Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página HIBERUS | Google Plus Hemeroteca Edición impresa DN+ Tablet
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete
El Tiempo: Cargando...

La Hemeroteca
Lapoblación - Meano

Un itsmo sobre el horizonte a 886 m

  • El municipio compuesto domina la frontera con la Rioja y Álava desde las alturas

La plaza del bar de Meano constituye el centro de reunión social del pueblo

La plaza del bar de Meano constituye el centro de reunión social del pueblo.

La plaza del bar de Meano constituye el centro de reunión social del pueblo

MONTXO A. G.
0
08/02/2014 a las 06:01
  • R. aramendía. Lapoblación-Meano
Lapoblación-Meano es un itsmo sobre el horizonte, rodeado de panorámicas por todas partes menos por una, la columna dorsal que le une a tierra Estella, un cresterío de la Sierra de Cantabria conocido como El león dormido, o más exactamente, la cabeza del mismo, que sus habitantes llaman la peña de Lapoblación.

Esta localidad, la de menor tamaño, domina el nombre del tándem en la actualidad, vestigio de un pasado histórico de mayor relevancia. A altura, tampoco le gana casi nadie, de hecho sólo Abaurrea Alta, ya que Lapoblación es el segundo pueblo más alto de Navarra, a 886 metros. Meano, su segundón en la Edad Media, es hoy el núcleo de mayor actividad y habitantes. A todos y cada uno de una y otra conoce José Ignacio Pérez de Azpeitia Martínez, cartero de la zona desde hace 30 años, que hoy nos muestra las calles que recorre cada día.

LA PLAZA DEL BAR

Por si fuera poco, Pérez de Apellániz también lleva el bar. Así es difícil que se le pase detalle alguno de la vida de los dos pueblos. ¿Quién hay en el bar de Meano un día laborable a las 10 de la mañana? Pues es sorprendente, pero unos cuantos vecinos. A esa hora hacen una parada para el café quienes han cumplido una parte de sus tareas matutinas. El primero, el presidente del concejo, Ernesto Apellániz Remírez, agricultor de profesión. "El campo y la ganadería son y han sido las principales actividades de Meano, aunque ahora una buena parte de los vecinos trabajan fuera" .

VISTAS PANORÁMICAS

Mirando al horizonte desde Meano los 180 grados que abarca la vista son La Rioja y Álava. Logroño está a 28 kilómetros, poco más de diez minutos en coche y es la ciudad de referencia. "Aunque estemos en una esquina del mapa de Navarra y por el tema de la nieve se nos asocie con el aislamiento, estamos cualquier cosa menos lejos del mundo. Es muy cómodo tener todas las ventajas del pueblo, su tranquilidad, y a la vez tener a mano lo que ofrece la gran ciudad. Es verdad que mucha gente se ha ido a vivir a Logroño, pero otros muchos se han quedado", explica.

"Una de mis vistas favoritas es la de la montaña con nieve. No es difícil, porque, como todo el mundo sabe, aquí nieva con frecuencia. A mí, realmente, no me parece un inconveniente. A veces se convierte en todo un espectáculo y son muchísimas las familias de Logroño y alrededores que acuden a deslizarse por las laderas nevadas si es fin de semana. Tanto que a veces hay que avisar a la Policía Foral porque se colapsan los accesos", comenta. Al roquedo que corona Meano se le denomina El Castillo, aunque no hubo tal, sino un polvorín que se usó en las contiendas más modernas. También se aprecian muchos puestos de palomas, la mayoría ahora en desuso. "Antes se sacaba un buen dinero con las palomeras, pero de unos años acá apenas hay solicititantes, porque pasan muy pocas", comenta apenado el cartero.

EMBUTIDOS Y PAN

Meano no es uno de esos pueblos vacíos de contenido económico. Todo lo contrario. Tres fábricas de embutido y un obrador de pan de pueblo, que vende por todo Álava, para una localidad de 160 habitantes censados, son una credencial más que reseñable. El aire de la sierra de Cantabria, limpio y cristalino, es el responsable de esta tradición. "Ahora se pueden poner en cualquier parte, porque hay secaderos artificiales, pero antes no. Prácticamente en todas las casas de Meano se elaboraban y vendían chorizos y de ahí nos han quedado las tres fábricas", explica.

Otro de los símbolos de identidad de Meano es el pan, la barra de pueblo, sobada, grande y escarpada como la propia sierra. La panadería Domaica, en segunda generación, es uno de esos negocios artesanos que dan renombre a los pueblos y abastecen a las ciudades, ya que todos sus productos se venden en Vitoria desde hace muchos años.

UN RETABLO PRODIGIOSO

En Lapoblación, el ritmo de la vida es muy distinto al de Meano. Sus calles atesoran varias casas palacianas, alguna de ellas muy importante, que fue propiedad de los Borgia y aún exhibe su escudo, así como un antiguo hospital de peregrinos que ahora está en rehabilitación. La joya, no obstante, es la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, en cuyo interior, que no está habitualmente abierto, se atesora un retablo barroco que es una de las joyas navarras de esta época, junto con el de Genevilla, con el que guarda gran parecido.

UNA NEVERA MEDIEVAL

Lapoblación cuenta con una de las neveras medievales más reseñables, consecuencia lógica de la altura a la que se encuentra el pueblo y su gran productividad en esta industria. Se le denomina la nevera de Los Campos por el lugar, también panóramico en el que está situado. No lejos de ella se levantan 14 unifamiliares edificados en la época del "boom". "Se llegaron a construir unas 25 viviendas nuevas. Varias familias siguen aún en el pueblo, pero no hacen vida aquí. Es una pena", comenta Julio Martínez, presidente del concejo con decepción.



Comenta el contenido
Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa

Rellena el siguiente formulario para comentar este contenido.






(*) Campo obligatorio

Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

Lo más...
volver arriba
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual