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SAL&PIMIENTA

"En Navarra nos cuesta pedir ayuda"

"Las mujeres tenemos menos prejuicios de sentirnos débiles y llamamos más al Teléfono de la Esperanza"

Actualizada Domingo, 9 de noviembre de 2008 - 04:00 h.
  • POR GABRIEL ASENJO

Afirma que saber escuchar resulta tan infrecuente como importante, por ello, cada 15 de noviembre, el Teléfono de la Esperanza celebra en España el Día de la Escucha dedicado este año a los adolescentes. El 46,6 % de los menores de 20 años llaman al Teléfono de la Esperanza para desahogarse o para encontrar alguien que les escuche. Casada, con 29 años, hace seis que comenzó a atender un teléfono que en lo que va de año lleva 2.300 llamadas en Navarra.

¿Qué es la esperanza?

Una actitud. Tal cual. Si es realista, es una actitud muy positiva. Pero no nos atemos a un clavo ardiendo y no tengamos ni el clavo.

¿Le llaman desde Osasuna buscando esperanzas?

No, pero igual podríamos hacer una terapia de grupo. (Se ríe).

¿Y algún político que se pueda quedar sin cargo estos días?

A los políticos les tenemos que llamar nosotros para que se acuerden que lo que hacemos es muy importante para la sociedad en la que estamos.

¿La esperanza es como un calmante?

Es una oportunidad para el cambio en la incertidumbre. En todo cambio hay crisis e incertidumbre bastante fuerte. Hay pérdidas y ganancias. Y mejor fijarse en lo positivo sin perder de vista lo negativo.

Esperanza y cambio predica Obama.

Los psicólogos de su campaña han sido muy listos. Escogen palabras muy positivas. La esperanza es la parte positiva del cambio.

¿Dónde están sus esperanzas?

La esperanza la deposito en querer seguir viviendo a pesar de lo que pueda ocurrir.

¿Ante el Día de la Escucha, cómo andamos de oído los navarros?

Flojos. Los navarros y todos. Escuchar no es oír. Escuchar es una actitud de acogida y empatía desde el respeto, no desde mis valores, sino desde los del otro.

¿Tenemos muchos temas tabú?

Política y religión. Entramos en conflicto en muchas ocasiones.

La mitad de los adolescentes que llaman a su teléfono lo hacen para desahogarse. ¿De qué?

De problemas relacionales, de estados de ansiedad, tristeza, soledad e incomunicación. En su entorno familiar no se escucha. Si los adolescentes no sienten que son escuchados, de adultos fomentarán la misma incomunicación.

¿Habla de hijos desconocidos para padres extraños?

Totalmente. No hay que volver al pasado de que las mujeres se queden en casa, pero al estar menos con los hijos hay generaciones que crecen solas. Se nutren de sus iguales, y sus iguales están en la misma situación.

Lo veo todo negro, la vida es un asco... ¿Qué me contesta su teléfono?

Si lo ve todo tan negro es difícil que de un chispazo lo vea gris. El teléfono le deriva a un profesional de nuestra sede.

¿Nos ahogamos más en los vasos que en los ríos?

Hay momentos que sí. Cubiertas nuestras necesidades primarias, nuestros problemas en otras sociedades no serían problemas. Por suerte y por desgracia, nos dedicamos más a vasos. Aunque también hablas con personas que están en un océano de tempestad pero no se han ahogado y desearías tener esa resistencia.

¿Ha pensado ya en un YouTube o en un chat de la Esperanza?

No descartamos para nada ese servicio. Hay gente que contacta con nosotros a través de nuestra página web. Todo nació cuando llegó a España el boom del teléfono. Ahora intentamos un número común a nivel europeo.

¿Por qué llaman más las mujeres?

Porque tenemos menos prejuicios de sentirnos débiles. Todo el que pide ayuda lo hace desde un punto que piensa que es debilidad, pero a mí me parece un punto de fortaleza y valentía. Pero hablar de ayuda, de emociones y sentimientos empieza a ser también cosa de hombres.

¿Dónde nos espera la felicidad?

Creemos que la clave de la felicidad pasa por el conocimiento de uno mismo. Lo demás viene todo corrido.

¿Y además del conocimiento, el camino para levantar el ánimo?

La ayuda. Nos cuesta pedirla, y más en la sociedad navarra.

¿A usted qué le anima?

El pararme. A veces, el silencio elegido me parece superproductivo. ¿Más? Una reunión con amigos, mi pareja, viajar, una taza de té entre las manos...

Lea Sal y Pimienta en http://www.diariodenavarra.es/ especiales/salypimienta/


Comentarios
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  • Buen trabajo, Gabriel. Rafa
  • Invito a todos los navarros escucharse a si mismo, a confiar en la gente de alrededor que nos pueda abrigar con sus sentimientos y comprensión, usar más el contacto fisico, abrazarnos, besarnos, apretarnos las manos, compartir lo que nos pasa, escuchar y ponerlos en el lugar del otro.Dejar ver las lagrimas y expresar la alegría, llamar por telefono a un amigo y juntarnos con los que dejamos olvidados y sin embargo recordamos aquellas nuestras historias y batallitas. Besos a todos de un navarro que conoció a María Lopez Foncillas.Mele

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