ANÁLISIS ELECTORAL
¿Todo el pescado está vendido? Para los indecisos, no
- Según el barómetro más reciente del CIS, el PP logrará el 20 de noviembre el mejor resultado de su historia y, en consecuencia, los socialistas el peor desde 1982
Actualizado el 05/11/2011 a las 13:59
Los indecisos, la segunda fuerza política de este país según el CIS, se han convertido en protagonistas de esta primera jornada de la campaña electoral, que arranca con el PP disparado en los sondeos y el PSOE luchando contra la sensación de que está "todo el pescado vendido".
Y es que, si hacemos caso del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el PP logrará el 20 de noviembre el mejor resultado de su historia y, en consecuencia, los socialistas el peor desde 1982.
"Perplejo, irresoluto, que tiene dificultad para decidirse", este es el perfil con el que la Real Academia de la Lengua define al indeciso, pero según Alfredo Pérez Rubalcaba habría que añadir "y progresista", ya que el candidato del PSOE está convencido de que hay millones de españoles deseando que los socialistas les den razones para volver a confiar en ellos.
Rubalcaba no participó este viernes en ningún mitin, sino en un acto con voluntarios en Madrid y reconoció que, si los votantes de su partido se quedan en casa porque creen que no hay nada que hacer, "entonces sí hay un problema".
El candidato socialista considera que los pésimos augurios de las encuestas refuerzan la trascendencia de esta campaña electoral y del debate que mantendrá con Rajoy el próximo lunes.
Hay quienes en el PP no se fían del papel de víctimas de los del PSOE y hasta sospechan que el CIS ha exagerado el varapalo socialista para movilizar a su electorado y dejar en casa a quien pudiera pensar que no hace ni falta votar al PP para que gane.
"La cocina del CIS huele a tostada", ha dicho Esteban González Pons.
Entre tanto, su jefe de filas, hablaba en Toledo de responsabilidad, seriedad, esfuerzo... términos que pegan más con el discurso del presidente que del candidato, y no quiere saber nada de encuestas sino de cifras de paro y de crecimiento.
Mariano Rajoy, como Guardiola en el Barça, ha tratado de que no cunda entre los suyos la condición de favoritos, pero a la vista de la más que holgada mayoría que le auguran las encuestas seguro que tiene la tentación de sacar en los mítines a los suplentes.
Ha felicitado a su secretaria general, María Dolores de Cospedal, porque ha dicho que las medidas que está adoptando como presidenta de Castilla-La Mancha "van en la dirección correcta".
Puede ser otra pista de cómo será la política económica del PP si gana las elecciones, aunque también puede ser que el referente sea el "milagro económico" de la etapa de Aznar, del que este viernes volvió a a hablar Esperanza Aguirre.
El más optimista en las filas del PSOE ha sido el expresidente Felipe González, que ha recordado que en 1993 las encuestas situaban al PSOE doce puntos por detrás del PP y, al final, ganó las elecciones.
También otros recuerdan que todo puede pasar y vaticinan sorpresas, pero no son precisamente socialistas, sino miembros de los partidos minoritarios, a los que el CIS sitúa en la lista de beneficiarios del desplome del PSOE.
"En la política nada es imposible", ha dicho el cabeza de lista de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, hablando del pacto fiscal que busca su formación política para la próxima legislatura.
La candidata de UPyD, Rosa Díez, está convencida de que las urnas darán una enorme sorpresa en términos políticos y ha seguido cargando en Murcia contra lo que denomina "bipartidismo obligatorio".
A quien tampoco le gusta el bipartidismo es al coordinador general de IU, Cayo Lara, que ha dicho que estaría dispuesto a pactar con el PSOE con tal de frenar al PP, pero ha reconocido que hay que hacer mucho esfuerzo para ver en el proyecto de este partido algo "mínimamente socialdemócrata".
Para desinflar más si cabe el interés de esta campaña, el Ministerio del Interior ha decidido imprimir medio millón de papeletas menos que en 2008 y que la del Senado sea considerablemente más pequeña.