Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
POLITICA

Costura creativa de Sangüesa en el Caribe

Esther Mendióroz impartió en verano un taller de patchwork a mujeres en la República Dominicana

Actualizada Martes, 17 de marzo de 2009 - 04:00 h.
  • ASER VIDONDO . SANGÜESA

ESTHER Mendióroz Arnáiz, sangüesina de 35 años, cruzó el "charco" el pasado verano para pasar todo el mes de junio en Santo Domingo, capital de la República Dominicana. Pero, a diferencia de la mayoría, no lo hizo con la idea de hacer turismo o disfrutar de sus playas, sino "para dar una salida creativa a mujeres de la isla".

Mendióroz imparte en Sangüesa desde hace 6 años cursos de patchwork (técnica de costura que busca la reutilización de retales para realizar nuevas confecciones), y llevó su saber al Caribe de la mano de un sacerdote navarro. Hasta el 28 de marzo expone en la Casa de Cultura de Sangüesa una muestra con fotos de su experiencia.

"Estoy encantada con el resultado, y con poder haber ayudado a gente sin muchos recursos que me recibió con los brazos abiertos. Les he enseñado a hacer lo que más me gusta, y creo que les he abierto un mundo de posibilidades", señala Esther Mendióroz.

Desempeñó su labor en la zona este de Santo Domingo, en un barrio "pobre" conocido como Los Mina. Allí trabaja desde hace 30 años Gregorio Alegría Armendáriz, sacerdote de la orden de Vicente de Paúl, natural de Artazu, de 68 años. "Es increíble cómo se vuelca con la gente. Se preocupa por que las mujeres salgan adelante y tengan algo que hacer fuera de casa. Los hombres no las tienen muy en cuenta", considera.

"La propuesta de mi viaje partió de él, que es tío de un primo de mi marido. Conoció lo que hacía y le gustó el conceptode reciclar y reaprovechar materiales antiguos. En casa me animaron", dice. Mendióroz está casada y tiene 2 hijos.

Voló a Santo Domingo a finales de mayo, y durante un mes dio clases de patchwork, en horario de mañana y tarde, a cuatro grupos de 20 mujeres. En Sangüesa imparte un taller a 14. "Estaba claro que allí tenía que dedicarme al 100%", dice. Afirma además que esta técnica, muy extendida en el mundo anglosajón, era desconocida en la zona, pero que "gustó mucho, tanto por lo creativa que es, como por su colorido".

Señala también que se topó con limitaciones. "Acostumbrada a tener aquí de todo, allí tuve que cambiar el "chip". Sólo contábamos con dos máquinas de coser manuales por clase, no podíamos usar planchas por falta de luz, había escasez de retales o ropa vieja para reutilizarla, y la gente no se podía permitir tener buenas tijeras", enumera.

"Las piezas estrella del patchwork son las colchas de varios colores, pero como allí hace mucho calor, no tenía mucho sentido trabajar en ello, y nos volcamos en otras cosas, como cojines, broches de colores y bolsos. Hicimos decenas de bolsos, que fue lo que más les gustó, y más de una mujer dejó su casa sin cortinas para transformarlas en uno", explica.

Tras su vuelta, Esther Mendióroz mantiene aún contacto con sus alumnas de Santo Domingo. "Siguen dentro del taller, y se intercambian lo que hacen entre ellas. En breve podrían llegar a vender estos productos en un importante mercadillo de la ciudad, y una mujer ya ha abierto una tienda en la zona, y vende bastante bien", dice.

Solidaridad local

Gregorio Alegría financió la estancia de Esther Mendióroz en Santo Domingo, pero el viaje y materiales de trabajo (telas, revistas de patrones, tijeras...) corrieron a cargo de ella y de la solidaridad local. "Respaldada por mis alumnas de Sangüesa, de enero a mayo elaboramos decenas de colchas, bolsas para la merienda, coberturas para tapas de cuadernos, broches, etc. mediante patchwork, y las vendimos en mercadillos solidarios para obtener fondos. Estoy muy agradecida tanto a mis alumnas como a todos los sangüesinos que colaboraron", sentencia.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso

Esther Mendióroz Arnáiz, con las fotos que expone en Sangüesa. A.VIDONDO


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra