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ENCIERRO DEL VIERNES

Primer corneado y mucho riesgo

  • El pamplonés Diego Jiménez fue corneado por el primer toro en la entrada a la plaza

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Primer corneado y mucho riesgo

Las embestidas de los toros antes de llegar a la curva de la estación provocaron caídas, golpes y varias atenciones. NOEMI LARUMBE

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Diego Jiménez corrió en la recta hacia la plaza desde la estación. J.M.S.

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Un mozo intenta evitar la trayectoria de uno de los toros. EDUARDO BUXENS

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Primer corneado y mucho riesgo

El pamplonés Diego Jiménez Grocin, de 21 años, salió ayer sonriente después de ser atendido de su cornada en la enfermería de la plaza; fue trasladado en ambulancia a su casa de Pamplona, donde ya se recupera. J.M.S.

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Actualizada 20/08/2011 a las 01:01
  • JOSÉ MIGUEL SÁNCHEZ . TAFALLA

Muy peligroso. Los cinco toros de la ganadería vazqueña de Prieto de la Cal hicieron que los corredores del quinto encierro de Tafalla tuvieran que pensarse dos veces si merecía la pena jugarse la vida delante de los animales. Muchos optaron por no hacerlo, se hicieron a un lado y, subidos en la seguridad del vallado, contemplaron el paso de los, eso sí, preciosos astados de la ganadería onubense. Parecía como si el peligro estuviera sondeando el mejor momento para embestir, con la respiración siempre contenida y los cuernos intentando restar los pocos centímetros que les separaban de los mozos. Muchos decidieron que como mejor se vive la adrenalina es en los momentos de verdadero riesgo. Aquellos en los que durante unos pocos segundos se tiene en la mano, y en las piernas, la consecución de una carrera física hermosa derrochada al máximo que, en ocasiones, puede tropezar con la mala suerte de un movimiento erróneo o con la quemadura de una cornada en dirección a la enfermería. Cuestión de segundos, y de centímetros.

A los de Prieto de la Cal pareció molestarles ayer el madrugón y castigaron a los corredores mirando hacia los laterales, pocas veces al frente. Hermanados y muy estirados. Con prisas. Tantas que Lucero, toro jabonero, se cayó y la manada le pasó por encima. Casi enfadado, se levantó de nuevo y atrapó la cabeza de la manada con un físico imponente. Allí dos de sus hermanos buscaban a los corredores a izquierda y derecha, tras salvar la curva de la farola. Muchos tropiezos y muchas caídas. Uno de ellos el peraltés Íñigo Alfaro Moreno, de 22 años, que recibió un pisotón en los riñones al inicio de la avenida Sangüesa y tuvo que ser trasladado al centro de salud de Tafalla para ser sometido a una exploración radiográfica que descartara fisuras.

Tras superar la curva de la farola, Ligero se puso en cabeza y le persiguió el jabonero, segundo y con mucho peligro. El pamplonés Diego Jiménez Grocin aprovechó el espacio y se colocó entre ambos. Miró atrás para controlar la distancia. Miró adelante y se encontró al primero. Quieto, esperándole. Una cornada de unos 4-5 centímetros en la cara anterior del muslo derecho. Lo lanzó por los aires y se quedó tendido en el suelo. Luego intentó levantarse pero no pudo. Se apoyó contra un árbol y esperó a que llegaran las asistencias. Fue el primer corneado.

"El toro se ha vuelto un segundo, me ha cogido y me ha lanzado"

Diego Jiménez Grocin, pamplonés de 21 años, arrancó ayer desde la curva de la estación en dirección a la plaza. Los toros iban tan rápidos que solamente pudo coger al primer toro negro durante unos pocos metros. Luego se hizo a un lado y esperó la llegada del segundo, jabonero. Entonces volvió a arrancar poco antes del callejón, con el toro unos metros por detrás. Cuando quiso mirar al frente para tomar referencias, ya en el callejón, se encontró al primer toro negro de frente, quieto. Se había dado la vuelta y a Diego Jiménez no le dio tiempo a reaccionar. El toro le asestó una cornada en el muslo de su pierna derecha y después le lanzó por los aires. "He intentado levantarme", contaba ayer convaleciente desde su casa en Pamplona, donde fue trasladado después de ser asistido en la enfermería de la plaza, "pero no he podido apoyar el pie derecho, así que me he sujetado en un árbol".

Después la gente pidió a gritos la llegada de una ambulancia y el joven fue asistido con rapidez. Una cornada "sin consecuencias", según los médicos, de 4-5 centímetros en la cara anterior del muslo derecho, que fue desinfectada y suturada para el posterior traslado a su domicilio en la calle Arrieta de Pamplona. Desde allí, Jiménez reconocía que su evolución era satisfactoria."Estoy bien, antes me dolía mucho el muslo pero ahora me encuentro mejor", dijo. El corredor, que trabaja como cocinero desde hace dos años en el restaurante El Mercao de Pamplona, recordaba que todo había pasado muy rápido. "Primero he cogido el primer toro negro y después me he retirado para coger el segundo, jabonero, que venía por detrás. Iba corriendo y de repente he vuelto a mirar al frente, me he encontrado con el toro durante un segundo, me ha cogido y me ha lanzado. No me ha dado tiempo a reaccionar. Después los médicos me han tranquilizado, me han dicho que no era mucho, sólo un puntazo, pero que estaba sangrando mucho. Luego me han metido en la enfermería", relataba.

Diego Jiménez es corredor habitual de los encierros de Tafalla desde hace 5 años. Acostumbra a ir con sus padres, sus hermanos y su novia y, en ocasiones, le suelen acompañar también al encierro de el Pilón de Falces. "Aunque hoy (por ayer) no he podido ir, claro", bromeaba.

En cuanto se recupere, el mozo no duda ni un segundo en reconocer que volverá a ponerse delante de los astados. Es su pasión. "Voy a volver. Correr un encierro es un subidón de adrenalina que te recorre todo el cuerpo. Cuando las cosas te salen bien te quedas muy feliz y cuando salen mal, te quedas triste". Pero hasta que se recupere, "nada de correr".



  • Aficionado
    (20/08/11 09:51)
    #1

    Una vez mas los toros de Pietro de la Cal demostrando ser muy muy peligrosos,los toros son los mas preciosos que existen pero detras de esa preciosidad se esconde un peligro latente,mucho se habla de Jandilla o los Cebaditas pero cualquiera que sepa de toros sabra del comportamiento de los Prieto de la Cal en la calle,en mucho sitios son unos fijos en los encierros,en Navarra pricipalmente Lodosa es el sitio que desde hace años sabe bien quienes son Prieto de la Cal tanto en sus encierros como en el toro ensogado,por no hablar de Valencia y demas ciudades,lo dicho una ganaderia tapada que si la metieran en San Fermines iban a dejar pequeñas a las demas ganaderias tanto en la preciosidad de los toros como en su peligrosidad

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