Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
EL SECRETO DE VESALIO

Lo que no está en la novela de Jordi

Jordi Llobregat  presenta su ópera prima,

Jordi Llobregat presentando su ópera prima, "El secreto de Vesalio"

José Antonio Goñi
0
Actualizada 18/06/2015 a las 17:50
Etiquetas
  • Laura Puy Muguiro
Jordi Llobregat era un niño cuando vio la película Le Magnifique, con Jean Paul Belmondo y Jacqueline Bisset, y decidió que iba a ser escritor: pidió a su tía una máquina de escribir y se pasó todo el verano creando una novela que no vio la luz. "Normal", reconoció en el Club de Lectura de Diario de Navarra. Lo decía en la presentación de El secreto de Vesalio, su primera novela, cuyos derechos ya se han vendido a 18 países. A su lado, la periodista Belén Galindo hacía referencia a lo que ella llamó premonición de Llobregat hace unos meses en un taller literario en Valencia: aseguró que iba a escribir un best-seller, y ya. "¡Hay que aclarar eso!", río Llobregat. "Tiene ver con el hecho de llegar a un taller literario y encontrarte con gente que cree que escribe con una pluma de ganso, que le llega la inspiración del cielo y que no trabaja en realidad nada. Y yo, un poco puñetero e irónico, como criticaban los libros que aparentemente se venden mucho, les dije que iba a vender un best-seller. Obviamente, para nada lo pensaba", indicó. "Creí que esto se había quedado en Valencia, pero no. ¡Ya pillaré al pajarito!", concluyó la anécdota haciendo reír al público. Un taller literario, por cierto, en el que ahora es profesor de marketing literario y explica que es muy difícil publicar por la cantidad de gente que escribe.
El silencio de Vesalio está ambientada en la Barcelona de 1888, en los días previos al gran acontecimiento ese año en España, la primera Exposición Universal. En sus páginas aparecen cadáveres de chicas mutilados.
Llobregat no quiso contar mucho sobre el libro, sino lo que le importa de él. Y empezó con uno de los personajes que no aparece en la novela "pero que está": Andreas Vesalio, del siglo XVI, muy conocido en el mundo de la medicina pero no popularmente. "Tenía mucha fuerza, era arrogante y ambicioso: con 28 años publica un libro, De humani corporis fabrica (Sobre la estructura del cuerpo humano), donde pone en duda cómo se trabaja el conocimiento de la anatomía".
Y es que hasta entonces, dijo, en las clases de anatomía se hacía a distancia del cadáver: los barberos lo cortaban y abrían mientras el médico, junto a los alumnos, explicaba con un libro en la mano. "Así que cuando en el cuerpo aparecía algo que no estaba en el libro se decía que el cuerpo estaba corrupto". Pero Vesalio echó a los barberos y abrió el cadáver. "Y lo que vio dentro es lo que realmente hay".
Ha ambientado en Barcelona la novela porque es la ciudad de su madre y porque "en ese momento es una ciudad fascinante". Su casco antiguo estaba rodeado por una muralla y solo hacía 40 años que había sido derribada. Había pueblos, como Sants, Gracia... que no pertenecían aún a Barcelona. "Y entre medias, muchas fábricas. Hay sitios que aparecen en la novela, que existieron pero que ya no". Y mostró el plano de entonces, que tenía colgado en la pared de su despacho. "Me salía el nombre de las calles, los tranvías... Y creé la novela teniendo esto como referencia".
Con fotografías enseñó un andamio de hierro, de 60 metros, el más grande entonces de Europa, "donde está la Columna de Colón". Un andamio que es el ejemplo de arquitectura "impresionante". El alcalde, temeroso de que se cayera, fue al taller del ingeniero, que se puso debajo: levantaron el Colón hasta que lo izaron y vieron que no se caía.
El público también pudo conocer El Liceo, los cafés, la Barceloneta (donde se construyó la Ciudadela y estuvo la Exposición Universal), la plaza de toros de El Toril ("llegó a haber tres a la vez"), el Paseo de Colón, el Parque del Laberinto, el Teatro Lírico, el cementerio de Monjuich ("como se escribía entonces")...
Llobregat habló además de un aspecto importante del libro, la medicina de la época, "porque empieza a trabajarse con aspectos que palíen el dolor". Y enseñó la fotografía de una sala de la Facultad de Ciencias Médicas de Barcelona, ahora el Real Colegio de Cirujanos, con una mesa de disección. Cuando estuvo visitándola, recordó ayer, "pasaba el dedo por la mesa de mármol, lo deslizaba y llegaba hasta el agujerito que hay en medio y pensaba en toda la sangre y flujos de los cadáveres que iban a parar ahí. Me impresionaba mucho la cantidad de muerte que había visto esta mesa pero con la idea de investigar para la vida. Y esto en la novela es muy importante".
Se refirió a la mujer de la época, en un momento de inicio de situarse en una posición en la sociedad. "Algunas, por ejemplo, empezaron a trabajar en la Exposición Universal atendiendo al público. ¿Qué ocurre? Que cuando termina no quieren volver a casa". Reconoció no saber por qué sus personajes femeninos eran tan importantes en la novela. "Posiblemente porque cuando yo nací, cuando entonces no se sabía el sexo, mi madre ya me había puesto el nombre de Laura", contó haciendo reír al público.
Y es que la tarde de ayer fue de confesiones, de las que el público agradece. Como cuando dijo que no escribió la novela con la idea de publicarla, por lo de las dificultades que sabe que existen, y que puso mucha pasión. De ahí que, una noche, en su casa, con un amigo, redactó en la pared, muy grande, "publicar es justicia". "¿Por qué? Porque el esfuerzo es cerrar una puerta. El sacrificio de escribir es muy grande. ¡Y luego lo leéis en tres días, para mataros!". Y, claro, el público lo recibió con carcajadas.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo DN+
VER EL CONTENIDO COMPLETO
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra