x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
CRÍTICA DE CINE MIGUEL URABAYEN

Finanzas criminales

Actualizada Miércoles, 29 de abril de 2009 - 04:00 h.

E L argumento es difícil de explicar con detalle pero sencillo de resumir: un agente de Interpol apoyado por la Fiscal Adjunta de Manhattan trata de hallar pruebas de los actos delictivos de un gran banco ficticio, el IBBC (siglas de International Bank of Business and Credit, aludido en el título), domiciliado en Luxemburgo y con una importante sucursal en Nueva York.

La película comienza con el intento de convencer a un ejecutivo de ese banco para que, por determinado precio, testifique sobre la actividad ilegal de la empresa en la que trabaja desde hace años. La entrevista dentro de un coche entre el ejecutivo y el compañero del agente Salinger - que la observa desde cierta distancia- termina de repente y unos días después el alto empleado muere en un accidente mortal.

Según vemos, ese encuentro tiene lugar frente a la nueva Estación Central de Berlín, elogiado diseño del arquitecto Meinhard von Gerkan, inaugurada hace solo tres años. Así, desde el mismo comienzo se aprecia el deseo de los realizadores de mostrar obras notables de la arquitectura mundial. Ese deseo aparecerá después en otros episodios, especialmente en uno que comentaré enseguida. La película, coproducción germano norteamericana, ha sido dirigida por el alemán Tom Tykwer, famoso por su original película Corre, Lola, corre(1998) y la adaptación a la pantalla de El perfume(2006).

Sobre bancos y villanos

Ahora, en The Internacional, Tykwer consigue una obra interesante por varios aspectos. En primer lugar, el villano es un banco lo que parece muy oportuno dada la responsabilidad de algunos, en Estados Unidos y en Gran Bretaña, por la actual crisis de la economía mundial. Pero como iremos viendo, los realizadores no se refieren a codiciosas maniobras financieras sino a venta de armas y derrocamientos de gobiernos en países africanos. Además de otros delitos más corrientes, como el asesinato de quienes se oponen a sus maniobras.

De todas formas, es la primera vez que un banco ocupa el lugar habitual de Spectre en la serie de James Bond o de multimillonarios que buscan el poder total sobre el mundo en muchas películas de acción. La comparación con las de Bond surge en nuestra memoria al ver la variedad y rapidez de los cambios de escenario. La pareja protagonista salta de una gran ciudad a otra o cruzan el Atlántico al ritmo vertiginoso impuesto por la incesante acción. Y uno se deja llevar, observando cómo los realizadores eligen escenarios visualmente notables.

En este último aspecto, el episodio más llamativo, con diferencia, ocurre en la segunda o tercera vez que aparece Nueva York, algo antes de la terminación. Salinger y dos detectives indagan el domicilio del principal ejecutor del IBBC en Manhattan. En su búsqueda lo ven pasar por la calle a poca distancia (demasiada suerte, pensamos) y le siguen hasta dentro del museo Guggenheim. Como se recordará, este original edificio del arquitecto Frank Lloyd Wright inaugurado en 1959 es el hermano mayor del de Bilbao y está considerado como una obra de arte que a veces empequeñece a las que son expuestas en sus salas espirales. Uno mira más el interior del museo que algunos cuadros.

Bien, pues en este edificio es donde el guionista Singer y el director Tykwer sitúan el mayor episodio violento del argumento. Dura un cuarto de hora. Un grupo de pistoleros empieza a disparar contra el ejecutor en el momento de su detención y lo que sigue es más una batalla que un atentado. Los agresores utilizan pistolas ametralladoras y se tiene la impresión de que disparan cientos de balas. Aparte de eso, el ver al famoso Guggeheim como escenario de ese episodio es un sobresalto visual inesperado.

Un récord

La batalla no solo produce docenas de impactos en las blancas galerías circulares del museo. Vemos tantos destrozos materiales y artísticos que uno se pregunta como se ha realizado el episodio y supone que se trata de un escenario. Así es, se construyó en Berlín una copia del aspecto interior del Guggenheim. La obra duró 16 semanas, y una vez terminada pudieron rodar con tranquilidad rompiendo todo lo que parecía necesario. Creo que durante bastante tiempo este episodio va a ser un record en la historia de los rodajes complicados.

Curiosamente, el final es mucho menos espectacular, aunque se aprecia otra vez el deseo de mostrar un hermoso edificio. La acción se ha trasladado a Estambul y cuando vemos la Mezquita Azul, del siglo XVII, sospechamos si habrá otro episodio violento en su interior. Pero no, la película termina modestamente en los viejos tejados de la ciudad turca.

Entre los personajes hay algunos interesantes. El agente Salinger, bien interpretado por Clive Owen está obsesionado con el IBBC y la impunidad de que disfruta. Pero como le dirá el consejero Wexler, no podrá cambiar las cosas porque todos están implicados. Y en ese todos incluye a otros bancos, a políticos y a gobiernos. El veterano actor alemán Armin Mueller-Stahl (con más películas en su filmografía que años en su edad) expresa con la mirada el cinismo triste de un hombre que conoce bien a sus semejantes.

En cambio, sorprende que el papel de Naomi Watts tenga tan poca importancia real, a pesar de que aparezca mucho ante la cámara. Lo único notable de su personaje es que no haya ninguna relación sentimental con su compañero de trabajo.

EN RESUMEN: Acción incesante en muy variados escenarios. Diálogos más profundos de lo habitual en este género. Buena realización excepto en el increíble final.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso

Eleanor Whitman (Naomi Watts) y el agente Salinger (Clive Owen). IMAGE


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra