"Se cebaron con él, fue algo increíble"

  • "Queremos enviar una carta al ayuntamiento para demostrarle que algo no funciona bien en la calle Baquero Jacoste"

DIEGO CARASUSÁN . TUDELA

Actualizado el 30/11/2011 a las 06:00

INQUIETUD. Esa es la palabra que define el estado en el que se encuentran los vecinos de la calle Baquero Jacoste de Tudela. El domingo, a las 22 horas, esta calle del barrio de Lourdes fue escenario de la brutal paliza que sufrió un ecuatoriano de 51 años que tuvo que ser trasladado de urgencia al Hospital de Navarra donde fue ingresado en la UCI. Los dos presuntos autores de la agresión, dos hombres de 25 y 27 años, uno de Tudela y otro de Marruecos, fueron detenidos el lunes por la Policía Nacional.

La pelea comenzó en el interior del bar Karina y luego siguió en la calle. El herido amenazó a sus agresores con una botella rota, pero empezaron a golpearle en la cabeza y en el resto del cuerpo en repetidas ocasiones utilizando un tablón de madera.

Varios de los vecinos consultados por este periódico fueron testigos de un suceso que pudieron observar desde sus balcones y ventanas. Ayer, leyendo la información publicada por Diario de Navarra, confirmaron sus temores y la gravedad del suceso.

Según apuntaron, este tipo de incidentes, aunque no de tanta gravedad como el del domingo, son algo que se está convirtiendo en habitual en la calle, sobre todo los fines de semana. Por ello, la mayor parte de ellos quisieron dejar constancia de su malestar con esta situación, pero sin dar su nombre por miedo a posibles represalias.

Miedo hasta en las casas

Una de las testigos del suceso recordaba ayer cómo los agresores se "cebaban" con la víctima. "La gente les gritaba desde las ventanas para que dejaran de pegarle..., fue algo increíble", explicó esta vecina, quien asegura que su hijo evita aparcar el coche en esta calle "porque ya sabe que cualquier día puede haber una pelea".

Otra vecina de un portal contiguo declaró tener cada día "más miedo" a transitar por su propia calle. "De un tiempo a esta parte, las peleas son algo continuo. Nunca sabes cuándo pueden ocurrir, y así no se puede vivir", dijo.

Además, y como apuntó una vecina de este mismo bloque, el miedo se ha metido "en el interior de las casas". Y es que ella sufrió en septiembre un robo en su vivienda. "Me desvalijaron el piso y, desde entonces, estoy muerta de miedo. Ahora, cada vez que entro en casa voy recorriendo habitación por habitación para comprobar que no haya nadie", señaló.

Ante esta situación, los vecinos de este bloque han puesto en marcha un sistema de autoprotección. Consiste en no abrir la puerta a nadie ajeno a la comunidad. "Le dimos llave al cartero, a la mujer de la limpieza, al de Iberdrola, y al del ascensor para evitar la entrada al bloque de otras personas y, así, intentar evitar el acceso a personas ajenas", explicaron.

Más vigilancia policial

Además, los vecinos de este bloque tienen pensado redactar una carta que, apoyada por firmas de los ciudadanos de la zona, "muestre al ayuntamiento que algo no funciona en Baquero Jacoste".

En este sentido, todos los consultados abogan por incrementar la vigilancia policial en la zona. "La Policía Municipal anunció la semana pasada que iba a reorganizar sus turnos con el objetivo de tener más presencia en las calles. Yo les pediría que, en lugar de ir en coche o en moto, fueran a pie, ya que eso disuadiría mucho más a aquellos que están buscando la ocasión para hacer el mal", comentó un vecino.

Otro vecino abogó por soluciones "más a largo plazo pero, quizás, más efectivas". Por un lado, defendió la educación desde la base para evitar este tipo de enfrentamientos violentos "que muchas veces están originados por el consumo de alcohol". Además, apuntó que no es casual que la mayor parte de los implicados en el suceso fueras inmigrantes. "La crisis económica se está cebando más con este colectivo. Por eso, a quien esté en el paro hay que procurarle una ocupación, aunque sean labores en favor de la comunidad, para que emplee su tiempo en cosas de provecho. Y quien delinca debe ser devuelto a su país", apuntó.

Un suceso que recuerda a la muerte de Javier Martínez Llort

La paliza que recibió el hombre de 51 años el pasado domingo ha traído al recuerdo de muchos tudelanos la muerte del joven Javier Martínez Llort, que falleció el 11 de abril de 2010 en circunstancias similares. Aunque en aquella ocasión el móvil fue el robo, en ambos casos coincide que los agresores utilizaron un palo de madera para golpear con dureza a la víctima en repetidas ocasiones. La única suerte es que la paliza del domingo no acabó con la vida del agredido, aunque el hombre, ecuatoriano de 51 años y vecino de Tudela, permanece ingresado en la UCI con heridas de gravedad en la cabeza.

La muerte de Javier Martínez Llort, que tenía 32 años, causó una fuerte conmoción en la ciudad. De hecho, la respuesta de la sociedad tudelana fue masiva a la hora de condenar lo ocurrido y pedir que se tomaran las medidas necesarias para que no volviera a suceder. Sólo una semana después, siete mil personas participaron en una concentración convocada por la familia y los amigos de Javier Martínez Llort.

Una de las vecinas de la calle Baquero Jacoste consultadas ayer por este periódico lamentó que, año y medio después, "la historia ha estado a punto de repetirse". "Cuando hubo esa movilización por Javier Martínez Llort parecía que algo podía cambiar en Tudela. Daba la impresión de que la ciudad podía con este tipo de sucesos y que se unía por erradicarlos. Teníamos la esperanza de hacer una Tudela más segura. Ahora pasa esto en la puerta de mi casa, un domingo cualquiera, y todo parece desmoronarse", explicó la vecina, quien apostó por recuperar ese espíritu contra la violencia que nació tras la muerte del joven tudelano.

Además, otro vecino quiso destacar el hecho de que este tipo de episodios de violencia no son exclusivos de una zona concreta de la capital ribera. "La muerte de Martínez Llort tuvo lugar en el paseo del Queiles, a escasos metros de la plaza de los Fueros, en pleno centro de la ciudad. La pelea del domingo tuvo lugar en Baquero Jacoste, calle que une el barrio de Lourdes con la zona de Griseras..., nadie está libre de este tipo de sucesos", indicó.

Los dos detenidos pasan hoy a disposición judicial

Los dos presuntos autores de la agresión fueron detenidos por la Policía Nacional el lunes, un día después de los hechos. Aunque inicialmente estaba previsto que pasaran el martes a disposición judicial, ayer continuaban detenidos en la comisaría de la capital ribera y está previsto que comparezcan a lo largo del día de hoy ante el juez, que decidirá si toma alguna medida. Se trata de dos hombres de 25 y 27 años de edad, uno nacido en Marruecos aunque vecino de Tudela desde hace tiempo, y el otro natural de la capital ribera. Según testigos presenciales, ambos huyeron corriendo del lugar de los hechos tras agredir a otro hombre de 51 años. Sin embargo, agentes de la Policía Nacional lograron identificarlos gracias a los testimonios recogidos. Al día siguiente del suceso procedieron a su detención. Fuentes consultadas señalaron que uno de ellos ya ha estado implicado en hechos similares al ocurrido el domingo y que el otro tiene antecedentes por otro tipo de delitos.

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