Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
JOAQUÍN ECHENIQUE HUARTE CORREDOR DEL MARATON DE NUEVA YORK

"Con trabajo y sacrificio puedes hacer lo que quieras"

"Después de la carrera, mi mujer me contó la juerga que habían montado en casa, con familia y amigos, para seguir toda la maratón"

Actualizada Domingo, 9 de noviembre de 2008 - 04:00 h.
  • MARIALUZ VICONDOA . PAMPLONA

Quince segundos. ¿Quién se lo iba a decir hace cuatro meses? No sólo llegó y corrió los 42,195 kilómetros del maraton de Nueva York el pasado 2 de noviembre. Pisaba la meta quince segundos antes del tiempo que aparecía tatuado en su brazo, tal como el resto de corredores llevaba el suyo. El de Joaquín Echenique Huarte (Pamplona, 1964), empresario navarro de la comunicación, era 3 horas, 35 minutos, tiempo que su entrenador había calculado que necesitaría para hacer la carrera. Quedó el 5.

609 de 40.000. "Me llegan a decir que quedo el 20.000 y salto de alegría. El que he conseguido es un puestazo", comenta, todavía saboreando emocionado la experiencia vivida, "un recuerdo para toda la vida".

Joaquín Echenique es uno de los seis concursantes, elegido entre los diez que participaban en el reality show del canal Set en Veo, de Sony Entertainment Television, clasificado para correr el maraton de Nueva York. El programa, llamado "26,2, desafío en Nueva York" y disponible en la TDT, (26,2 es la distancia en millas de la carrera), mostraba el esfuerzo que los concursantes han hecho durante tres meses para poder prepararse para esta mítica cita. Los fines de semana se concentraban en Barcelona, donde un equipo profesional, encabezado por Pello Ruiz Cabestany, les entrenaba y marcaba "la tarea" que luego debían seguir en sus casas. El objetivo del programa, de la productora catalana Kape Kiballak, es transmitir la importancia de llevar una vida sana y saludable. Joaquín Echenique la ha llevado durante este tiempo, en el que ha vivido momentos duros. "Irme solo a entrenar en Pamplona a una pista de atletismo a hacer series, con el tiempo que hiciera es muy duro", recuerda. Pero no tiene duda, todo ha merecido la pena. "Es una satisfacción muy grande, esta historia ha cambiado mi vida, me ha enseñado a sacrificarme, a endurecerme. He visto que con trabajo, sacrificio y dedicación puedes hacer lo que quieras en la vida porque si he hecho esto..., puedo hacer cualquier cosa", dice todavía asimilando la acumulación de momentos vividos, con los que, a la hora de elegir no sabe con cuáles quedarse. El día que los concursantes se conocieron ("íbamos a convivir mucho y muy de cerca, y fue un alivio ver que podíamos funcionar"); o aquel día de entrenamiento cuando le dijeron que había que correr 32 kilómetros en Casteldefells y él se veía incapaz; los momentos previos a la carrera, la espera desde las 5,30 a las diez de la mañana, en Manhattan, helado de frío y viendo, en un espectáculo único, al resto de los 40.000 corredores; las hamburguesas, las cervezas y ese postre de chocolate que se tomaron los concursantes, la noche de la carrera, en el Hard Rock, "para compensar tantas privacidades que habíamos sufrido"; o los ánimos que recibía de tantos espectadores, tantos aficionados que le llamaban por su nombre, que llevaba en la camiseta, o, quizá sí, se queda con la llegada a la meta, "cuando todo apunta a que no vas a llegar y, de pronto, ves que vas a conseguirlo". Elige ese momento, cuando pensó en su padre, fallecido hace 25 años, "que habría gozado tanto al verme...". Ese momento se lo dedicó a él.

Pero no olvida tampoco la felicitación de sus entrenadores al terminar la carrera, con la manta eléctrica sobre sus hombros, cuando, después de 42 kilómetros viendo Nueva York, les escuchó decir, después de un fuerte abrazo: "Lo que has hecho es para siempre".

Después, llamó a su mujer, Camino Fábregas, que estaba en Pamplona con sus tres hijos, para contarle el resultado. "No hacía falta. Fue una sorpresa ver que se podía seguir el recorrido y los tiempos de cada concursante en la web del programa. Me contó la juerga que habían montado en casa, con familia y amigos, para seguir toda el maraton". Hoy domingo también se sentarán delante de la tele para ver el programa especial, de 42 minutos, a las 14,40. Al verse,vivirá, esta vez en diferido, 26,2 millas de emociones.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra