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La sonrisa que cura

  • El niño mauritano que pasó 19 meses en Estella solucionando su problema de pies equinovaros vive su segunda temporada aquí
  • La deformación reapareció y pone todas sus ganas de nuevo para curarse

Amadou Mohamadou Lam, en la silla de ruedas, en la plaza de Los Fueros de Estella

La sonrisa que cura

Amadou Mohamadou Lam, en la silla de ruedas, en la plaza de Los Fueros de Estella

montxo a. g.
1
13/05/2014 a las 06:00
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  • m. martínez de eulate Estella
El niño risueño de grandes ojos y sonrisa constante es un campeón. Así podría empezar el cuento que narraría la vida de Amadou Mohamadou Lam, el chico africano de 11 años que todo el mundo conoce en Estella por su problema en los pies. Su simpatía y carácter afable actúan como un imán con la gente cuando sale de casa. Se deja querer. Besos e interés por cómo se encuentra en un proceso que lo mantiene por segunda temporada en Estella. Sus pies equinovaros, una malformación congénita por la falta de calcio durante su gestación, le han hecho dejar en dos ocasiones Mauritania para curarse. La ONG Tierra de Hombres lo ha permitido y el compromiso firme de sus padres de acogida, Boni Ros Ruiz de Larramendi y Marta Ferrer Paradeda.

Ha tenido que volver, lleva aquí ya casi año y medio, porque el problema ha aparecido de nuevo. Regresó con su familia en noviembre de 2009 después de 19 meses, pero la falta de recursos en su pueblo (Thialgou) le impidió mantener el tratamiento que está superando de nuevo. Ya viajaron consigo las botas ortopédicas, unas del número 34 y otras del 38, y las férulas, pero el intenso calor de allí, donde soportan temperaturas de 50 grados, jugó en su contra en la misma medida que su crecimiento de talla. "Las férulas eran para que mantuviera el pie en su postura y al principio me las ponía pero empezaron a molestarme al crecerme el pie y las dejé.

Con las botas se me recocían los pies y las suelas se deshacían por el calor. Llevaba calcetines que se me rompían por la fricción con la arena del desierto y hacíamos pelotas para jugar los amigos. Todo lo que avancé en España lo perdí y me fastidió bastante porque es un trabajo que se ha hecho y desgraciadamente no ha salido bien pero, por otra parte, estaba contento porque volvería aquí donde también estoy muy a gusto", apunta.

Un sistema de escayolas con una pequeña intervención final para lograr el ángulo recto al pie fueron entonces suficientes para resolver su malformación, de la que había sido operado en Senegal con 8 meses. "Si hubiera estado en España, se hubiera detectado en la propia gestación y con el método de las escayolas hubiera sido suficiente para olvidarse de algo que se genera al empujar el vientre de la madre por tener esa falta de calcio", explica Boni Ros. Para superarlo, como muy bien nombra el niño, se requiere una triple artrodesis con fijación externa en las dos extremidades a nivel plantar. De ahí, que se le hayan programado dos operaciones, una por pie, en su segunda estancia en España.

PIONERO EN ESPAÑA

Un fisioterapeuta le ha estado preparando durante un año para ganar en elasticidad y ya ha pasado la intervención en el izquierdo. Tuvo lugar el 20 de marzo en el Hospital San Juan de Dios de Pamplona y durante semanas ha tenido colocado un aparato, llamado hexópodo, con seis puntos de fijación para ir modificando su pie hasta la posición ideal. "Es un artilugio que todavía no está comercializado, pero las relaciones del traumatólogo y la empresa (Orthofix) han permitido hacer esta experiencia pionera en España. Los médicos están contentos y el aparato, que es muy costoso, no ha supuesto desembolso alguno a Tierra de Hombres", apunta Boni Ros. Ahora tienen que realizarle lo mismo en el otro pie, con mayor grado de deformación. "Ya he avisado a mis padres de que la primera operación ha salido bien", dice Amadou Mohamadou.

Su castellano, que lo había perdido cuando regresó a Estella en diciembre de 2012, vuelve a ser perfecto. Ha recuperado un amplio léxico. "Allí hablamos poular y ya les enseñé algunas palabras del castellano", cuenta. Su vida en Mauritania es, como dijo, muy divertida pese a que tenga menos cosas a su alcance. "Aquí hay más agua y todo es más moderno. Es como si aquello sea el pasado de esto. Pero allí disfrutamos las cosas y lo compartimos todo. Somos como hermanos. Vivimos en la calle y la gente se protege mucho. Solo faltan recursos. Si los hubiera, sería la bomba", cree.


  • Maria
    (13/05/14 14:52)
    #1

    Me quito el sombrero ante Boni.

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