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PRESENTÓ EN TUDELA "LA PUERTA DEL CIELO"

Reyes Calderón en 360 grados

Reyes Calderón

Reyes Calderón en 360 grados

Reyes Calderón y Jesús Manrique presentando "La puerta del cielo"

Blanca Aldanondo
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Actualizada 20/04/2015 a las 10:46
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  • DN Tudela
Un profesor de Lugo del montón que se traslada a Madrid y que, de repente, se ve involucrado en una intrigante historia en la que se mezcla ciencia y religión en busca de la puerta del cielo y rodeado de personajes tan curiosos como un cura vasco-coreano, que se dedica a los exorcismos, meigas, las típicas vecinas mayores de un edificio de Madrid o una secretaria de buena familia.
Este es el argumento de La Puerta del Cielo, el último libro de Reyes Calderón, quien el pasado 16 de abril se trasladó a Tudela para presentarlo ante el público en un acto organizado por el Club de Lectura de Diario de Navarra, en colaboración con el centro cultural Castel-Ruiz. Tuvo lugar en la Casa del Almirante y reunió a más de medio centenar de personas.
Calderón fue presentada por Jesús Manrique, responsable de la Edición Tudela y Ribera de Diario de Navarra, y no dejó a nadie indiferente. Habló con claridad y lo hizo como aseguró que escribe sus libros, en 360 grados "para que los lectores puedan afrontar las historias desde todos los prismas y que cada uno se pueda posicionar donde quiera". Y es que la escritora habló de todo y con una gran sinceridad.
Ella misma intervino primero para explicar el origen del libro, que no deja de ser curioso. "Me encontré con un obispo en el aeropuerto y estaba inquieto. No nos conocíamos más que de que nos habían presentado. Y entonces me contó el exorcismo que acababa de presenciar. No pegué ojo en toda la noche, pasé un miedo... Y entonces empecé a interesarme por el tema y me enteré que en Roma hay más médium y videntes que curas y que en Madrid hay dos médium especializados en finanzas a los que consultan gente 'súper top' antes de hacer inversiones. Pensé que esto iba a dar para mucho", explicó.
Siete años y 21 versiones
Y así fue, dio para mucho, ya que tardó 7 años en terminar el libro tras realizar 21 versiones "hasta que conseguí divertirme leyendo el libro y esos 360 grados". "No quería que fuera sobre religión, ni científica y tiene un punto de ciencia ficción porque, al final, no sabemos qué hay después de la vida", señaló.
Lo que tampoco fue nada fácil fue documentarse sobre un tema tan especial como los exorcismos, en los que reconoció que ella tampoco creía. "No creía, pero me he quedado impresionada con las cosas que he visto", apuntó.
Y es que tras descartar ver un exorcismo -"quería basarme en datos reales pero también dormir el resto de mis días", dijo- repasó actas en las que se recoge todo lo que ocurre en ellos. "Leí muchas, pero en la novela no se pasa miedo -tranquilizó a los asistentes- porque yo me he encargado de afilar las puntas, pero a mí no me las daban afiladas", recordó.
Pero sí reconoció que ella pasó miedo mientras escribía el libro. "Escribo por la noche y cogí un cuchillo de sierra y lo puse en la mesilla. Luego casi cojo una neumonía porque no es que echara un poco de agua bendita en la almohada, es que chorreaba. Al final, en un acta leí que un exorcista apeló a la Virgen María y el demonio aquel le respondió que no mentara a la Señora porque con la Señora no se juega. Y en cuanto lo mencionó se acabó el tema. Y me dije que era mejor cambiar el cuchillo por algo con lo que, además, no me iba a hacer daño. Entonces dejé de tener miedo. Pero reconozco que siempre llevo en el bolso un bote de perfume con agua bendita por si acaso. Tampoco pesa tanto", bromeó.
Tardes de chocolate
El público también participó en el acto y uno de los asistentes le preguntó qué tiene que ver la Reyes Calderón de las novelas de crímenes con la de su libro Tardes de chocolate en el Ritz, en el que dos amigas se reúnen para hablar de todo tipo de temas.
Y ahí desveló que casi lo hizo por obligación. "Dije que jamás escribiría un libro así. Fue un encargo, me pidieron un libro de cómo se organiza la vida una mujer. Insistieron, pero yo creo que no tengo nada que enseñar, que me tienen que enseñar a mí y porque mi vida es privada. Al final, lo hice en beneficio de mi madre, que me decía que por qué no escribía poesías en vez de sobre crímenes y es la primera vez que ha regalado un libro mío a todas sus amigas. Hablé primero con mi marido y mis hijos -tiene 9- y me dejaron escribirlo siempre que pudieran tachar todo lo que no quisieran que se supiera porque era privado", relató.
Lo que sí añadió es que este libro le ha servido para 'perder peso'. "El peso de quitarme caretas, de reírme de mi misma, de cuánto nos pesa a las personas mantener la posición de esto o lo otro, de derechas o de izquierdas, del Barcelona o del Madrid...".
Metas y barreras
Calderón también explicó qué le llevó a ser escritora a pregunta de otra asistente teniendo ya su profesión -es doctora en Economía y Filosofía y decana de la facultad de Económicas de la Universidad de Navarra-. "Gané mi primer concurso literario a los 13 años. Me gustaban mucho las matemáticas y me dijeron que no era compatible. Y me lo creí. Escribía para mí y tengo 4 novelas guardadas todavía sin publicar. No me atrevía hasta que un día dije que quién me tenía que decir a mí lo que tenía que hacer con mi vida. Eso nos puede pasar a todos y a las mujeres nos ha pasado tantas veces... Yo lo aprendí tarde y es una gran lección. No dejar que los demás te pongan metas ni barreras, hay que ser uno mismo", concluyó.



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