Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
CLUB DE LECTURA

Una escritora con abogados de provincias

Entrevista a Reyes Calderón

La escritora Reyes Calderón visitó el Club de lectura para presentar su último libro 'El jurado 10'.

Oihana Solchaga
Reyes Calderón, junto a Belén Galindo, en la sesión de ayer del Club de Lectura de Diario de Navarra

Una escritora con abogados de provincias

Reyes Calderón, junto a Belén Galindo, en la sesión de ayer del Club de Lectura de Diario de Navarra

JOSÉ ANTONIO GOÑI
0
Actualizada 20/02/2014 a las 14:19
Etiquetas
  • JESÚS RUBIO. PAMPLONA

Con su último libro, El jurado número 10, Reyes Calderón quería bajar a tierra, sentirse una escritora "de pueblo que escribe sobre un despacho de abogados de pueblo". Lo consiguió al menos de dos maneras. Bajó al terreno contando una historia basada "en hechos reales", casos de crímenes y delitos que existieron, "uno no judicializado", de los que tomó una parte para construirlos de otra manera. Al fin y al cabo, "la realidad supera siempre a la ficción". Pero sobre todo Calderón bajó a tierra eligiendo un lenguaje más simplificado para una historia de abogados de provincias, "pequeños, esos que viven en el 3ºB", alejados de los grandes bufetes americanos, "donde todos van uniformados, con traje gris y calcetines negros, y donde nadie feo ni grueso". Los despachos de provincias , sin embargo, "son distintos" y su protagonista, Efrén Porcina, es un abogado recién despedido, "de 150 kilos y nada guapo".

Esta mujer "poliédrica", como la presentó Belén Galindo, responsable del Club de Lectura, economista y escritora, madre de 9 hijos, decana de la Facultad de Económicas de la Universidad de Navarra, ganó con El Jurado número 10 el premio Abogados de Novela por aportar "una visión con las luces y las sombras de la abogacía desde un pequeño despacho".

Antecedentes familiares

Según recordó el de los abogados no es un mundo que le resulte ajeno, ni siquiera profesionalmente. "Economía y derecho van unidos", resaltó. Aunque los nexos son más los personales. "Crecí rodeada de Aranzadi, oliendo a derecho", bromeó. Su padre trabajó como abogado, como lo hacen tres de sus hermanos. Otra de sus hermanas es juez.

Ella salió distinta, pero no tanto. La escritora, nacida en Valladolid pero afincada en Pamplona desde hace muchos años, encuentra que entre escritores y abogados hay cuanto menos tres rasgos que les acercan. El primero, la necesidad del oficio. "No ocurre que de repente se te ocurre una idea y sale una obra maestra. Hay que escribir una y otra vez hasta encontrar lo que se quiere". Calderón parafraseó a Edison, que definió al genio como "un 1% de inspiración y un 99% de transpiración".

Calderón recurrió de nuevo a la cita para ilustrar que escritor y abogado coinciden en "la búsqueda incesante de transmitir algo". Eligió a Lorca: "Cuando algo no me gusta, protesto, protesto, protesto". De igual forma, Calderón confesó que con los libros intenta protestar por lo que no le gusta y resaltar "la bondad en el ser humano, como lo hace un pequeño abogado".

La ilusión es el tercer rasgos que comparten el escritor igual que el abogado. "Una ilusión que sale de las tripas, por dejar algo bonito al mundo". Si en su libro, el abogado de provincias se empeña en ayudar a hacer su testamento a una mujer mayor que no tiene otras cosa que su perro, a la escritora Reyes Calderón le ilusiona "hacer pasar un buen rato, que alguien pase sueño pro seguir un capítulo, estar acompañando a un enfermo o a alguien que viaja aburrido en el Metro".

Horas de vídeo

Para bajar al terreno, Reyes Calderón leyó , pero sobre todo repasó horas de sesiones de juicios con jurado. En ellas encontró anécdotas divertidas, como las imágenes que mostraban cómo los jurados se iban descalzando conforme pasaban las horas o cómo una mujer mayor se dormía una sesión sí y otra también, y que le generaron dudas y preguntas. "¿Estaría yo preparada para forma un juicio? ¿Somos más benévolos y podemos dejar libre a un asesino por no asumir la responsabilidad de mandarle a la cárcel?". Como en otros de sus libros, ésta es su ya su sexta novela, también contó con la ayuda de asesores, abogados, forenses, policías, guardias civiles.. "Un libro vale lo mismo que kilo y medio de filetes. El libro tiene que ser algo más valioso. Por eso trabajo lo que haga falta para ser precisa. Si mato a alguien por la espalda, debo saber por dónde le sale la sangre".

El humor, mucho más presente que en otras novelas, también ha sido una herramienta importante en El jurado número 10. "Quiero quitar la amargura de 5,5 millones de parados, divirtiendo a la gente. No sé contar chistes pero sí escribir con simpatía e ironía", explicó. Al fin y al cabo, dijo, la risa es algo que sólo el hombre sabe hacer, "muy espiritual, pero a la vez un acto del cuerpo, que te relaja. Nos venía bien".




Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual