Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
TUDELA Y RIBERA

La 'tormenta' de efímeras vuelve a Tudela

  • El fenómeno de estas mariposas, que no provocan daños y sólo viven unas horas, se suele repetir todos los años

Varios coches circulan el pasado viernes por la noche por el puente del Ebro de Tudela ante una nube de mariposas efímeras.

La 'tormenta' de efímeras vuelve a Tudela

Varios coches circulan el pasado viernes por la noche por el puente del Ebro de Tudela ante una nube de mariposas efímeras.

blanca aldanondo
0
03/09/2015 a las 06:00
Etiquetas
  • DN. Tudela.
Suele ocurrir prácticamente todos los años, pero no por ello deja de ser un espectáculo. Se trata de la eclosión de las mariposas conocidas como efímeras, un fenómeno que se suele repetir todos los años en Tudela hacia finales del mes de agosto y que deja imágenes sorprendentes.

En esta ocasión fue el pasado fin de semana y el punto donde mayor concentración se produce es el puente del Ebro de acceso a la capital ribera.

Miles de ejemplares vuelan en este lugar produciendo casi el mismo efecto que una gran nevada y obligando a los conductores a reducir de forma considerable la velocidad o, incluso, a parar ante la imposibilidad de ver la carretera.

Además, también genera mucha expectación y no son pocos los que se acercan hasta el puente para tomar fotografías o ver en directo este espectáculo de estos insectos que buscan la luz acumulándose sobre todo en las farolas.

Sin peligro

Un espectáculo que, afortunadamente, no genera más molestias que las citadas anteriormente. De hecho, en años anteriores desde el departamento de Medio Ambiente ya señalaron que no son peligrosas ni para los humanos ni para los cultivos.

Y es que esta especie hace honor a su nombre de efímeras. Se tratan de unas mariposas que pasan varios años ocultas como larvas en el agua y eclosionan al mismo tiempo con el objetivo de reproducirse, algo que hacen en pleno vuelo.

Una vez cumplido su objetivo, y a las pocas horas, las mariposas mueren, primero los machos y luego las hembras, tras depositar los huevos en el río o en zonas de mucha humedad.

Esto hace que, por ejemplo en el puente del Ebro de Tudela, quede un manto blanco en el suelo de todos los ejemplares que van muriendo.

El tamaño de estas mariposas suele ser de unos 15 milímetros, con cabeza pequeña, antenas cortas y grandes ojos y alas.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual