FIESTAS 2011

San Fermín, en positivo

  • Mientras que bares, restaurantes y hoteles se muestran satisfechos con las cifras alcanzadas durante las fiestas, los feriantes se manifiestan, en general, más pesimistas

J.M.SÁNCHEZ / A.GURBINDO . PAMPLONA.

Actualizado el 16/07/2011 a las 01:18

OPINIONES para todos los gustos. Las conclusiones que extraen los distintos sectores una vez llegada la normalidad son positivas, aunque también variadas. La afluencia de visitantes en Pamplona durante estas fiestas, un 3% superior respecto a 2010, es uno de los motivos por el cual tanto el sector hotelero como los bares y restaurantes se muestran "satisfechos" con las cifras obtenidas en el ejercicio final de las fiestas. De la misma forma, aunque algo más pesimistas, son los propios feriantes, los que reconocen que "aunque siempre Pamplona son unas fiestas rentables, ha estado más flojo que el año pasado".

Hosteleros, algo mejor

Muchos de los bares y restaurantes del Casco Viejo de Pamplona se quitaron el pañuelico de San Fermín a la hora del Pobre de Mí. De esta forma, ayer y haciendo cuentas, volvían al julio postsanferminero de la ciudad. Los que menos, encontraban que en este balance se podía observar un equilibrio respecto al año pasado, pero tal y como reconocía el secretario de la Asociación de Hosteleros Navarros, Nacho Calvo, "los resultados sí que han sido algo mejor al de los últimos dos años".

El balance económico de bares como el Sarría, el Burgalés, el Chez Belagua, La Mandarra o el Baserri es provechoso. Juan Carlos Oroz, encargado del Chez Belagua reconocía haber visto crecer su facturación "bastante". "Las máximas oscilaciones se han visto entre el fin de semana y los días de labor, pero estamos bastante contentos", explicaba Oroz. Igual que él, Roberto Monreal, propietario del restaurante Baserri en la calle San Nicolás, admitía haber hecho "una caja muy buena". "Ha sido mucho mejor que 2010, sobre todo por los vermús, porque los que hacen botellón no forman parte de nuestra clientela", admitía. Y para Jorge Goicoechea,de La Mandarra, "una barbaridad" significa el 10% que ha llegado a crecer su negocio durante estas fiestas. "Teníamos la corazonada de que íbamos a trabajar más que el año pasado y así ha sido", argumentaba.

Distinto a éste era el juicio que hacía Ricardo Ubanell, propietario del Casino Eslava de la Plaza del Castillo que reconocía que sus cifras "no han cambiado nada y que el consumo ha sido exactamente igual". Coincidía con él Aranzazu Lure, encargada del bar Niza, que admitía haber vivido unas fiestas "algo más flojas". "No se ha notado mucho, pero el botellón nos sigue haciendo mucho daño", admitía. Una valoración algo más lejana de la general era la que sostenía José Luis Biurrum, responsable del Chez Evaristo, para el que sus cuentas han sido algo más agoreras que las de 2010. "A partir del domingo se ha notado mucho bajón porque las noches no han funcionado del todo bien. Nuestras ventas han descendido un 10% respecto al pasado año", comentaba.

Hoteles, menos que 2010

Algunas de las habitaciones que el año pasado se ocuparon en Pamplona no han tenido turistas este año. Así, tal y como reconoce Nacho Calvo, de la Asociación de Hosteleros Navarros, la ocupación hotelera durante estos Sanfermines ha sido de un 5% menos respecto al año pasado. Mientras que en 2010, los alojamientos se llenaron hasta un 90%, esta vez la ocupación media ha sido del 85%. De la misma forma, se encuentran diferencias entre los primeros días de las fiestas, del 6 al 10, con los últimos, donde ha existido un gran vacío en sus instalaciones. "Y mientras que los hoteles del centro se han llenado en un 100% las primeras noches, los de las zonas de alrededor no han llegado a estar completos", añadía Calvo.

Aún así, la percepción de los propios directores y jefes de recepción de algunos hoteles de Pamplona se muestran "satisfechos" con la suma de estas fiestas, puesto que sus expectativas no eran tan altas. Marcos Daspa, director del hotel Yoldi de Pamplona, aseguraba haber tenido el hotel completo hasta el día 13. "Los dos últimos días han sido los que han fastidiado un poco todo, que han sido muy flojos porque el día 13 estuvimos al 70% y el 14 al 50%", añadió. Parecido a este razonamiento era el que hacía Rubén Ardánoz Marco, jefe de la recepción del hotel La Perla. "El año pasado pensábamos que éste iba a ser más duro, pero en abril ya teníamos una gran cantidad de reservas y no hemos tenido muchas a última hora", apuntaba.

La misma sensación era la que tenía Lupe Elizaga ayer, directora del hotel NH El Toro, que a pesar de reconocer haber tenido una menor ocupación, una ligera subida de los precios es la que ha hecho que el resultado de su balance gire en positivo. "Hemos tenido un 6% más de ventas y aunque el volumen de visitantes ha sido menor, estamos contentos", aseguraba.

También dentro de los datos que esperaba el NH Iruña Park se han visto cumplidos estos últimos nueve días. María Ansó, jefa de recepción del hotel, contaba la cantidad de trabajo que ha habido del día 6 al 10 de julio. "El volumen medio de ocupación ha sido del 85%, mientras que en 2010 fue del 83. Así que estamos contentos porque ha ido un poco mejor".

Feriantes sí, pero no

Las barracas se transforman ya en calles desiertas y feriantes que preparan las maletas para viajar a otra ciudad. Aunque la gran mayoría reconoce que los Sanfermines son una buena feria, la crisis sigue evocando tiempos mejores para los feriantes. También se echa de menos el antiguo emplazamiento de Yanguas y Miranda.

"Esperaba más de los Sanfermines, pero la verdad es que han sido flojos", decía Luis María Carrillo, feriante del tiovivo Luis Miguel y Marisa, que este año acudía por primera vez a la feria. Enrique de los Santos, encargado del Tirapichón Rebeca, admitía que "este año se ha gastado menos y ha venido menos gente, ya que el ocio es lo más fácil de reducir en tiempos de crisis". Él es uno de los feriantes que echa de menos Yanguas y Miranda. "La nueva ubicación y el estar tan alejados del ambiente nos perjudica a nosotros y le perjudica a la fiesta", contaba.

A quienes no les ha ido tan mal es a los establecimientos de hostelería de las barracas. Carlos Bernardo, del Mesón El Bodegón, explicaba que "todo ha ido un poco mejor dentro de lo malo" ya que "al reducir los precios se ha notado una mayor afluencia de gente". El problema para ellos también, como citan algunos, es que "la gente no quiere bajar" hasta el parque del Runa. Opiniones para todos los gustos. Endika Chico, de la Churrería Yosune, explicaba que "el año pasado hizo mucho calor, hubo mundial y crisis. Y este año, sin embargo, sólo ha habido crisis, por lo que nos ha ido mejor".

En el parque de Antoniutti, los feriantes desmontaban las casetas para marcharse a otra ciudad. Algunos como Damián Moral, del Mesón Brasil, parten ya a Santander. "Se ha notado que sólo había un fin de semana. El sábado se trabajó mucho y también el domingo. Pero el resto de días hemos notado mucha diferencia. Respecto al año pasado, habremos ganado un 20% menos". Lacen Bouhrnid, del Mesón La Fortuna, tiene una opinión distinta y recuerda que "2010 fue un desastre por el mundial". En su caso, apunta que les ha ido "un 30% mejor que en 2010" y que "los Sanfermines siguen siendo unas fiestas rentables porque viene mucha gente de fuera".

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