Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
Entrevista
Director de inquinasa

José Ignacio García de Albizu: “La incertidumbre de cómo nos afectará el TAV limita inversiones millonarias”

Inquinasa, como se sigue llamando a la planta navarra de Huntsman, no prevé un traslado ni a corto ni a medio plazo. Su nuevo director, José Ignacio García de Albizu, quiere aumentar la producción, que está a la mitad de su capacidad

Imagen de José Ignacio García de Albizu en la planta de Inquinasa, en Pamplona, con la conocida chimenea de la empresa química detrás.

José Ignacio García de Albizu, en la planta de Inquinasa, en Pamplona, con la conocida chimenea de la empresa química detrás.

Actualizada 01/02/2018 a las 20:57

José Ignacio García de Albizu Ruiz ha aterrizado en la dirección de la planta de Inquinasa este mes de enero, pero conoce la empresa, a nivel local y como grupo internacional, desde mucho antes, desde que entrara a trabajar en 2002.

Pocos años después, en 2006, la empresa firmaba un convenio con el Gobierno de Navarra que contemplaba las condiciones para un posible traslado como consecuencia del proyecto del TAV que afectaría a sus terrenos. De eso hace 12 años. Hasta hoy. No hay ninguna decisión tomada al respecto. De hecho, el proyecto está pendiente de un nuevo estudio del Ministerio. Y por ello, el grupo Huntsman, propietario de la planta navarra, no ha decidido nada al respecto. “La empresa no baraja ni a corto ni a medio plazo un traslado. En caso de que finalmente nos afectara tenemos el convenio firmado con el Ejecutivo, pero, claro, desde 2006 las condiciones también han cambiado”, afirma el responsable. Ante esta situación, García de Albizu reconoce que la situación provisional influye en las decisiones del grupo. “La incertidumbre existe, está ahí, y limita el acceso de la planta navarra a nuevas inversiones. Si no tuviéramos esa incertidumbre, si contáramos con la garantía de una permanencia de 25 años, la planta de Inquinasa podría ser candidata a inversiones millonarias. Pero esto no es óbice para que se sigan haciendo pequeñas inversiones”, añade. Inquinasa fabrica productos químicos para el sector agrícola y farmacéutico que vende al grupo propietario, Huntsman.

RESPONSABLE DE 11 PLANTAS

José Ignacio García de Albizu, además de ostentar el nuevo cargo, mantiene el puesto de director de inversiones para toda la división llamada Advanced Materials. Esta es una de las cuatro divisiones con las que cuenta Huntsman, grupo americano propietario de la navarra. La división tiene 1.500 trabajadores, repartidos en 11 plantas, las americanas de Alabama (la más importante), de Michigan, de Los Ángeles, de Brasil; en Asia cuenta con plantas en Guangzhou y cerca de Shangai; y en Europa tiene cinco plantas: en Suiza, Inglaterra, dos en Alemania y la de Pamplona). Así que la de Pamplona es la única planta de Huntsman que opera en España. Además, la división cuenta con tres centros tecnológicos: en Houston, Basilea y Shangai.

Las otras tres divisiones son Performance Products, Polyurethanes y Textile Effects. En conjunto, Huntsman cuenta con 75 plantas, en más de 30 países y emplea a unas 10.000 personas.

Tener, como tiene García de Albizu, una responsabilidad, además de local, global le permite conocer más directamente los planes que tiene una división de 1.500 trabajadores para una planta que tiene 60 trabajadores, como es la de Pamplona. “Uno de los riesgos que se pueden tener en una planta es perder el sentido global. Pamplona forma parte de una compañía y lo que hagamos tiene que estar alineado con la estrategia global”, explica. Y añade el objetivo para la planta que dirige: “La planta navarra es muy fiable, siempre lo ha sido, produce lo establecido, con calidad adecuada y seguridad. No da ningún problema. El producto es rentable, consolidado y experimenta pocas variaciones. Mi objetivo es consolidar Pamplona como planta clave dentro de la división y eso pasa por ampliar el volumen de negocio. Para ello contamos con una plantilla muy experimentada y con capacidad disponible”, explica.

En la actualidad la fábrica, que factura 6,5 millones de euros, produce 2.700 toneladas al año de productos químicos que vende al grupo. Esta cantidad supone alrededor del 50% de la capacidad productiva, que se sitúa por encima de las 5.000 toneladas al año. “Esa amplia disponibilidad de capacidad productiva, unida a la profesionalidad y cualificación de nuestra plantilla, son elementos claves a la hora de mejorar nuestro volumen de negocio”, añade.

Los productos que fabrica van destinados fundamentalmente al sector agrícola. El principal es el llamado sequestrene, que se aplica a las tierras que tienen deficiencia de hierro y combate enfermedades de los árboles frutales. Otro producto es el higrotona, que es una sustancia farmacéutica diurética que se vende a compañías farmacéuticas.

AL DETALLE
Origen. El 10 de octubre de 1941 nació Inquinasa. Nicolás Ruiz de Alda fue el primer presidente. Y el primer director gerente, Manuel Zarranz Pueyo.
Trabajadores: 60
Facturación: 6,5 millones de euros.
Dónde: Echavacoiz. Ocupa 16 hectáreas.
Nombre: Huntsman Advanced Materials.
Actividad: productos químicos para el sector farmacéutico y agrícola.
Propietario: Grupo Huntsman desde 2003. Es americano, dedicado a la producción y venta de pigmentos químicos, de origen familiar, que cuenta con 75 plantas en más de 30 países y emplea a unas 10.000 personas. Factura más de 7.000 millones de dólares.
“Uno mejora en la medida en que está cerca de gente brillante”

Un ingeniero de telecomunicaciones en una planta química. “Nunca había pensado trabajar aquí. Fue una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida”. José Ignacio García de Albizu Ruiz se refiere a cuando en febrero de 2002 Inquinasa (como la sigue llamando también él) buscaba un ingeniero de telecomunicaciones. Se presentó y fue seleccionado. Había terminado los estudios de ingeniería de telecomunicaciones en la Universidad Pública de Navarra, incluido el último curso en Turín, con una beca Erasmus. El proyecto de fin de carrera lo había hecho en Madrid, en el Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales, un ente semipúblico que se dedica a la exploración aeroespacial. “Lo que estoy haciendo ahora no tiene nada que ver ni con telecomunicaciones ni con aeroespacial. La verdad es que yo pensaba que tendría que trabajar fuera de Pamplona”, cuenta. Pero no fue así.

Este estellés, nacido el 23 de noviembre de 1977, de 40 años, es hijo único de Enrique García de Albizu Díaz y María Pilar Ruiz Vergara (ya fallecida). El matrimonio era de Eulate pero se trasladó a principios de los años sesenta a Estella, donde sigue viviendo su padre y a donde acude con frecuencia. Está casado con Diana Ibáñez Otazu, filóloga, bibliotecaria funcionaria del Gobierno de Navarra y tienen dos hijas: Claudia (de 4 años) y Sofía (de 2).

En Inquinasa comenzó trabajando como ingeniero de control de procesos; pasó al departamento de producción, como responsable de una línea de producción; y de ahí, a ser responsable del departamento de electricidad e instrumentación. En verano de 2007 fue nombrado responsable del departamento de ingeniería y mantenimiento de la planta de Pamplona. Al mismo tiempo, era responsable de la mejora continua y de seguridad en el proceso.

A INGLATERRA Y EEUU

A principios de 2013 todo cambió. “Me ofrecieron pasar unos meses en la planta de cerca de Cambridge, en Duxford, en Inglaterra, para intervenir en un proceso de mejora de eficiencia”, recuerda. La de Duxford es una planta química, perteneciente a la línea de Inquinasa, con 200 trabajadores. Después de cuatro meses, le ofrecieron ser el director de ingeniería e inversiones para la división Advance Materials, lo que implicaba el traslado a EEUU, porque las oficinas centrales están en Houston. “Suponía ya una responsabilidad global sobre todos los proyectos de inversión de esa división”, dice. Allí estuvo dos años con su mujer y con su hija mayor, recién nacida. “A nivel profesional me permitió crecer mucho. Uno mejora en la medida en que está cerca de gente brillante. Y eso es lo que me sucedió. Siempre he tenido suerte con mis jefes, porque de ellos he aprendido y han tenido confianza en mí. De mi jefe americano aprendí que hay que rodearse de gente brillante, con talento, porque te permite mejorar la empresa y a ti personalmente. A mí me encanta escuchar a alguien que es bueno en lo que hace”, afirma.

Con el mismo cargo volvió a Inquinasa en 2016. “Cambié viajar de EEUU a Europa por lo contrario, de Europa a EEUU”, señala. Cursó un MBA y en octubre de 2017, después de un proceso de selección, fue nombrado jefe de planta, un puesto que se hizo efectivo en enero de 2018, para sustituir a Juan Ramón Bernal, que se jubila en febrero y que combina con el cargo que tenía de responsable de las inversiones de la división. “Para mí es un orgullo ser director de la fábrica donde empecé a trabajar”, dice. Y añade: “Lo que soy es posible en gran medida gracias a los magníficos profesionales de los que me he rodeado. Siempre he trabajado con gente muy buena. Y el soporte familiar, especialmente, mi mujer, ha sido fundamental “, reconoce.

Selección DN+

Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Contenido exclusivo para suscriptores DN+
Navega sin publicidad por www.diariodenavarra.es
Suscríbete a DN+
Desde solo 0,27€ al día
Ya soy DN+
Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar sin publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra