Cuando existe un impago de alquiler, Irache recomienda remitir un burofax al inquilino. En muchos casos, indica la asociación, los propietarios prefieren cobrar sólo una parte de la deuda a cambio de que se desaloje la vivienda rápidamente. La casuística de estos problemas es "enorme", explica Irache. "No olvidemos que los propietarios tienen un grave problema cuando el inquilino resulta ser insolvente o está en paradero desconocido. En estos casos, a veces llegan a actuar casi como verdaderos detectives, tratando de averiguar el nuevo domicilio del moroso, tratando de localizar su vehículo con los números de la matrícula, o incluso intentando conocer su lugar de trabajo. La situación es especialmente grave, por ejemplo, cuando el inquilino era extranjero y decidió regresar a su país". Entre los distintos consejos que Irache ofrece para evitar estas situaciones, se encuentra el domiciliar la luz, el agua o el gas a nombre del inquilino con el número de cuenta. Además, aconsejan no actuar de forma drástica cortando la luz o el agua de la vivienda para echar al inquilino ya que se puede incurrir en graves problemas legales. Uno de los problemas más habituales para no poder cobrar es, añade, es que no existe un aval bancario, por lo que aconsejan incluir en los contratos la obligación de que el inquilino entregue al propietario un aval bancario a la firma del contrato.
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