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TIERRA ESTELLA

Estella espera al día 4 para su primer niño

  • La que era la primera cesárea programada en el García Orcoyen del 2016 dio el día 4 al primer nacido de Tierra Estella

Susana Díez Ciriza y Ronny Beltre Cordero junto a su hija Noa en la habitación 111 del Orcoyen.

Estella espera al día 4 para su primer niño

Susana Díez Ciriza y Ronny Beltre Cordero junto a su hija Noa en la habitación 111 del Hospital García Orcoyen.

MONTXO A.G.
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07/01/2016 a las 06:00
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  • m. martínez de eulate. Estella.
No fue el día 1, ni el 2 y tampoco el 3. Al primer nacido de Tierra Estella lo abrazaron sus padres ayer, 4 de enero, cuando Susana Díez Ciriza tenía programada la que era la primera cesárea del 2016 en el Hospital García Orcoyen de Estella.

Noa venía de nalgas y, como la versión cefálica externa a la que se sometió el 29 de diciembre en el complejo hospitalario de Pamplona no le logró dar la vuelta, Susana cogió por primera vez a su hija dentro del quirófano. Eran las doce y media de la mañana. Cinco horas después, todavía no se creía que su niña descansaba en una cuna junto a ella en la habitación 111. No había sufrido dolores de parto y la sensación era de cierta incredulidad en ese sentido. “Todavía me pregunto pero: ¿es verdad que está conmigo? Y me miro a la tripa y la miro a ella seguido”.

Porque, además, Noa hizo poco ruido ayer. “Está muy tranquila. ¡Algo más movida era dentro de la tripa! Pero mejor, que se dé al temperamento del padre. Yo soy una cienfuegos, todo el día agonizando”, dijo la madre. Con esa intranquilidad pasó la última semana. “La maniobra para darle la vuelta me ha provocado dolores y ya no aguantaba nada ni a nadie. Estaba todo tan programado que me inquietaba también un poco”, indicó. Pero su sonrisa no se borró, como ella misma dijo. No la pierde y menos ayer, claro, por mucho que le tiraran los puntos. “Todavía estoy un poco aturdida y muy cansada, pero feliz”, confirmó.

Para ella, con 39 años, Noa es su primer hijo y la primera hembra para su pareja, Ronny Beltre Cordero, de república dominicana y padre de dos niños varones a sus 32 años. “Yo le pedía a Dios una mujer y la tengo ahora. Menudo regalo de Reyes y por mucho tiempo, que Dios quiera. Mañana solicitaré la baja paternal, para poder estar estas dos semanas con mi hija a tiempo completo porque luego el trabajo me lo impedirá”, lamentó. Trabaja en una granja de la zona y está fuera de casa de cuatro de la mañana a tres de la tarde. “Después no dispondré de tantas horas porque además hay que sacar a los perros -en casa tenemos tres-, y atender a los otros tres gatos que conviven con nosotros, al loro y a la anguila”, contó.

3,040 kilos

Viven en Ayegui y llevan dos años y medio juntos. “Vamos a tener que esperar más días para volver a casa al ser cesárea. Nos hubiera gustado más parto natural, pero la niña se sentó desde el principio y no se movió”, explicó él.

La madre ha pasado un buen embarazo. Se mantuvo en activo hasta los siete meses (se emplea en una tienda de zapatos de Estella) y fue la mala circulación en las piernas la que la apartó de su puesto de trabajo. “Me sentía muy cansada, tenía que pincharme incluso y me dieron la baja”. Y Noa nació ayer. Pesó tres kilos y cuarenta gramos. Hoy conocerán su longitud exacta. “Ya la he puesto en el pecho para que se vaya familiarizando, pero todavía no coge bien”, contó Susana solo dos horas después de subir a planta.

El padre se ocupó, por tanto, del contacto piel con piel. “He visto a la niña cuando me la han sacado y ha vuelto al minuto después de que la lavaran, pero él ha estado con ella. A mí me han tenido rato cosiéndome y he estado en la sala de despertar prácticamente hasta las tres de la tarde”, narró.

Ella había ingresado a las ocho de la mañana y a las once y media bajó para el quirófano. Su familia la esperó fuera. “Mis padres, mis tíos, mi hermana. Todos estaban esperándome con la niña”, especificó. Para entonces ya había empezado la “ronda de los parecidos”. “Unos dicen que tiene rasgos míos, otros -como mi suegro- que se parece más a la madre... No sé. Yo he vuelto a vivir una experiencia inolvidable, como siempre”, valoró el padre.



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