x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
SUBMARINISMO

Un paseo por las profundidades

El Club Buceo Navarra organiza todas las semanas cinco excursiones a Hondarribia en las que los submarinistas pueden disfrutar durante 45 minutos del fondo marino. Para hacerlo hay que seguir un cursillo de aprendizaje y pagar alrededor de 23 euros

Actualizada Jueves, 6 de agosto de 2009 - 04:00 h.
  • A. GURBINDO/M.SÁNCHEZ . HONDARRIBIA

D OS embarcaciones zarpan del puerto deportivo de Fuenterrabia bajo amenaza de lluvia, rumbo a un punto entre la cala de los Frailes y la punta de Amuitz, conocido como el Gatijo. A bordo, un grupo de veinte personas que están a punto de iniciar una excursión a los fondos del mar Cantábrico. Durante los quince minutos que dura el trayecto terminan de ajustarse los trajes de neopreno y se cargan las botellas de oxígeno.

Su monitor les ha puesto un objetivo; llegar hasta una roca en la que descansa un belén. Los submarinistas pertenecen al Club Buceo Navarra. Unos veteranos, otros más novatos pero todos experimentan la misma sensación cuando se sumergen en los fondos marinos. La tranquilidad.

Al timón de la expedición está Luis Gorricho. Lleva 23 años surcando las profundidades del mar. Desde 1996 dirige el club Buceo Navarra. Durante cinco días a la semana organiza expediciones a Hondarribia, un lugar que ofrece unos espectaculares paisajes marinos y además está cerca de Pamplona. Cada una cuesta alrededor de 23 euros. Para bucear se debe seguir un curso de formación que el propio club imparte en sus locales, que actualmente suman alrededor de 400 alumnos. Asciende la cifra a 1.200 cuando se trata de navarros con el seguro y el carné necesarios para darse un "chapuzón a lo grande".

En el barco viajan excursionistas de todas las edades. Mari Carmen Zaratiegui, de 57 años, la más mayor del grupo, descubrió hace cinco años el buceo gracias a un folleto en su buzón. Sus hijos le acompañan siempre que pueden. Kike Muro, sin embargo, acaba de retomar el submarinismo después de tres años y Maitane Arana estrena un traje seco. Una prenda que impide mojarse y dificulta el movimiento acuático.

En busca del belén

Siguiendo las instrucciones del GPS, Gorricho pone rumbo hacía el Gatijo. El viento sopla del norte, por lo que la expedición tendrá que buscar un punto al abrigo de las corrientes. "¿Qué os parece aquí, chicos?", pregunta el instructor a los impacientes submarinistas. Las convencidas caras de estos hacen que Gorricho consulte su GPS, que marca 17 metros de profundidad y eche el ancla. El capitán toca la campana del barco para reclamar la atención de la tripulación, y explicarles la hoja de ruta.

"Cuando bajemos todos, iremos en dirección al puerto. A mitad de camino, a 22 metros de profundidad encontraréis una pared en forma de "L". Si descendéis un poco más veréis un belén. Cuando lleguéis podéis cantar un villancico". Carcajada general. El belén, que se encuentra en esa roca y se compone de figuras de hierro, fue bendecido en la Iglesia de San Miguel hace un año por un párroco ilusionado con la idea de un nacimiento marino.

Tras recibir las explicaciones, los buceadores se colocan el cinturón de plomos, que sirve para facilitar la inmersión y se cargan las botellas de oxigeno. Cada una pesa 16 kilos y durante 45 minutos será el pulmón de los submarinistas.

Una vez ajustados los equipos, llega el momento de sumergirse en el agua. Siempre lo hacen por parejas. "De esta manera, si ocurre algún percance ahí abajo, va a haber alguien que te pueda ayudar", comenta Gorricho. Una vez reunidos en el mar, la expedición inicia la travesía. Delante de sus ojos, se abre un paisaje que a los buceadores les parece maravilloso. A quince metros de profundidad, es normal ver algas flotando por el agua, y pequeños peces nadar a poca distancia. El fondo es de arena y sobre él se pueden ver brillantes conchas de nácar. A 17 metros bajo el nivel del mar uno se puede relajar de la misma manera que lo haría en una clase de yoga. En el fondo marino se respira paz.

Tras 45 minutos de travesía, llega el momento de regresar al barco. Los buceadores comienzan a inflar los chalecos antes de subir. Los primeros, agotados, observan las diminutas burbujas que las botellas de los aún sumergidos provocan. Cuando todos descansan en el barco intercambian sus impresiones. Mari Carmen Zaratiegui, comenta que ha visto un pulpo mientras Arana lamenta que sus gafas se hayan empañado. Entre risas, Javier Yabar interpreta el villancico que ha cantado frente al belén.

Gorricho desviste su neopreno antes amarrar el barco y volver a tierra firme. Los buceadores comentan lo que merendarán a la vuelta en el puerto deportivo para reponerse.

Ha sido una jornada dura, pero todos volverán a casa mucho más relajados. Antes de llegar algunos dejarán en el centro de buceo sus neoprenos y botellas alquilados para la ocasión. Sin dura, intentarán volver a hacer un hueco en su agenda para poder pasear por las profundidades del mar.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso

Dos buceadores se acercan a la embarcación tras la excursión submarina por las aguas del Mar Cantábrico. LUIS GORRICHO

Diez submarinistas posan con el instructor de la expedición, Luis Gorricho (dcha) DN


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual