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Historia

Eza o Carra Borja, la calle tudelana que nació junto a un hospital

  • Toma su nombre de Miguel Eza, que mandó construir el desaparecido hospital Nuestra Señora de Gracia

La calle Eza, en la antigüedad.

Eza o Carra Borja, la calle tudelana que nació junto a un hospital

La calle Eza, en la antigüedad.

Nicolás Salinas
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08/05/2015 a las 06:00
  • DN. Tudela
Ubicada en una de las zonas emblemáticas de Tudela, en la salida de la plaza de los Fueros hacia la calle Juan Antonio Fernández, el origen de la calle Eza, antes conocida como Carra Borja -camino de Borja- se remonta a la segunda mitad del siglo XVI.

Por aquel entonces, en la orilla derecha del Queiles, frente al puente de los Albazares -situado cerca de una de las siete principales puertas de la muralla que circundaba la ciudad-, Miguel Eza y de Veráiz fundó el hospital de Nuestra Señora de Gracia. Esto supuso el origen del llamado Carra Borja, y fue entonces cuando se comenzó a edificar alguna vivienda, tomando así forma la calle.

En estas casas y corrales se instalaron algunos artesanos del barro que vendían sus productos en las mismas puertas del negocio. Al poco tiempo, el pueblo empezó a llamar a esta vía ‘Orcerías’, por lo artículos que allí se fabricaban y vendían.

La calle se rotuló el 12 de marzo de 1910 en memoria del que fuera fundador del hospital de Nuestra Señora de Gracia, Miguel Eza y de Veráiz, según cuenta el historiador tudelano ya fallecido Jesús Martínez Escalada en su libro 'La historia de Tudela contada por sus calles'.

Eza nació en Tudela, aunque no se ha podido determinar la fecha, pero sí la de su defunción, ocurrida a las 11 horas del día 14 de febrero de 1549, un día después de que firmara su testamento. La fundación Don Miguel Eza nació ese mismo 14 de febrero. Si bien, para el inicio de las obras del hospital transcurrieron siete años.

No finalizaron hasta 1566, y al nuevo hospital se trasladaron los enfermos que se hallaban en el ‘Viejo’ de la calle Caldereros, que se convirtió en el ‘Hospitalillo de niños huérfanos’.

Pasaron dos años desde su construcción hasta que Johan de Azpeitia y Joaquín Conde formularon el proyecto para edificar la iglesia, que quedó finalizada, entregada y abierta al culto el 7 de enero de 1572. Asimismo, detrás de ella se ubicó un cementerio, el cual fue bendecido por el obispo de Salamina, fray Francisco de Salazar.

EDIFICIOS IMPORTANTES

Pasaron los años, y en el siglo XIX se edificaron algunas viviendas, pero la calle estaba sin urbanizar. El terreno del cementerio se empleó para construir el Centro rural de higiene, que actualmente se emplea para el Centro de extracción de sangre. Y en la otra margen, en 1935, los rectores de UGT comenzaron a edificar la Casa del pueblo, que tuvo varios usos.

A su lado se edificó la escuela de las Vizcaínas, que permaneció abierta entre 1932 y 1939, cuando pasó a ser el colegio de Jesús y María, que permaneció hasta 1942.

Otro de los edificios ilustres del lugar es el cine Regio -cerrado hace años-, así llamado por afinidad a los reyes carlistas. Sus obras comenzaron el 14 de enero de 1941 y finalizaron en 1943, cuando fue inaugurado con la proyección de 'Coqueta hasta el fin'.

AFICIONADO A LA CAZA

Durante su vida, una de las principales aficiones de Eza parece ser que fue la caza, a juzgar por la variedad de ballestas y los collares para los perros forrados de terciopelo con clavazón y cascabeles de plata, entre otras cosas, que guardaba en casa.

Vivió en la calle ‘Zocoluengo’ -hoy Carmen-, un hogar que tenía arrendado a pesar de tener numerosas propiedades en Tudela y la comarca. Estaba montado a todo lujo y llegó a tener a su servicio a un mayordomo, un paje y tres criados.

Allí residió hasta que enfermó, cuando se trasladó a casa de su madre, Leonor, en la plaza de Santa María, donde falleció, presumiblemente, de una congestión.

En su testamento dejó varias premisas. Entre ellas, destacaba que en la iglesia se colocara su cuerpo; que en el hospital se recibieran enfermos de todo tipo salvo los de peste, lepra o mal de San Lázaro para evitar males a la población; y que se diera a los pobres de Tudela abundantes vestidos, entre otras.



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