Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
NUTRICIÓN

El cuerpo protege al cerebro contra las dietas ricas en grasas

Maite Solas, investigadora de la Facultad de Farmacia y Nutrición de la UN, identifica los mecanismos que salvaguardan al órgano

Actualizada 27/07/2016 a las 11:47
  • EFE. PAMPLONA
El cuerpo humano, ante una dieta con exceso de grasas, pone en marcha un mecanismo de protección del cerebro para evitar que una mala alimentación rica en grasas pueda dañar a este órgano vital.

Así lo constata una investigación de la profesora de la Facultad de Farmacia y Nutrición de la Universidad de Navarra, Maite Solas, con un grupo de investigación del Instituto Max Planck (Alemania), en la que se explica cómo tan solo 72 horas después de comenzar una dieta con exceso de grasa el cerebro capta menos glucosa de la que necesita para su funcionamiento normal.

Según se desprende del estudio, fruto del posdoctorado de la investigadora en el centro alemán, esa falta de glucosa desencadena "un conjunto de procesos que de algún modo sacrifican el resto del cuerpo para que la inflamación asociada a la obesidad afecte al organismo pero no al cerebro".

La importancia de este trabajo se ve incrementada, en opinión de la experta, porque la investigación desarrollada desde hace más de 20 años se ha centrado en buscar solución a la inflamación denominada periférica (la inflamación general del organismo propia del exceso de peso), explica la Universidad de Navarra en una nota.

Sin embargo, este estudio demuestra que este proceso podría ser positivo, ya que realmente es un mecanismo de protección para mantener a salvo las funciones de este órgano vital, de forma que "la inflamación periférica en la obesidad es necesaria -una especie de mal menor- para mantener a salvo al cerebro, debido a la importancia de este órgano".

Este hallazgo, comprobado hasta el momento en ratones, ha permitido a los investigadores saber cómo la proteína GLUT1, ante una alimentación con exceso de grasas, deja de expresarse en la barrera que separa el cerebro del sistema circulatorio, lo que resulta esencial para la captación de glucosa cerebral.

"Esa glucosa es esencial para que el cerebro funcione bien y no haya deterioro cognitivo", por lo que esta investigación resulta "de gran interés" en enfermedades como el alzheimer, ya que de ella se deriva que una persona que sintetice menos proteína VEGF tendría debilitado el mecanismo de protección natural del cerebro.

"Esto, además, coincide con que la obesidad es un factor de riesgo para desarrollar esta enfermedad", subraya la doctora en Farmacia de la Universidad de Navarra.

Su trabajo ha confirmado, además, que después de tres semanas el mecanismo de protección se ha instaurado y el cerebro vuelve a recibir la glucosa que requiere, mientras que el efecto inflamatorio en el resto del cuerpo también se ha asentado.

"En nuestro estudio sometimos a los ratones a una dieta con un 70% de grasas, lo que resulta casi imposible en humanos. No obstante, sirvió para que comprobáramos los procesos de protección que se desencadenan", explica Solas.

En el caso de las personas, algunos estudios parecen indicar que un cambio en la dieta y en los patrones de vida pueden ayudar a revertir la inflamación asociada a la obesidad, aunque también se sabe que "algunos órganos vitales pueden quedar seriamente dañados tras periodos prolongados con dietas inadecuadas".

Comentarios

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual