Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
MÚSICA FERNANDO PÉREZ OLLO

Eslavos y Beethoven

Actualizada Jueves, 23 de octubre de 2008 - 04:00 h.

C ON permiso de Janácek -que, si lo escribiéramos bien, en checo, debería llevar sobre la c un carón- y de su rapsodia eslava sobre la novela de Gogol, los presuntos platos fuerte de la velada eran Prokofiev y Beethoven. Y, sin embargo, el concierto de Prokofiev, obra presentada por éste a los veintiún años, alumno aún del conservatorio, no encierra más interés ni valor musical que el poema sinfónico de Janácek.

Tiene, eso sí, un solista de piano, lo cual añade espectacularidad a la partitura y a la plástica de la interpretación. Demidenko, bien conocido por los aficionados de la Filarmónica pamplonesa y premiado en el Concurso Chaikovsky hace treinta años, hizo un Prokofiev más convincente en los pasajes percutivos -martilleantes, incluso- que en los reposados, como el Meno mosso de lo que podría ser primer movimiento, el andante central y aun el arranque del Allegro scherzando final. La cadenza de este tiempo último dio la talla del solista, virtuoso en la limpia velocidad de la touchée y en la capacidad de tensión, un tanto anodino en el fraseo, la articulación y el color y no sobrado de volumen: de hecho, el tutti orquestal le tapó casi siempre. Lo que cabe plantearse es si ese primer concierto encierra de verdad más posibilidades musicales que las desplegadas anteayer. Lo dudo. Desde luego, queda muy lejos del tercero y no digamos del quinto del mismo autor.

Janácek escogió del "Taras Bulba", con evidente intención extramusical, los tres pasajes más dramáticos de la novela: las muertes de Andrei, de Ostap y del propio héroe epónimo. El colorido orquestal, la fuerza de los contrastes entre el lirismo y los negros presagios reflejan el amor frenético a la tierra natal, que explica, vertebra y facilita el paso del ambiente elegíaco del primer cuadro a la intensidad del desfile fúnebre disuelto en una mazurka cargada de ironía.

La Orquesta Nacional Burdeos-Aquitania -así, sin preposiciones- es formación media -13, 12, 10, 8 y 5 en la cuerda-, de apreciable homogeneidad y dinámica, sin que anteayer descollase ninguna familia instrumental ni atril solista, lo cual puede parece infrecuente en una plantilla francesa, habitualmente bien dotada en los vientos y no pálida en las cuerdas. A su frente vino un joven, canadiense de nacimiento, crecido en Trinidad, británico de formación, que hizo versiones cuidadas, bastante personales, no tanto en Janácek, en el que tuvo un acierto básico: ignorar toda tentación folklorizante o dvorakiana, lo cual no significa que alcanzase la agudeza rítmica, la violencia dramática y, a la vez, la ternura que impregnan la obra.

En la "Heroica", la cardinal sinfonía de Beethoven, Ryan observó con escrúpulo las indicaciones de tempo -lo cual puede resultar algo sorprendente y aun acelerado- y las barras de repetición -fidelidad olvidada por no pocos-, lo cual hizo que la sinfonía sonase algo diferente a lo acostumbrado. A la versión, fluida y correcta, le faltó algo imprescindible: la grandiosidad épica, la efervescencia rítmica, la potencia subversiva de estos pentagramas, al margen del anecdotario napoleónico. Así, la marcia funebre careció de vibración y el finale demostró la alta dificultad de unir velocidad y mezza voce.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra