COHETE EN OCHAGAVÍA
Ochagavía "estrena" traje en el chupinazo
- Por primera vez, fueron invitados los alcaldes del Valle, así como un representante de la Junta como "gesto de unión"
Actualizado el 08/09/2011 a las 02:29
El murmullo se dejaba sentir. La ilusión por escuchar el sonido del cohete anunciador de las fiestas primaba en el ambiente, así como las sonrisas y los gestos de impaciencia antes de que el reloj de la iglesia marcara la una del mediodía en Ochagavía.
Incluso en el balcón del Ayuntamiento se notaba la inquietud de quien celebra una fiesta por primera vez. En esta ocasión, fue la Comparsa de gigantes y cabezudos la encargada de prender la mecha del chupinazo, así como una decena de vecinas que se habían encargado durante las dos últimas semanas de restaurar los trajes de los gigantes (pastor, pastora, salacenco y salacenca) para la ocasión.
Acompañados por la alcaldesa, Marisa Sáez García-Falces, los representantes de ambos colectivos prendieron la mecha que dio comienzo a las fiestas patronales. "Ha sido un gesto muy especial y lo valoramos mucho. Hemos trabajado y estamos contentas con el resultado. En ningún momento pensamos en lograr un reconocimiento, sino que lo hicimos porque nos gusta y porque pensamos que es una manera de colaborar con la buena marcha del pueblo. Pero que se agradece mucho, vaya", se sinceraron Milagros Landa, Ana Campistegui y Josefa Zoko, tres de las diez mujeres homenajeadas.
En esta misma línea, los ocho miembros de la Comparsa recordaron a sus otros cuatro compañeros que ayer no pudieron asistir al acto por motivos de trabajo y aplaudieron el gesto del Consistorio. "Los gigantes son uno de los símbolos de la fiesta y estamos muy contentos de haber podido prender el cohete", explicaron, entre otros, Andoni Arizkuren y Joseba Marcos. También estuvieron presentes, por primera vez, los alcaldes de algunas localidades cercanas, como Izalzu, Ezcároz, Jaurrieta o Uscarrés, entre otras, así como un representante de la Junta. "Les hemos invitado como gesto de unión".
Ronda musical
Tras la explosión del chupinazo, la fiesta se trasladó a la calle. Los gigantes bailaron a ritmo de gaita ante la atenta mirada de decenas de personas, que disfrutaban de los primeros minutos de fiesta en las inmediaciones del Consistorio. A continuación, la comitiva salió en pasacalles seguida de mayores y pequeños, que durante el recorrido "huyeron" de la furia de los cabezudos. "Pegan fuerte, pero es muy divertido huir de ellos", dijeron Unai y Alberto Eguren.
Sin embargo y con intención de "crear ambiente" antes del comienzo "oficial" de las fiestas, desde el Ayuntamiento organizaron una chistorrada, donde repartieron cerca de 200 raciones de manera gratuita. "Ha sido un éxito porque no ha durado casi nada", aseguró Juan Ángel Contín, concejal de Cultura. Según indicó la alcaldesa, fue una manera de "captar" la atención de sus vecinos. "Son días de fiesta y hay que empezar animados. Una chistorrada es un ejemplo estupendo".