Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
MOUNTAIN BIKE

Un infierno llamado Peralta

Renedo se impuso en una prueba que se disputó bajo una lluvia incesante, viento y cinco grados

Actualizada Lunes, 3 de noviembre de 2008 - 04:00 h.
  • L.GUINEA . PERALTA

Cada uno de los 83 bikersque salieron ayer en Peralta se merecerían un homenaje. El día no invitaba precisamente a ponerse el maillot y el culotte para darse una vuelta por allí. Cinco grados de temperatura, un cierzo que castigaba sin cesar a los corredores a una velocidad superior a los 50 kilómetros por hora, y sobre todo una lluvia que no paró de caer en las casi dos horas que duró la prueba.

Aún así salieron, y lo dieron todo en un trazado en el que un castellano, Marco Renedo, no tuvo rival. El sangüesino Diego Latasa logró acabar segundo y conserva su liderato en el Open Diario de Navarra.

Peralta se convirtió ayer en una cuestión de supervivencia. Daban igual estados de forma o estrategias, la cuestión era sobreponerse a un medio totalmente hostil para el ciclista. Fueron 83 los corredores que desafiaron sobre el papel al trazado peraltés, pero en cuanto vieron la lluvia muchos decidieron quedarse a resguardo. Y fueron no más de 50 los que consiguieron terminar en un día infernal.

Vistas las circunstancias, los organizadores decidieron acortar la prueba. Todas las categorías dieron una vuelta menos de las previstas inicialmente, pero aún así el I Premio Villa de Peralta fue un suplicio.

Renedo, de principio a fin

En circunstancias extremas venció un ciclista extremo. El burgales Marco Renedo es un ciclista curtido en frío, lluvia y barro. Escondido en un maillot largo, un chaleco térmico y unas perneras el ex corredor del Viña Magna Cropusa marcó el compás desde la primera vuelta. Puso su ritmo y nadie fue capaz de seguirle. 30 minutos vuelta, 17,7 km/h de promedio final

El trazado de Peralta, el más largo de los nueve del Open, era exigente de por sí pero el tiempo lo endureció de forma exponencial. El temido barro arcilloso se diluyó gracias a una lluvia que no cesó de caer ni un sólo minuto. Pero a cambio cada gota de agua era un pequeño cristalito lanzado a más de 50 por hora que machacaba incesantemente cada centímetro de musculatura de los corredores.

A Diego Latasa, el líder del Open, el barro y el frío no le van nada. Pero se preparó como su fuera a la guerra. Maillot largo, térmico y por encima un chubasquero y en las piernas un pantalón impermeable. El sangüesino, que llegó a la meta con una tiritona impresionante, mantuvo el tipo. Nunca descompuso la figura, fue siempre a su ritmo y consiguió terminar segundo a tres minutos del ganador.

Hipotermias de libro

Hubo quien no tuvo tanta suerte. Raúl Serrano (Saltoki-Conor) aguantó la primera vuelta, pero se hundió en la segunda. El caso más llamativo fue Jesús Bacaícoa. El bikerde Tierra Estella se quedó bloqueado por el frío, con una hipotermia de libro de la que tuvo que ser tratado en meta. No podía ni mover un dedo.

Y una mención especial merecen las dos féminas del Open. Teniendo la posibilidad de fallar en dos pruebas, Rosa Herrero y Arantxa Millán salieron y terminaron en Peralta. Chapeau.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra