presta atención a las comunicaciones interceptadas de los talibán, que según fuentes militares citadas por 'Time' dan por prácticamente confirmada la muerte de Meshud.

"Eliminar a Meshud sería una gran victoria", declaró una de estas fuentes oficiales de la lucha antiterrorista. "Tiene sangre estadounidense en sus manos cuando ataca a nuestras fuerzas en Afganistán", dijo. Para estas fuentes, la muerte de Meshud sería la demostración definitiva de que Pakistán, uno de los socios menos fiables de Washington en la lucha contra el terrorismo, ha cumplido su parte del trato, y que los esfuerzos antiterroristas que se libran desde Washington, están recogiendo sus primeros frutos en el país asiático.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra