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POLÍTICA

Barcina, bajo la lupa socialista

Quedan dos años para que la legislatura toque a su fin, y la distancia que separa a la alcaldesa de Pamplona y más que posible candidata de UPN al Gobierno foral con los socialistas navarros se agranda por momentos

Actualizada Domingo, 21 de junio de 2009 - 04:00 h.
  • BEATRIZ ARNEDO . PAMPLONA

Yolanda Barcina representa lo mismo que Sarah Palin en Estados Unidos, el ala más conservadora de UPN". El portavoz parlamentario del PSN, Samuel Caro, resumió en esta frase la visión que su partido tiene de la nueva líder regionalista. Era el 24 de octubre de 2008, cuando la entonces vicepresidenta de UPN estaba intentando a contrarreloj que no se rompiera el pacto con el PP, algo que ocurrió cuatro días después.

Han pasado ya ocho meses, y la brecha entre los socialistas navarros y la presidenta de UPN, Yolanda Barcina, cada vez es mayor y ha aumentado en los últimos días a velocidad vertiginosa.

Mientras el PSN ha vivido una apacible y en muchos momentos cordial relación con los regionalistas en el Gobierno foral, en el Ayuntamiento de Pamplona han sido dos años de altibajos, tensiones, acuerdos y desacuerdos. El grupo municipal del PSN ya lo advirtió desde el primer momento: apoyos puntuales sí, pero pactos, no. La futura cárcel, los presupuestos de la ciudad, la financiación local estatal, la estela de Germán Rodríguez, los nombres franquistas de las calles. Han sido varias las cuestiones que han generado sucesivos encontronazos. Y durante estos días, la permanencia del jefe de la Policía Municipal y la instalación de las barracas políticas por parte del grupo Gora Iruñea han puesto en jaque la colaboración entre ambos partidos. De hecho, UPN ha acusado a los socialistas de apoyar dos de los principales objetivos de ANV, con la finalidad de "hostigar a Barcina". La respuesta del grupo municipal socialista tardó minutos: o UPN rectifica o las relaciones políticas entre ambos grupos "se resentirán". Al mismo tiempo que negaban ese supuesto hostigamiento a la alcaldesa, el concejal del PSN Eduardo Vall se quejaba amargamente de "la imagen victimista" que proyectaba Yolanda Barcina. Esta polémica parece haber entrado en vía de negociación en las últimas horas.

Parece que ha pasado un siglo desde la legislatura de 1999-2003, cuando el entonces concejal Roberto Jiménez y la alcaldesa unían fuerzas para sacar adelante los temas municipales. A pocas semanas de la contienda electoral europea, Jiménez, hoy secretario general de los socialistas navarros, afirmaba de Yolanda Barcina que no tiene proyecto ideológico, que sólo le preocupa el poder y que había tenido "claros acercamientos a la derecha más extrema de Bush, Aznar, Rajoy y De Cospedal". No obstante, también restaba importancia a su peso político: "No es una estrella de rock and roll. Va a ser simplemente la presidenta de UPN, y a lo largo de estos dos años, quien es el presidente del Gobierno y quien tiene que resolver los problemas de la sociedad navarra es Miguel Sanz", resaltó.

Sin embargo, para el primer partido de la oposición Barcina pesa, y mucho, en la política navarra. Los socialistas miran con lupa cada una de sus declaraciones y día sí día no el nombre de la presidenta de UPN está en boca de los dirigentes del PSN. Unas declaraciones de Yolanda Barcina en la revista trámite parlamentario, provocaron la convocatoria de una rueda de prensa en la sede de los socialistas navarros. La portavoz de la ejecutiva, María Chivite, acusó a Barcina de "poner en riesgo el acuerdo presupuestario y la estabilidad institucional" entre el Gobierno de Navarra y el Partido Socialista. Palabras que respaldó esta semana desde su cargo de presidenta del Parlamento Elena Torres, vicesecretaria general del PSN.

El ataque político de Barcina a ese pacto fue afirmar que el PP es "el que mejor gestiona determinadas políticas nacionales" y destacar que un Gobierno de los populares sería "el mejor" para salir de la crisis. La socialista María Chivite respondió que la presidenta de UPN busca "desesperadamente" un acuerdo con el PP, que sus declaraciones habían sido "absolutamente desleales" con el PSN. Los socialistas reclamaron al presidente del Gobierno, Miguel Sanz, que opinara y dijera si compartía estas afirmaciones.

El presidente calló. Como ha hecho en otras ocasiones en los que los dirigentes del PSN han lanzado críticas contra la líder de su partido. En general, en las filas de UPN se ha dado el silencio por respuesta. El PSN sustenta la estabilidad del Ejecutivo navarro. La consigna, no poner en riesgo esa relación. El que ha asumido el monopolio de la defensa pública de Yolanda Barcina ha sido el secretario general y portavoz parlamentario Carlos García Adanero. "Hay que pedir al PSN que deje de obsesionarse con la nueva presidenta de UPN", respondió aquel día, y recordó que su partido está cumpliendo los acuerdos suscritos con los socialistas. Considera que las declaraciones del PSN son propias de una campaña electoral para la que todavía quedan dos años. La mitad de la legislatura.

Barcina calló. Y calla. Ha sido rara la ocasión en la que ha contestado. La alcaldesa centra su batalla política en el Ayuntamiento. Huye del cruce de declaraciones. Ni le gustan ni convienen a su partido.

De hecho, el buen clima de entendimiento que el PSN tiene con el Gobierno de Sanz, contrasta con la crítica constante a Yolanda Barcina, una especie de "obsesión" según dirigentes regionalistas con la que miembros de la ejecutiva socialista como de sus concejales de Pamplona persiguen a la alcaldesa. La estrategia parece elaborada en clave electoral, al menos así lo señalan algunas fuentes de UPN. Objetivo; dividir a los regionalistas entre buenos (Miguel Sanz) y malos (Yolanda Barcina). Los socialistas resaltan la figura de Sanz difundiendo que mantiene una posición centrada y equilibrada dado que se retira de la primera línea y no competirá con el PSN por el Gobierno. "No hay como decir que uno se va para que lo dejen más tranquilo", decía en una entrevista al hacer referencia a la situación.

Según esta tesis los socialistas se estarían afanando en trasladar la idea de que Yolanda Barcina personifica la posición menos tolerante y más a la derecha del partido. La han convertido en el centro de todas las críticas porque es con ella, con quién se batirá en las elecciones Roberto Jiménez.

El PSN rechaza que estas desavenencias tengan un origen preelectoral. Los socialistas acusan a Barcina de poner su "afinidad" con el PP por encima del acuerdo de estabilidad navarro. Consideran que actúa muchas veces en el Ayuntamiento como si tuviese mayoría, sin tener en cuenta que necesita el respaldo socialista. Por ejemplo, cuando la alcaldesa decidió sin contar con ellos el destino de los 34,4 millones que el Estado concedió a Pamplona para obras locales, el Plan E. O reflexionó, o tuvo una llamada desde las alturas. Lo cierto es que la alcaldesa rectificó poco después. "Yolanda Barcina no puede ser más lista que nadie", ha llegado a decir el dirigente del PSN Samuel Caro, al exigirle que realice "un ejercicio superior de responsabilidad" en el Ayuntamiento de Pamplona, el "mismo" que realiza el PSN. "No puede nadar y guardar la ropa".

Los socialistas mantienen que Barcina no tiene un proyecto político y no es clara sobre el futuro, no concreta con quién quiere pactar: con el PP o con el PSN. Porque, eso sí, le advierten que con los dos es imposible.

Dos alusiones que sí han obtenido respuesta por parte de Yolanda Barcina. Nada más ser elegida presidenta de UPN, subrayó que su proyecto es el de su partido, que ella es capaz de llegar a acuerdos con el PSN, porque ha sido dos veces alcaldesa pactando con ellos y sobre el PP, señaló que los partidos que creen en la Constitución y el Amejoramiento pueden trabajar juntos, como ocurre en el País Vasco con el PSE y los populares. Y agregó que "los primeros que tienen que definir su política de pactos son los socialistas", en clara alusión a posibles acuerdos con el nacionalismo vasco.

Esto sí que removió a la dirección socialista. Hasta el punto de que al día siguiente Samuel Caro, mostró a los periodistas en el Parlamento una página de Diario de Navarra, del 20 de diciembre de 2008, con el título: "El PSN afirma que no está dispuesto a habilitar pactos con nacionalistas". Los socialistas quieren evitar a toda costa que este asunto pueda volver a centrar la próxima campaña electoral, como ha ocurrido en las pasadas, porque son conscientes del daño que les ocasiona.

Una de las razones por las que al PSN no quiere que haya un acercamiento entre Barcina y los populares tiene también que ver con el futuro electoral. Ahora que se han roto amarras entre UPN y el PP, ven cerca la posibilidad de acortar distancias en las urnas con los regionalistas, e incluso poder superarles. Creen que es posible ante el "ejercicio de responsabilidad con Navarra" que están realizando durante esta legislatura, "arrimando el hombro" en estos momentos de crisis para que la Comunidad foral cuente con presupuestos y se pongan en marcha medidas para afrontar la situación. Y confían también en el desgaste que puede suponer para UPN llevar al frente del Gobierno de forma ininterrumpida desde 1996. Si superaran en votos a UPN, pedirían al partido de Barcina su apoyo para gobernar los próximos cuatro años, como ellos han hecho durante esta legislatura. Pero temen que, en ese caso, la dirigente sumara para sí los posibles escaños que obtenga el PP, y que su respuesta sea que ella tiene más votos.

La prueba de fuego que tuvieron los socialistas para pulsar su apoyo en la calle fueron las elecciones europeas, a las que no se presentó UPN. ¿Para quién pedirá el voto Yolanda Barcina? ¿O es que no tiene proyecto? Eran las preguntas que de modo reiterado dirigieron a la líder regionalista antes de los comicios. Ella, tras una ejecutiva de su partido, trasladó a los votantes habituales de UPN que se guiaran en esas elecciones por "los principios y valores" del partido. Ese pronunciamiento cayó como una losa en la sede del Paseo de Sarasate. Lo interpretaron como una clara invitación a votar al PP. Es difícil realizar una lectura en clave navarra de los resultados de las europeas por la baja participación que registraron. Pero no parece que quepa duda: los votantes de UPN no eligieron la papeleta del Partido Socialista.

La legislatura ha llegado a su ecuador. Quedan dos años por delante. El tiempo dirá si la distancia que separa en este momento a los socialistas de la nueva presidenta de UPN se reduce, se mantiene o se convierte en abismo.

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La alcaldesa, Yolanda Barcina, conversa con los miembros del grupo municipal socialista Maite Esporrín, Francisco Javier Torrens, Jorge Mori y Eduardo Vall. CALLEJA


Comentarios
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  • El jefe de la Policía municipal de pamplona es un mal menor en este tema. La comisión de personal ha entrado al juego que junto con Nabai quieren desprestigiar a la alcaldesa.socialista
  • Roberto J., el chico de los recados de ZP, siempre docil a lo que éste le diga, debieran pensar más y hablar menos. Ahora 'no toca' crispar, sino construir juntos y colaborar ante la crisis. Cada vez que critica a Barcina en temas poco claros se hace daño, pues ese marcar diferencias innecesarias le obliga a ocupar el mismo espacio que ANV. Agota al ciudadano que Roberto Jimenez adelante la campaña electoral 2 años. Seneka
  • Por mucho que jimenez diga que las europeas no tienen incidencia regional, los socialistas ya se huelen la próxima mayoría absoluta de Upn y PP con barcina de flamante presidenta. Pamplones
  • Barcina es mucha Barcina. Representa mejor que nadie todos los principios y valores que tantos y tantos LOGROS y PROGRESOS han dado a nuestra Comunidad. Los socialistas no hacen más que poner y poner zancadillas en el ayuntamiento. Obstaculizar y retroceder. Los pamploneses estamos empezando a cansarnos de ese comportamiento desleal. Si quieren arrimar el hombro contra la crisis, que colaboren con Yolanda para salir adelante, que es lo que hace falta. siempre "pŽalante", Yolanda.
  • Ahora son todo lamentaciones. Lo que ha sucedido y lo que va a suceder hace tiempo que se conoce. Barcina es militante del PP y me parece muy bien, hace la política del PP y vosotros los socialistas bailaís al son que os marca. Dentro de poco os mandará otra aldanada porque es muy lista y la interesa y vosotros socialistas a claudicarprogreso

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