Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Opinión
Opinión

Donde no hay gestión del tiempo reina el caos

Profesora de ESIC Business School

Hildegart González, profesora de ESIC

Donde no hay gestión del tiempo reina el caos

Hildegart González, profesora de ESIC

Actualizada 14/09/2016 a las 16:35
  • HILDEGART GONZÁLEZ
En el siglo XXI, en occidente, el tiempo es calificado por un porcentaje elevado de profesionales como un “bien escaso”. Con frecuencia las jornadas laborales de muchas personas finalizan con sensaciones negativas que se verbalizan en frases como: “Hubiera precisado unas cuantas horas más; no he acabado todo lo que me había marcado realizar; he corrido todo el día y no he avanzado; no sé en qué se me ha ido el tiempo, etc.”.

Las causas que generan estas percepciones afectan negativamente no sólo a la eficacia, eficiencia e, incluso, a la salud de los profesionales, sino también a la rentabilidad y competitividad de las empresas.

En contraste con este escenario que la mayoría suscribiríamos, todos conocemos a algunos “privilegiados” que, a pesar de disponer de las mismas 24 horas al día, las suyas parecen cundir más. ¿Cuál es su secreto? ¿Existe una fórmula mágica que podamos replicar?

Siento ahogar la expectativa que las preguntas han podido suscitar, pero no: no hay secretos ni fórmulas mágicas. Los mimbres de su éxito en lo que a gestión del tiempo respecta no son otros que el desarrollo de una habilidad que posibilita administrarlo adecuadamente. Es relevante destacar que con ella no se nace, sino que se aprende y se mejora aplicando técnicas y tácticas que contribuyen a alcanzar los objetivos profesionales y personales que nos hemos marcado en los plazos establecidos.

Centremos entonces la reflexión en apuntar grosso modo los principales pasos que debemos activar para desarrollar dicha habilidad.

Pasos para mejorar nuestra gestión del tiempo

1. Ser conscientes de que efectivamente tenemos un problema que debemos afrontar si aspiramos a vivir mejor. Es recomendable evidenciar con toda la crudeza posible cómo se materializa en nuestro caso concreto el escenario descrito en el primer párrafo de este artículo. Cambiar esa realidad precisará una voluntad férrea para conseguirlo, y ser conscientes, incluso tener escritas las consecuencias negativas que la inadecuada gestión del tiempo tiene en nuestra vida profesional y personal, es un buen refuerzo al que acudir a lo largo del proceso.

2. Dimensionar en una gráfica los ámbitos en los que invertimos nuestro tiempo: cobertura de necesidades básicas (dormir, comer), trabajo, familia, ocio… desde los ejes día y semana. Visualizar en ella cómo hay esferas que fagocitan a otras es un buen ejercicio para consolidar esa voluntad de cambio ya mencionada. Es recomendable complementar este ejercicio con otra gráfica que recoja de forma realista cómo aspiramos a que sea ese reparto.

3. Diagnosticar dónde se nos escurre el tiempo. Una metodología eficaz que recomiendo es el análisis a través de los “ladrones de tiempo”. Sí, hay rateros del tiempo, internos y externos que se apropian de nuestros minutos y son los principales causantes de que al final del día tengamos esa sensación de insatisfacción. Las interrupciones, el cansancio, el desorden, el no saber decir no, la falta de autodisciplina, la no alineación de objetivos, la ausencia de planificación… Cada profesional, desde un análisis personal lo más sincero posible, debe identificarlos y ordenarlos en una lista según su grado de incidencia negativa.

4. Planificar a través de un cronograma viable cómo vamos a combatir uno a uno a esos cuatreros con técnicas concretas que, si bien al principio nos exigirán un esfuerzo extra al activarlas, pronto constataremos su eficacia, sobre todo si las transformamos en hábito. Debemos conocer los posibles antídotos contra cada ladrón para decidir y aplicar el que sea más eficaz en cada casuística.

Insisto en la necesidad de lidiarlos uno a uno, no todos al mismo tiempo para ir ganando pequeñas batallas que, sumadas, nos harán ganar esta guerra. Cada victoria genera una retroalimentación positiva que nos motiva a continuar con la dinámica de cambio. En esta fase cobran también especial relevancia los refuerzos en los que podamos apoyarnos para no desistir en este proceso de cambio que sólo arroja resultados constatables a medio y largo plazo.

5. Evaluar el proceso que estamos desarrollando. Avances, retrocesos estancamientos…  para seguir con el plan establecido o replanificar, si fuera preciso, el itinerario que nos conducirá, no sólo a eliminar los ladrones identificados, sino a planificar mejor el tiempo que hemos recuperado.

Si este artículo te ha sugerido aspectos de mejora en tu vida pero te ha sabido a poco, te recomiendo una sesión de dos horas que impartiré en Esic Business and Marketing School Navarra el próximo 20 de septiembre de 16.00 a 18.00. En ella abordaremos con mayor profundidad cómo desarrollar un buen diagnóstico de los ladrones de tiempo, cómo realizar una buena planificación para eliminarlos de forma gradual y cómo debemos reinvertir el tiempo recuperado para no incurrir en errores pasados. Si te interesa, nos vemos.


Hildegart González es profesora en Áreas de Grado, Postgrado y Executive Education en ESIC, Business&Marketing School.

Comentarios

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual