Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
CHINA

La inversión china en el extranjero se dispara pero España le interesa poco

El gigante asiático gasta en el exterior más de 90.000 millones de euros en lo que va de año, pero la mala imagen española es un lastre

China estabiliza su economía

China estabiliza su economía

Varias grúas trabajan en la construción de unos edificios comerciales en Pekín, China.

EFE
Actualizada 18/08/2016 a las 12:33
  • COLPISA. Shanghái
A pesar de que ayer se supo que el pasado julio la inversión extranjera de China cayó un 9,5% comparada con la del mes anterior, el gigante asiático sigue batiendo récords y ya lleva gastados en el exterior 102.750 millones de dólares (91.700 millones de euros), lo cual supone un incremento del 61,8% frente a la suma del mismo período en 2015. Se certifica así el éxito del Gobierno central en su estrategia para impulsar la internacionalización de sus empresas, ya sea a través de la implantación en el extranjero -resulta la opción más compleja, adoptada por gigantes de las telecomunicaciones como Huawei o ZTE-, o mediante fusiones y adquisiciones, algo que han hecho empresas como Geely con Volvo o Wanda con las cadenas de cines AMC en Estados Unidos y UCI Odeon en Europa.

El objetivo de las compañías chinas fuera de sus fronteras es múltiple: abrir mercados, adquirir conocimiento tecnológico y de gestión, mejorar su imagen, construir infraestructuras y lograr el acceso a materias primas. La crisis económica global les dio el pistoletazo de salida, y todavía no han echado el freno. Su ímpetu se siente en los cinco continentes, pero sobre todo en los países en vías de desarrollo. China construye líneas ferroviarias en Asia y en África, planea un canal alternativo al de Panamá en Nicaragua y explota recursos minerales en Oriente Medio. De esta manera, los rácanos 2.900 millones de dólares que Pekín destinaba a sus inversiones extranjeras en 2003 se convirtieron en 120.000 millones el año pasado. Y así, China ya invierte fuera más de lo que el mundo invierte en China.

LA FRUSTRACIÓN

En esta coyuntura, el mundo desarrollado también ve crecer de forma significativa el capital que llega del gigante asiático. Se prevé que las inversiones chinas en Europa occidental, Norteamérica y los países más avanzados de Asia aumenten este año hasta los 150.000 millones de dólares (136.000 millones de euros). La Europa continental, después de haberse recuperado de la crisis griega y fortalecida en parte por el 'Brexit' -la salida a plazos de Reino Unido de la UE-, parece uno de los territorios que más se puede beneficiar de esta tendencia. Pero España no se encuentra entre los principales socios de China, y no lo va a ser en los próximos años. De hecho, en 2015 nuestro país recibió únicamente 423 millones de euros procedentes del Gran Dragón, un 48% menos que en 2014. "El caso de la frustrada venta del Edificio España de Madrid a Wanda y la salida de Fosun del accionariado de Osborne han afectado al atractivo de nuestro país para la inversión china porque son dos grandes nombres que se marchan en falso. Y de eso toma nota el resto", comenta a este periódico el consejero delegado de la consultoría 2Open, Luis Galán. Y no sólo eso. "Además, en China se leen titulares sobre la incertidumbre política que ha llevado a la repetición de las elecciones y sobre la inseguridad jurídica y el cambio de las reglas de juego, como ha sucedido con la retirada de los incentivos a las empresas eléctricas. Eso influye en los grandes inversores, que son los que más sentido tienen para nosotros. También existe poca marca de país y a priori no resultamos muy atractivos para los chinos", analiza Galán, especializado en proyectos del sector tecnológico entre ambos países.

Por si fuese poco, tampoco los pequeños inversores parecen excesivamente interesados en asentarse en España. "Está lejos de China, tanto a nivel geográfico como cultural. Ir a España para hacer una inversión pequeña es muy difícil de gestionar, aunque se está intentando propiciar con iniciativas como la que otorga tarjetas de residencia a quienes inviertan más de medio millón de euros, que sobre todo están interesados en el sector inmobiliario. Pero no son fáciles de captar. Se están vendiendo algunos pisos, pero no en un gran volumen", explica Galán. Y las estadísticas le dan la razón: sólo un 0,52% de las propiedades inmobiliarias que se venden en nuestro país caen en manos chinas, y eso incluye a quienes tienen su residencia en España. Así se entiende que desde 2003 no se hayan concedido ni 400 visados por esta razón.

NUEVAS RUTAS AÉREAS

No obstante, poco a poco los lazos entre ambos países parecen ir estrechándose. Por ejemplo, tanto Iberia como China Eastern han lanzado nuevas rutas aéreas este verano entre Shanghái y Madrid, una antigua exigencia de los empresarios. Y también se han culminado inversiones interesantes en diferentes sectores, como han sido las adquisiciones de Miquel Alimentaciò y Marqués del Atrio en el sector agroalimentario o las participaciones en el accionariado de equipos de fútbol de Primera como el Deportivo de la Coruña o el Atlético de Madrid, donde Wanda sí que ha tenido éxito. "Hay que ver cada sector de forma individual, porque algunos sí que ofrecen buen retorno a los inversores chinos", afirma el empresario.

No obstante, Galán tiene claro que "ahora China se está centrando sobre todo en su mercado interno". Y afirma que una buena prueba de ello es la lucha entre las aplicaciones de alquiler de vehículos con conductor Didi y Uber, en la que se ha impuesto la rival china. "En los mercados extranjeros China prefiere empezar por lo más cercano, y luego apostar sobre lo que cree seguro más lejos. Creo que España está muy por debajo de Alemania o Francia, en un segundo nivel, y ni siquiera está logrando que las empresas chinas triangulen en su territorio de camino a Latinoamérica", sentencia.

Comentarios

volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual