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EL ESCRITOR RIBERO PRESENTÓ SU ÚLTIMA NOVELA

Carlos Aurensanz abre su 'Puerta' en Tudela

  • En el marco del Club de Lectura de Diario de Navarra, el escritor Carlos Aurensanz presentó el pasado 11 de marzo en Tudela su última novela, La puerta pintada, ante más de cien personas que llenaron el salón del centro de cultura Castel-Ruiz de la capital ribera

Carlos Aurensanz abre su

Carlos Aurensanz abre su "Puerta" en Tudela

Carlos Aurensanz y Diego Carasusán durante la presentación de La puerta pintada

BLANCA ALDANONDO
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Actualizada 01/04/2015 a las 11:05
  • DN
Los escritores desconocen dónde puede estar la inspiración que dé pie a construir su siguiente novela. La clave del éxito está en encontrar esa idea, esa historia o ese lugar. El tudelano Carlos Aurensanz la halló afeitándose frente al espejo del baño de su casa. Fue en ese instante, como si fuera un chispazo, cuando las piezas del puzzle que llevaba en su cabeza desde tiempo atrás ensamblaron perfectamente para dar forma a La puerta pintada, la cuarta novela de su trayectoria literaria tras su exitosa trilogía de los Banu Qasi.

Esa fue una de las anécdotas que Aurensanz desveló ante las más de 100 personas que se dieron cita el pasado 11 de marzo en el centro cultural Castel-Ruiz de Tudela para asistir a la presentación de esta obra, dentro de una nueva cita organizada por el Club de Lectura de Diario de Navarra.

Aurensanz estuvo acompañado sobre el escenario por el periodista de Diario de Navarra Diego Carasusán, quien introdujo al autor destacando el cambio de registro realizado con esta nueva obra, saltando de la novela histórica a un thriller en el que se investiga una serie de extraños asesinatos en la Tudela de la posguerra.

Aurensanz afirmó que esta nueva aventura ha sido un paréntesis en su trayectoria como autor de novela histórica, pero que le ha servido para escribir con más libertad, sin la obligación de estar encorsetado por el rigor histórico que requiere el otro género.

Atracción por la Guerra Civil

La puerta pintada encierra en sus 480 páginas estilos tan diversos como el policiaco, bélico, gótico, o romántico. Y es que, como apuntó Aurensanz, pese a que la idea inicial era construir una novela de intriga llena de asesinatos puros y duros, "finalmente el proyecto evolucionó de tal forma que escribió una historia especial, donde el nombre del asesino no se desvela en la última página, sino que ya se sabe a mitad del libro".

Gran parte de culpa de este viraje en sus planes iniciales fue la investigación que Aurensanz realizó con respecto a la Guerra Civil y la posguerra en Tudela, una época de la que se ha escrito muy poco..., con tantas cosas como hay para contar.

El novelista tudelano reconoció que se trata de un tema que todavía hoy despierta muchas sensibilidades y levanta ampollas, pero defendió la necesidad de ponerlo de relieve para aprender del pasado y no repetirlo; y para normalizar algo que sucedió hace 80 años, pero del que todavía quedan heridas por cerrar.

Tudela o Puente Real

Otra de las peculiaridades de la novela de Aurensanz es que, pese a que la acción transcurre en calles, plazas y paseos perfectamente reconocibles hoy en día de aquella Tudela de la posguerra, el autor rebautiza a la ciudad con el nombre de Puente Real. "Mi objetivo es desubicar la acción de una ciudad en concreto, ya que los dramáticos hechos que narro relacionados con la Guerra Civil pudieron haber ocurrido en cualquier otra ciudad española, tanto del bando nacional como del republicano", indicó el tudelano.

Pero aún con su nombre oculto bajo el de Puente Real, Tudela es protagonista de la novela, con la Puerta del Juicio de la Catedral como elemento destacado. Los asesinatos que se suceden en la trama tienen relación con las imágenes esculpidas en sus dovelas y capiteles, lo que convierte a la Puerta del Juicio en un personaje protagonista de la novela, dijo.

Así, Tudela fue escenario principal de la trilogía de los Banu Qasi y lo vuelve a ser ahora en La puerta pintada. "No lo hago por afán de sacar a mi pueblo en todas las novelas, lo que pasa es que en esta tierra tenemos muchas y muy interesantes cosas que contar. Además, es una gozada leer una novela histórica y poder identificar el escenario que se describe porque el propio lector lo pisa todos los días", afirmó Aurensanz, quien adelantó que su próxima novela se ubicará un poquito más lejos, concretamente en la Córdoba del siglo X, en pleno califato de Abderramán III.

Del campanario de la Catedral de Tudela..., al de Notre Dame de París

Entre la mezcla de estilos que conforman La puerta pintada , Carlos Aurensanz quiso destacar los rasgos de novela gótica que posee su obra, al tener a la Catedral de Tudela como escenario indispensable de la historia.

De hecho, Aurensanz explicó que el origen de la obra fue un artículo periodístico que leyó años atrás sobre las familias de campaneros que vivieron en los tejados de la catedral, con todos los elementos coincidentes que tiene su historia con la que contó Víctor Hugo en su novela Nuestra Señora de París , con el campanero Quasimodo y la gitana Esmeralda como protagonistas principales.

Fue entonces cuando una de las asistentes al acto celebrado en el centro cultural Castel-Ruiz intervino presentándose como nieta del último campanero de la Catedral de Tudela, y agradeciendo a Aurensanz el protagonismo dado a los campaneros en su última obra.

Entre ambos explicaron al resto de asistentes al acto cómo las familias de campaneros vivían en lo alto de la catedral, teniendo que atravesar un pasadizo a la intemperie junto al rosetón de la seo para entrar a su vivienda; cómo les hacían llegar la comida desde la calle en cestas que elevaban gracias a unas cuerdas; o cómo se comunicaban con ellos golpeando los tubos metálicos de las canalizaciones de agua.

"Ahora nos preguntamos cómo podían vivir allí arriba, con sus hijos pequeños atravesando a diario pasadizos a muchísimos metros de altura, cuando ahora no dejamos a los nuestros ni subirse a un banco de la plaza por si se caen y se hacen una herida en la rodillaŽ", bromeó Aurensanz.



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