El ruido de las fiestas

  • La Plaza Consistorial registró la víspera del Chupinazo una media de 70 decibelios y, con la inauguración de los Sanfermines, la cifra se incrementó hasta rozar los 120
  • La Vuelta del Castillo fue el segundo lugar que contabilizó los segundos sonidos más potentes de las fiesta

15 detenidos por la agresión sexual y el apuñalamiento en el metro de Barcelona
15 detenidos por la agresión sexual y el apuñalamiento en el metro de Barcelona / DN.ES

PAULA ZUBIAUR.PAMPLONA

Actualizado el 10/07/2011 a las 10:15

Si los Sanfermines son una de las fiestas más sonadas en el mundo entero, con razón de más en Pamplona. El ruido en la ciudad aumenta de forma considerable después de que el 6 de julio a mediodía retumbe en el cielo el pistoletazo de salida de las fiestas y se esfume la calma habitual.


Desde diariodenavarra.es hemos podido comprobar, con un medidor de decibelios (dB) prestado por Solomúsica, cómo varía la intensidad del ruido en puntos estratégicos de la ciudad antes y después de que arranque la fiesta.


La Plaza Consistorial registró la víspera del Chupinazo una media de 70 decibelios y, con la inauguración de los Sanfermines, la cifra se incrementó hasta rozar los 120. Cabe destacar que la capacidad auditiva del ser humano se deteriora en la banda comprendida entre 75 y 125 dB y pasa a un nivel doloroso cuando se superan los 125.


Junto a este punto, la Vuelta del Castillo fue el segundo lugar que contabilizó los segundos sonidos más potentes de las fiestas. Durante los fuegos artificiales del día 6, el medidor de decibelios indicó un máximo de 114, un número casi tres veces superior al observado la noche anterior. Estableciendo una comparación, el ruido de la Vuelta del Castillo pasó de asemejarse al del roce de la ropa entre sí, a compararse con el de una motocicleta a escape libre o el sonido de un martillo neumático.


En otro lugar de Pamplona, en la zona de las barracas, el volumen de ruido se situaba el día cinco en torno a los 65 decibelios. El día siguiente a la misma hora superó los 85. Un incremento similar tuvo lugar en la Plaza del Castillo, donde el ambiente sumó 15 dB de un día para otro.


La transitada calle Estafeta registraba el 5 de julio a primera hora entre 65 y 70 dB, mientras que en el mediodía del día 6, la cifra superaba los 80. Algo similar a lo ocurrido en el Parque de Antoniutti, donde se ubican diversos puestos de comida regional. De un día para otro, el sonido se incrementó en diez puntos.


Aunque el ruido máximo permitido durante el día en sectores residenciales es de 65 decibelios, la Ley del Ruido de 2003 contempla que, “con motivo de la organización de actos de especial proyección oficial, cultural, religiosa o de naturaleza análoga”, esos límites se pueden suspender de forma provisional.


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