Los decibelios de la noche pamplonesa perdieron el norte en un miércoles pensado para no escucharse. Fue por la celebración del Struendo, uno de los actos más populares de las festivas y sin edad, que tuvo lugar este miércoles en el Casco.
Por la mañana, hacia las 12 horas, fueron
los más pequeños y sus familias, los que se desataron a base de bombos, platillos y txistus. 12 horas, al caer la medianoche, el turno fue para los mayores.
Consulta el vídeo del
Struendo txiki.