x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
PABLO OÑATE RUBALCABA CATEDRÁTICO DE CIENCIA POLÍTICA Y DE LA ADMINISTRACIÓN

"El PP tiene difícil consolidar un espacio propio en Navarra"

"La ciudadanía va a utilizar las próximas elecciones europeas para avisar al Gobierno del PSOE de que no está de acuerdo con cómo está gestionando la crisis"

Actualizada Miércoles, 6 de mayo de 2009 - 04:00 h.
  • MARCOS SÁNCHEZ . PAMPLONA

El catedrático de Ciencia Política y de la Administración de la Universidad de Valencia Pablo Oñate Rubalcaba ofreció ayer en la UPNA una conferencia titulada Elecciones del 1-M: 30 años de elecciones y gobernabilidad. Oñate, natural de Bilbao y afincado en Valencia, es experto en actitudes y comportamientos políticos, elecciones, parlamentos y partidos políticos. Su charla, organizada por el Departamento de Sociología de la UPNA, fue atendida por unos treinta alumnos y profesores.

Antes de la conferencia, el catedrático respondió en una entrevista a cuestiones sobre la evolución política en España, los próximos comicios europeos y la actualidad en Navarra y el País Vasco.

¿En qué ha variado la relación entre los partidos políticos y la ciudadanía en España en los últimos 30 años?

Básicamente, en que los ciudadanos nos hemos acostumbrado a tener ahí a los partidos. Pero la sociedad española es tradicionalmente desestructurada y eso se refleja en la sociedad con los partidos políticos. No tenemos relación con ellos, como también participamos poco en asociaciones, sindicatos, colegios profesionales... Los partidos pretenden tener altos niveles de militancia e implicar a la ciudadanía en sus actividades, pero no lo consiguen del todo. Al final, los ciudadanos se sienten desvinculados de los partidos políticos. Hay bajas tasas de afiliación y ganas de involucrarse, y nulos deseos de financiar a las formaciones, incluso a ésa de la que te sientes más próximo. Las relaciones tienen que mejorar, ya que los partidos políticos viven en muchas ocasiones de espaldas a los ciudadanos. Esto, sin embargo, no implica un rechazo absoluto por parte de la ciudadanía. No hay hartazgo y los ciudadanos seguimos votando en las elecciones en unas tesis equivalentes a las que se daban en la Transición y el 60 o 70% piensa que los partidos son necesarios.

¿Cabe prever una participación calamitosa en las próximas elecciones europeas?

Las elecciones europeas, en las últimas convocatorias, ya han registrado una participación calamitosa. Los ciudadanos nos pensamos que nos jugamos menos y en estas elecciones, de segundo orden, entendemos que podemos experimentar con nuestro voto: si no estamos del todo contentos con el partido al que votamos en las generales, utilizamos las europeas para mandarle un voto de castigo o de aviso; o, si estamos hartos del partido que gobierna, damos el voto a un partido pequeño.

El PSOE, Zapatero en el fondo, ¿puede recibir votos de castigo o aviso el próximo 7 de junio?

Le va a ocurrir sin duda. Pero no sólo a Zapatero, sino a todos los líderes de los partidos gobernantes en los países de la Unión Europea. Es algo tradicional en las elecciones europeas. Seguramente, la ciudadanía va a utilizar las elecciones para avisar al Gobierno del PSOE de que no está de acuerdo con cómo está gestionando la crisis, ya que está lanzando mensajes de tranquilidad e incluso de cierta negación de la profundidad de la crisis, y luego los datos reales ponen de manifiesto que no eran muy ajustados.

Hoy (por ayer) va a ser elegido el socialista Patxi López como el primer presidente del Gobierno vasco no nacionalista.

Supone un cambio mayúsculo. Se va a poner fin a 30 años del PNV en las instituciones vascas y es la primera vez que se va a dar una alternancia en el Gobierno vasco, algo que me parece un sano ejercicio democrático. Debe haber alternancia antes de 30 años, sea cual sea el partido que gobierne. Cuando un partido ocupa durante tanto tiempo las instituciones, al final se establecen unas relaciones que muchas veces tienen que ver con el clientelismo. Por otro lado, la política del País Vasco es excepcional porque está muy marcada por el problema del terrorismo, el conflicto nacionalista y la política soberanista en la que se ha embarcado el PNV e Ibarretxe desde los pactos de Lizarra en 1999. La llegada de Patxi López a la presidencia y el acuerdo entre el PSE y el PP van a suponer una transformación fundamental en la actitud respecto del terrorismo y todo el entramado que le rodea. En la actitud hacia el mundo abertzale va a haber un cambio drástico, como también va a haberlo en la política lingüística. Por lo demás, va a generar efectos en casi todos los partidos políticos.

¿Qué futuro le augura al PP navarro?

No se puede saber en qué medida el PP va a encontrar en Navarra un espacio electoral propio compitiendo con UPN, la marca electoral con la que ha estado funcionando en esta comunidad durante tantos años. Es una incógnita y no me atrevería a pronosticar qué resultados podría obtener el PP hoy en Navarra en unas elecciones autonómicas o en unas generales, aunque probablemente cosechará mejores en las segundas. El PP navarro viene respaldado por el PP estatal, algo que no tiene UPN que, sin embargo, sí tiene una trayectoria de muchos años en Navarra con una gestión que ahora desarrolla desde el Gobierno. Lo que sí está claro es que el PP va a agitar la competición electoral en Navarra.

¿Y hay espacio electoral para UPN, CDN y PP?

Es complicado. Cuando aparece un partido porque las siglas con las que operaba en Navarra ahora ya no le sirven, es complicado que ese partido logre abrirse espacio. El PP lo tiene difícil para consolidar un espacio propio en Navarra porque coincide básicamente con el espacio de UPN, que gobierna y, por lo tanto, puede vender gestión y presentar a los ciudadanos unos resultados.

¿Y qué futuro aguarda a una UPN que acaba de cambiar la dirección del partido?

Los próximos son años fundamentales para UPN. Años en los que va a tener que rodar en el ejercicio de sus responsabilidades con una fecha de rendimiento de cuentas, las elecciones de 2011, en la que será mirado con lupa por la ciudadanía. UPN está muy lejos de tener un par de años de tranquilidad por delante. Serán dos años de tensión dentro del partido porque tiene que rodar una nueva cúpula dirigente y, además, debe presentarse como un partido que gestiona bien los intereses que fuera de Navarra gestiona el Partido Popular.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso

Pablo Oñate, durante la entrevista de ayer en la UPNA. NOEMÍ LARUMBE


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra