Un camino por Eraul para aventureros

  • A Marijose Recalde Iglesias, pintora y escultora, le encanta perderse en su microcosmos de encinas, el que encuentra a muy pocos metros de su casa de Eraul en una ruta que sorprende con miradores a los valles de Yerri y Allín.

M. M. E. . ESTELLA

Publicado el 22/01/2012 a las 00:04

ELLA ya conocía la zona, la emoción que sintió en aquella primera visita al mirador de Lazkua (Eraul). Entonces, Marijose Recalde Iglesias no vivía en este concejo del valle de Yerri pero, una vez que fijó aquí su residencia hace ahora unos tres años, este paraje se convirtió en una de sus escapadas favoritas. Sobre todo, por las sorpresas con las que esta pintora y escultora de profesión de 47 años se ha ido topando por el camino.

Son sendas completamente cerradas por vigorosas encinas que, de repente, abren plano para observar una amplia panorámica del valle que a ella le cautivan por completo. Un regalo tras otro que le recuerda a la profundidad de campo que observaba desde su anterior domicilio de Dicastillo. Son también recuerdos de esta etapa pasada, que influyen en su expresión artística, y donde le apetece detenerse, sentarse con un libro y observar a vista de pájaro la amplia zona que domina. Mejor, desde un punto alejado de la senda marcada, curiosidad que le ha llevado a descubrir nuevas sorpresas visuales que comparte siempre con sus allegados.

Conocedora del mirador de Lazkua, Recalde encontró otro que ha enlazado para completar una ruta con la que pretende asombrar a todos estos amigos que le visitan y que responden a su invitación de pasear por el campo. Ella les propone una ruta circular de 3,5 kilómetros que parte desde el camino que sale de la iglesia. "A unos 150 metros hay que tomar la primera senda a la izquierda", concretó ella. Después, dejando atrás una puerta verde para ganado, se llega a una zona de rocas que se conoce como Las cuevas de la arena. "Aquí es de donde sacaban antiguamente arena los vecinos del pueblo para hacer las obras. Iban con carros tirados por bueyes", comentó.

Este lugar es la antesala del mirador que Recalde descubrió al coger una senda que asciende a mano derecha mucho más estrecha. "Desde allí se divisa todo el valle de Allín, la sierra de Lóquiz enfrente y todos los verdes campos de cultivo. Es una orientación más al noroeste que la que ofrece el mirador de Lazkua, que está más enfocado hacia Estella y las cimas de Montejurra y Monjardín", especificó.

Para llegar a este segundo, el más popular, hay que atravesar una zona rocosa algo abrupta por el borde de las peñas de San Fausto. No apta, dice Recalde, para todos aquellos que sufran de vértigo. "La senda transcurre, en muchas ocasiones, muy próxima al cortado. Es algo complicado, no muy recomendable con niños, pero precioso. Un sitio espectacular al lado de casa que invita a volver", afirmó.

Buena orientación

Después, no queda más que regresar a Eraul por un itinerario de un kilómetro que está señalizado y que pasa por la balsa de Larrión. "No tiene ninguna dificultad", añadió ella. Tampoco, a su juicio, resulta complicado orientarse a lo largo de todo este trazado de 3,5 kilómetros que ella ha dibujado después de muchos paseos por la zona. "No hay problemas porque los montes te orientan y, si no, lo hacen los cortados que te encuentras en esta sierra, que es también objeto de escalada. A mí me gusta andar y desde que vine a vivir a Eraul empecé a investigar estos parajes. Fue una sorpresa dar con rincones nuevos", comentó.

Y estos nuevos escenarios, un microcosmos para ella en el que se pierde, se añaden a los de otros lugares en los que también ha vivido como Sartaguda. Aquí pasó su infancia. "No tiene nada que ver con la zona virgen de Eraul, pero son otros sus atractivos".

LA RUTA DEL FIN DE SEMANA

A TENER EN CUENTA

1 Las dos encinas. En Eraul (concejo del valle del Yerri) se encuentra uno de los árboles monumentales de Navarra, una encina milenaria de 11 metros de altura y 16 de diámetro, pero que no está incluida dentro de este recorrido. Sí se levantaba en la senda, aunque ya se cortó, otra, también con historia y que llamaban la encina del guarda. Allí dejaban comida los vecinos de Eraul para que la recogieran después los de Echávarri, que estaban enfermos de cólera y evitaban así el contagio.

2 Buitres. En el primer mirador que se abre en el recorrido sobrevuelan a muy baja altura cantidad de buitres, que anidan en ese cortado.

3 Las tres peñas. Las peñas de San Fausto, escenario de escaladores, están formadas por las cotas de Lazkua (781 metros), Altikogaña (733 metros) y Bargagorria (616 metros).

3,5 KILÓMETROS es la distancia del itinerario circular propuesto por Marijose Recalde Iglesias, un trayecto que llevaría en torno a la hora de duración de caminata, pero que se prolonga más en tiempo porque -como dice ella- es un camino para detenerse. La mayor parte del trazado no entraña dificultad, pero sí el tramo de rocas que une ambos miradores.

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