Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Historia y Arte

La historia de la vasija de Areso

  • El descubrimiento de una vasija de la II Edad de Hierro a los pies de la ermita de Santa Cruz alimenta la curiosidad
  • En tiempos pasados esta localidad navarra estuvo marcada por persecuciones y ajusticiamientos del Santo Oficio

Sentados, Xabier Arruti (Burdina Taldea), Ur Alguero (alcalde), José Ramón Berrondo (historiador de Burdina Taldea) y Manu Izagirre (antiguo responsable de Arqueología en Guipúzcoa). De pie, los ediles de Areso Mikel Baraibar y Uxue Goikoetxea

La historia de la vasija de Areso

Sentados, Xabier Arruti (Burdina Taldea), Ur Alguero (alcalde), José Ramón Berrondo (historiador de Burdina Taldea) y Manu Izagirre (antiguo responsable de Arqueología en Guipúzcoa). De pie, los ediles de Areso Mikel Baraibar y Uxue Goikoetxea

N. G.
0
17/12/2013 a las 06:01
Etiquetas
  • Natxo gutiérrez. Areso
La curiosidad, tan poderosa en la búsqueda de indicios que satisfagan el conocimiento, condujo a la asociación Burdina Taldea meses atrás a seguir las pistas de una antigua cueva en el paraje de Ulizar, en Areso. Por documentos encontrados en la faceta de investigación de una entidad especializada en desempolvar vestigios del pasado en el valle de Leitzaran, había una convicción firme de la existencia de la cavidad, otrora lugar de akelarres que marcaron a Areso en el mapa de persecuciones y ajusticiamientos del Santo Oficio.

Lo que fue una intuición, alimentada por la memoria colectiva transmitida de padres a hijos, acabó en un asombro por el hallazgo no de la cueva sino de una pieza de mayor valor histórico. "El equipo de espeleología de Félix Ugarte abrió unas gateras en un muro infranqueable. Al introducirse por una de ellas, uno de los espeleólogos gritó: ¡Quietos, quietos! Aquí hay restos de una pieza", recuerda José Ramón Berrondo, historiador de Burdina Taldea.

Ante los ojos del especialista aparecieron diseminados fragmentos con trazos semejantes a un código desconocido, que no hizo sino avivar la inquietud por conocer su origen en el equipo de la extracción y en las autoridades municipales. La voz de la experiencia, reflejada después en un informe de la Sección de Arqueología de Príncipe de Viana, arrojó luz sobre el descubrimiento: en la parte inferior de la ermita de Santa Cruz había aparecido los restos de un recipiente de la Edad de Hierro.

Fue un simple hallazgo, pero lo suficientemente revelador como para poner a los entendidos de Príncipe de Viana sobre la pista de algún indicio en la propia estructura del asentamiento de la ermita que remitiese a una época antigua.

Las características topográficas reforzaron sus sospechas para concluir con la hipótesis de un castro de la Edad de Hierro en el subsuelo del viejo templo, del siglo XVI.

Enclavada a unos 600 metros del núcleo urbano, la ermita se erigió curiosamente coincidienco con los procesos iniciados por la Inquisición contra prácticas de brujería entre 1577 y 1610. "Puede haber una coincidencia entre la época de su construcción con el despliegue que hizo la Inquisición en la zona, con el ajusticiamiento de personas del pueblo", como significó Berrondo.

Pero la vasija, o cuando menos el lugar donde fue hallada metros abajo de la ermita a la altura de la ubicación de la cueva, descubrió un segundo enigma, referido a otro hito del devenir histórico del pueblo.

La aparición de los fragmentos de cerámica a varios metros de la ermita puede guardar una estrecha relación con el estallido intencionado de un artefacto. En su informe, la Sección de Arqueología de Príncipe de Viana apunta a alguna deflagración en las Guerras Carlistas, en el siglo XIX.

LA QUEMA DE ARESO

Burdina Taldea y también las referencias orales legadas entre generaciones en el pueblo remiten a un siglo antes, a la Guerra de la Convención (1793-1795). Con las tropas francesas en retirada, la localidad quedó reducida a cenizas. Es posible que la cueva, fortín de los franceses en su repliegue, acabase siendo cerrada por las piedras desgajadas tras una fuerte explosión intencionada.

"A partir de los censos del conde de Florida Blanca es conocido que el 25% de la población de Areso fue eliminada entre 1786 y 1796, justamente en plena ocupación francesa", relata José Ramón Berrondo. Las referencias históricas a la Inquisición y la Guerra de la Convención empujaron al Ayuntamiento y a Burdina Taldea a indagar en el pasado, a partir de la búsqueda de la cueva. "Esperamos que el descubrimiento y la investigación posterior sean interesantes", como confía el alcalde, Ur Alguero. "En el pueblo siempre hubo la sospecha de la cueva y de que estuvieron la Inquisición y los franceses", apunta. De momento, las expectativas municipales y de Burdina Taldea se pueden ver satisfechas con el registro de la zona de Ulizar en el Inventario Arqueológico de Navarra como un Área de Presunción Arqueológica, en tanto en cuanto continúan las investigaciones sobre el pasado de Areso.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual