Jueves. Los universitarios lo relacionan con salida nocturna. "Si no pones freno, te gastarías una fortuna. Es increíble, pero siempre hay alguien dispuesto a ir de marcha", asegura Clara Sanz Martínez, universitaria de tercer curso de Comunicación Audiovisual. Pero el dinero no es la única barrera que le impide salir a esta joven de 19 años. "Al vivir con tus padres es más difícil gastar sin control. Por lo que yo veo, es más sencillo justificar el uso del dinero cuando no te ven". Por este motivo, Sanz sigue su propia estrategia. "Pido la asignación a mis padres el viernes para no quedarme sin nada antes del fin de semana".
Los gastos de esta joven se ven afectados por el hecho de residir en Alzuza, a escasos diez kilómetros de la capital. Su presupuesto debe ajustarse para pagar el transporte público el fin de semana cuando sale (12 euros de taxi), las comidas de la universidad (6 euros cada vez) y algún capricho semanal que quiera concederse (unos 25 euros al mes). "Las normas son las normas y yo no puedo salir todos los miércoles, por ejemplo. Así ahorro", argumenta.
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual